
Danza de millones en el básquet
La Asociación de Clubes quiere impulsar la Liga Nacional para que sea un espectáculo similar al que se vive en la NBA; se hizo una gran inversión en figuras, televisación, infraestructura y difusión del torneo
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No es sólo un doble o un triple. No es solamente mover la pelota naranja de un lado al otro hasta embocarla en un aro, allá en lo alto. El básquet en la Argentina es mucho más que eso; es un deporte en el que se invierten millones en infraestructura, se desembolsan importantes fortunas en esponsoreo y contratación de figuras, y se generan grandes dividendos en derechos de televisación. Se trata de un negocio que, dentro de la industria deportiva, mueve $ 400 millones por temporada.
Sólo el negocio de jugadores más cuerpos técnicos mueve $ 350 millones por temporada, un promedio de $ 17,5 millones por equipo por año. Con tres partidos televisados por semana, los derechos televisivos ascienden a $ 34 millones por año, más un adicional de $ 4 millones de inversión en marca e imagen. En tanto, los ingresos por esponsoreo suman otros $ 10,700 millones (crecieron 98% en solo un año).
Todo esto sin contar la optimización de costos de los presupuestos de los clubes, que se logra con contratos de patrocinios donde el esponsor no da el dinero líquido, sino servicios que para los clubes son un costo, como Internet o el sistema de scouting de entrenadores (donde los coachs chequean las estadísticas de los jugadores rivales; es un sistema europeo que lo utiliza la NBA). Este último representa una inversión de US$ 180.000, pero a los clubes se les da gratis, porque mediante la buena selección de jugadores se va a optimizar los presupuestos de los clubes.
Con 30% del público femenino, la Liga Nacional está compuesta por 20 clubes. Una entrada puede valer desde $ 50, la más barata, hasta $ 150, la más cara. Entre los espónsores, el principal aporta $ 4 millones, mientras que el resto desembolsa desde $ 600.000 hasta $ 1,5 millones. Actualmente hay 12 patrocinadores, entre los que están Banco Nación (main esponsor), Motomel, DirecTV, ACA Salud y Spingol (espónsores oficiales); Molten, Gatorade, Glazer y Multiled (proveedores); Aerolíneas Argentinas (transporte oficial), TyC Sports y Telam (Medios).
Para la inversión en infraestructura se hizo un relevamiento con un plan de evaluación activado por arquitectos. En él se evaluaron todos los estadios, tanto de afuera como de adentro, así como las habilitaciones requeridas para cumplir las normas de seguridad. "Se estableció un plan de tres años, que fue distinto para cada club, para llegar a tener «estadios televisables»", explica Juan Diego García Squetino, director de Marketing de la Asociación de Clubes de Básquetbol (ADC).
El primer año, la temporada que pasó (2014/2015), la inversión en infraestructura fue más de $ 25 millones. Eso significó: 11 clubes que cambiaron el piso; 17 con nueva iluminación HD; 4 con vestuarios nuevos; 7 con nuevos accesos de público visitante, y 2 que hicieron una hotelería propia.
Fabián Borro, presidente de Obras Sanitarias y de la ADC, comenta que ésta es una nueva era para el básquetbol argentino. "Empezamos a trabajar la Liga como un negocio global dentro de la industria deportiva. Como organización central buscamos revalorizar el producto Liga Nacional y buscamos la optimización de costos de los presupuestos de los clubes mediante programas de patrocinio globales", destaca.
Esta "nueva era", como la llaman sus dirigentes, comenzó, luego de dos décadas de estancamiento, con la asunción del propio Borro. "Tiene una visión empresaria sobre este deporte, y ahí se empezó a revalorizar a la Liga como producto, para que tenga más difusión, atraiga público nuevo, cuente con una pantalla televisiva atractiva y diferencial (hay mucha gente en el país que mira la NBA, pero no mira la Liga)", dicen en ADC.
Luego de un año de gestión, los resultados comenzaron a verse: se pasó de un partido televisado por semana a tres, de ningún partido televisado por streaming a más de 1200 juegos; creció el programa de patrocinio; se formó una estructura de 25 personas distribuidas en un departamento de infraestructura, uno de marketing y uno de comunicación.
Del déficit al superávit
En lo que respecta al balance y la situación económica de la asociación, se pasó de un déficit en el ejercicio de 2013/2014 de $ 1,01 millones a un superávit en 2014/2015 de $ 1,26 millones. "Lo que buscamos es que cada jornada sea un espectáculo con un juego deportivo dentro. Hoy está yendo mucha gente a la cancha", dice Borro.
Entre los objetivos para un futuro inmediato, lo que se quiere lograr es un cuarto partido televisado, con el deseo de que sea el fin de semana por la mañana, porque es un horario que creen que va a tener una buena atención.
En relación con los espónsores, lo que se busca es que en tres años éstos paguen lo que realmente vale la Liga. Ocurre que se recibió un programa de esponsoreo de la gestión anterior muy bajo; para poder posicionar un producto nuevo, el plazo son tres años. "Si hoy el main esponsor pone $ 4 millones para estar presente, dentro de tres años va a llegar a abonar $ 10 millones. Y el espónsor que se incorpore deberá invertir en la Liga lo que realmente vale", explican.
Ahora, dicen, la infraestructura estará acorde con el nivel de la competencia. Pepe Sánchez, presidente de Weber Bahía Basket y parte de la Comisión de Liga de Desarrollo, opina que hasta ahora, el entorno no se correspondía con el gran nivel deportivo que existe. "Esperamos que este impulso que se le da ahora llegue a un montón de gente, no sólo al público del básquet, y que se pueda ver a la Liga Nacional como una opción de entretenimiento para toda la familia", concluye el ex jugador del seleccionado nacional de básquet e integrante de la "Generación Dorada".
350 contrataciones
Son los millones de pesos que se mueven solamente en concepto de contratación de jugadores y cuerpos técnicos
41,8 millones
La liga nacional
95 millones
Brooklyn Nets
90 millones
New York Knicks
67 millones
San Antonio Spurs



