Cuatriciclos y vehículos para surcar la arena
Por las playas y los médanos circulan cientos de estos pequeños medios de transporte, que son riesgosos y pueden costar más que un auto
1 minuto de lectura'
Los rugidos se escuchan tras los médanos. Los cuatriciclos surcan la arena. Escalan y se pierden en los valles. El terreno que empantana los pasos de los caminantes parece, bajo las ruedas, una pista de asfalto.
Las motos de cuatro ruedas están cada vez más presentes en las playas. Con precauciones y los accesorios necesarios para minimizar riesgos, pueden constituir un entretenimiento en sí mismos, además de ser un medio de transporte ágil y práctico en las zonas costeras.
Ordenados en una línea paralela al mar, la variedad de modelos sorprende en un balneario bonaerense. Coloridos y monocromáticos; sencillos, sofisticados; comparten el espacio con las camionetas 4x4 que se acercan a la playa. Los bichos raros en esa hilera son los vehículos areneros que parecen reemplazar, en versión moderna, a los viejos Citroën Mehari.
Estos vehículos de arena también pueden ser un lujo, superador, incluso, del precio de no pocos automóviles cero kilómetro que se venden en el mercado local.
Entre los más exclusivos están los de la marca Polaris, con sede en los Estados Unidos. La línea de cuatriciclos, detallaron en Naval Motor, la firma que los comercializa en el país, incluye vehículos con motores que van desde los 400 hasta los 1000 cm3, equivalente al de un auto pequeño.
Los llamados Touring se utilizan para que una o dos personas disfruten de paseos y travesías. La adrenalina se eleva a medida que aumenta el tamaño del motor.
Otra opción de la familia Polaris son los Ranger, usados con frecuencia como vehículos de trabajo. Su versatilidad permite emplearlos en el campo, o también en actividades recreativas y familiares. Estos modelos, que pueden cargar entre dos y seis pasajeros, tienen distintas versiones: nafta, diesel y eléctricos.
La marca norteamericana posee, además, una gama deportiva llamada RZR. De acuerdo con la información provista en Naval Motor, esta línea abarca un segmento que va desde los 570 cm3 hasta los 1000 cm3, y pueden llevar entre dos y cuatro pasajeros, según el modelo. Los RZR poseen distintas configuraciones: standard y deportivas profesionales, en las que varía, por ejemplo, la amortiguación.
Los cuatriciclos de Yamaha son los que, por años, han trasladado a los hermanos Patronelli a través de los distintos escenarios del rally Dakar. El YFM 700 Raptor, por caso, posee un motor monocilíndrico de cuatro tiempos, y 686 cc. El vehículo cuesta US$ 18.000 de precio sugerido. Se trata de una máquina potente y ligera, con cinco velocidades.
Zanella, dueño del clásico ciclomotor, también cuenta con distintos modelos de cuatriciclos en su familia. La G-force Series, parte de la gama ZanellaQuad, cuenta con diseños especiales para el trabajo, que se destacan en potencia. Según sus motorizaciones, hay diversas opciones. El fabricante destaca que estos vehículos son "capaces de superar terrenos donde otros vehículos no deben adentrarse o no pueden hacerlo". El G-force 500 cuesta $ 86.000.
Adrenalina y seguridad, dicen en Zanella, también pueden encontrarse en el G-force 250, de $ 47.000, que incluye un dispositivo de remolque para trailer y malacate frontal electrónico, entre otros detalles. Por último, se destacan el Mad Max 300, dotado del motor deportivo más potente de su cilindrada, con 30 HP; doble freno de disco frontal y freno de disco trasero, estribos deportivos, sistema de iluminación por leds y llantas de aleación. El Mad Max se vende a $ 50.000.
Para que la diversión sea segura, hay que saber que la conducción de este tipo de vehículos está prohibida para los menores de 16 años. Además, recordó la Agencia Nacional de Seguridad Vial luego de la tragedia ocurrida en Pinamar, el uso de casco es obligatorio. Cumplir con esa norma necesaria puede demandar entre $ 500 y $ 3000, o más, en modelos sofisticados.






