
Crecen las deudas por la crisis y hay más juicios por expensas
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El 70% de los aproximadamente 120.000 consorcios capitalinos tienen una morosidad que en algunos casos supera holgadamente el 30%, producto de la inestabilidad laboral, el incremento del desempleo, las efectos del impuestazo, según opinan los administradores.
Este hecho mostraría que la necesidad de recortar los gastos de las familias van más allá de las sumas destinadas a actividades de esparcimiento, recreación o turismo.
Las expensas, pese a la estabilidad, la deflación de algunos servicios y la reducción de muchos de los precios de materiales de la construcción, aún permanecen altas, generalmente sobrevaluadas en un nivel que los especialistas calculan entre el 30 y el 40 por ciento.
Mientras en 1998 el promedio mensual de juicios por cobro de expensas era de 470, creció abruptamente a partir de agosto de 1999, superando los 570.
"En realidad, los consorcios sólo ejecutan a los morosos cuando agotan todas las posibilidades de cobro, evitando así generar más gastos (judiciales, abogados), porque la gente no puede asumir más erogaciones, justamente en un momento en que está tratando de reducirlos", aseguró Osvaldo Loisi, presidente de la Liga del Consorcista de la Propiedad Horizontal (LCPH).
Añadió que "hoy son los otros consorcistas los que más presionan el cobro a los morosos, porque de no hacerlo deben hacerse cargo de esas alícuotas impagas. Es un hecho inevitable, porque no cubrir los gastos mensuales fijos del consorcio implicaría entrar en mora en otros rubros que dejarían de pagarse.
"La presión puede ser tan grande que genera problemas graves de convivencia, a tal punto que muchos morosos venden sus departamentos para hacer frente a la deuda (en general, luego de pagar compran unidades más pequeñas), otros pagan en cuotas, piden dinero prestado, venden otros bienes."
Dificultades
Angel Dimeo, directivo de la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA), explicó que "cuando las expensas superan el 15% del valor de la mensualidad se hace prácticamente imposible alquilarla, en un mercado con mucha oferta y con poca demanda".
"El costo de las expensas tiene una incidencia directa en las locaciones, pero también en algunos casos conspira contra la venta", dijo Dimeo.
Por su parte, Miguel García Muro, directivo de la Asociación Empresarios de la Vivienda (AEV) señaló que "la morosidad en el pago de las expensas no sólo continúa creciendo, sino que la gente cada vez paga más tarde, aun aquel que siempre lo hizo del uno al diez de cada mes, trata de efectivizarlas a partir del 20 o 25, fechas que no los obligan a pagar además punitorios".
Desde 1989 hasta marzo último se iniciaron 46.899 juicios por ejecución de expensas comunes en la Capital Federal, según datos del Centro de Informática Judicial de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo civil.
En más de una década el incremento de los juicios fue del 400%, pero no todas las ejecuciones iniciadas terminaron con un remate de la propiedad involucrada, porque en muchos casos se logra llegar a acuerdos de pago.






