
Conflicto entre socios por la bodega Tittarelli
La disputa llegó a los tribunales
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El robo de una empresa se denunció el viernes pasado en los tribunales. El fondo Sabores Argentinos, entre cuyos accionistas figuran Santiago Soldati, Adolfo Sánchez Zinny y Luis Otero Monsegur, recurrió a la justicia penal y comercial por el presunto fraude en la reciente venta de su bodega y aceitera Tittarelli. Entre los acusados figuran uno de los ex propietarios de la empresa, Enrique Tittarelli; el ex ministro de Justicia Raúl Granillo Ocampo; la escribana de José Luis Manzano, y el presidente de la Bolsa de Valores de Mendoza.
Los denunciantes afirman que el 70% de las acciones de Tittarelli, en manos de Sabores Argentinos, fue vendido por sólo 91.000 pesos en una subasta pública realizada en la plaza mendocina. Según fuentes del mercado, el comprador sería el abogado riojano Granillo Ocampo, socio de Manzano y ex funcionario de Carlos Menem.
"Los de Sabores ni se enteraron de la venta", comentaron fuentes cercanas a ese grupo. Soldati y sus socios acusaron a Enrique Tittarelli de haberse apropiado insólitamente de sus acciones para después venderlas. Granillo Ocampo fue denunciado como abogado en la operación supuestamente fraudulenta.
Acusaciones
En Sabores, que tenía la bodega como principal activo, dicen que recibieron una llamada telefónica explicándoles qué debían hacer para recuperarla. Pero prefirieron recurrir al fuero comercial. Y no se olvidaron de pasar por los tribunales penales porque piden prisión para los presuntos estafadores.
El fondo de inversiones reconoce que le debe a Enrique Tittarelli la última cuota de la compra de la bodega mendocina, por un valor de 500.000 pesos. La compañía está tasada en 10 millones.
La otra cara de la historia es la esgrimida por la familia Tittarelli. Ellos alegan que Sabores Argentinos nunca les pagó ni un centavo por la adquisición de la empresa. De ahí que supuestamente se hayan atribuido el poder de su venta.
Tittarelli había pedido en septiembre pasado su concurso preventivo de acreedores. La ley establece en estos casos que cualquier transferencia de acciones debe estar autorizada por el juez del concurso.
Negocio en crisis
Tittarelli Vitivínicola y Olivinícola es una de las bodegas más tradicionales de Mendoza. La firma fue fundada en 1915 en el departamento de Rivadavia y a fines de 1998 fue adquirida por Sabores Argentinos, que poco después también concretó la compra de la empresa de especias Poo. En manos de sus nuevos socios, Tittarelli comenzó a apostar por la elaboración de vinos modernos de mayor precio para exportar. Antes se centraba en la producción de vinos de damajuana o de valores bajo y medio.
Sin embargo, el proyecto de expansión se frustró por la falta de créditos, la baja registrada en el precio de la uva y la caída en las ventas en el mercado interno. La mayoría de las bodegas logró sortear la crisis gracias a sus exportaciones, pero en el caso de Tittarelli la empresa comercializa en el mercado interno toda su producción.
Las dificultades económicas llevaron a la empresa a pedir la apertura de su concurso preventivo en septiembre del año pasado. La bodega arrastraba en ese momento un pasivo cercano a los $ 8 millones. Antes de ir a concurso, Sabores Argentinos habría mantenido algunas negociaciones con potenciales inversores internacionales interesados en adquirir la bodega, aunque no llegaron a un acuerdo.




