
Denuncian que el Indec está "totalmente desmantelado"
Cuatro funcionarios desplazados afirman que no sólo el IPC está siendo manipulado
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Los cuatro eran hace un año jefes de sus respectivos departamentos en el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Pero algo ocurrió entonces: el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, encomendó a Beatriz Paglieri la tarea de dirigir el cálculo del índice de precios al consumidor (IPC). Desde ese momento, la inflación oficial pasó a ser la cifra más sospechosa del país y el Indec comenzó a incorporar extrañas prácticas en sus rutinas de trabajo.
Hoy, luego de haberse cansado de denunciar en la Justicia y en los medios de comunicación las manipulaciones a las que fueron sometidas las estadísticas públicas, fueron rebajados de categoría o directamente expulsados del instituto oficial.
Cynthia Pok (ex directora de la Encuesta Permanente de Hogares, EPH), Marcela Almeida (ex coordinadora del IPC nacional), Emilio Platzer (ex coordinador informático del IPC) y Luciano Belforte (ex jefe de Ingresos del IPC) aceptaron la convocatoria de LA NACION para describir las consecuencias de lo que llaman "un desmantelamiento institucional total" y para analizar cómo puede comenzar a reconstruirse la credibilidad del organismo.
-¿Qué cambió en el Indec en el último año?
Pok: -El desmantelamiento institucional total. Equipos enteros congelados, gente desplazada y lo que llamo el "desmantelamiento por inundación", porque se han reclutado más de 200 personas nuevas, sin ninguna capacitación, en puestos que estaban absolutamente cubiertos.
Almeida: -Beatriz Paglieri una vez dijo: "Se acabó la época de los librepensadores". Empezó una lógica de ejército, de obedecer las instrucciones sin cuestionar. La forma de constituir los nuevos equipos es ésa: la de la gente que no va a cuestionar. Y hay un clima muy hostil; cada dos por tres aparece un grupo y se pone a golpear escritorios y a cantar canciones de la cancha, como "los vamos a matar". Hay hostigamiento, hay temor. En los ascensores la gente no se anima a hablar con sus compañeros si hay otras personas.
Belforte: -Hasta hace un año, el Indec era un lugar de trabajo como cualquier otro. Ahora está copado por matones, gente armada, policías por todos lados, hay lugares en donde ya no se puede entrar, secretos. Hay funcionarios que no se sabe qué puesto tienen, pero dan órdenes todo el tiempo, como Rubén Sampino, que es el que a mí no me deja entrar en el Indec.
Platzer: -Antes era muy común el intercambio de información entre los distintos sectores. A partir de la intervención, hay un celo muy profundo en el sentido de "ojo con quién hablás".
-¿Cuánto puede llevar reconstruir el Indec?
Pok: -Lo más difícil de recuperar es la confianza de la población en general, que es la fuente de nuestra información. Son las personas a las cuales les tocamos el timbre para hacerles una encuesta. Tienen que creer que su palabra tiene sentido para entregar información de buena calidad. Hubo un hogar donde al encuestador le contestaron toda la encuesta de punta a punta. Cuando terminó, le dijeron: "¿Sabés qué? Todo lo que te conté es mentira. Porque si ustedes nos mienten, yo también les miento". Todo lo que se construye durante décadas se destruye en muy poco tiempo.
Belforte: -Se está haciendo ahora la prueba piloto para el Censo Nacional de Población y Vivienda. Hay un nivel de no respuesta inédito, porque la gente desconfía del Indec. Para reconstruirlo hay que tomar varias decisiones fundamentales. Una, es echar a toda la gente que copó el Indec, que sólo están ahí para matonear o dibujar estadísticas. Y aparte el Gobierno tiene que reconocer que metió la pata. Siempre la verdad es menos terrible que mentir.
-¿Cuál fue la manipulación más grave que les ha tocado presenciar?
Almeida: -En el área de precios vimos cómo hicieron que la inflación de enero [de 2007], que daba cerca del 2 por ciento, diera cerca de 1 por ciento (1,1% fue el dato oficial). Tres ítems particulares, la hotelería turística, la medicina prepaga y la lechuga fueron los que se tocaron, pero después se empezaron a tocar muchas más cosas. El IPC nacional no se tocó de entrada, tardó un poco más. En marzo hubo llamados a las provincias. Paglieri me lo transmitió, como que todas las provincias, salvo Mendoza y San Luis, "habían aceptado trabajar como en Buenos Aires". Eso significaba que ciertos aumentos en ciertas verduras no se contabilizaban.
Pok: -El núcleo fue el IPC, pero yo siempre uso el concepto de metástasis. Las estadísticas son un sistema: si uno empieza moviendo una cuestión, eso tiene implicancias para todos los demás programas. En la EPH seguimos realizando nuestro trabajo como siempre, pero lo que se difunde es lo que hace otro equipo, con unos errores garrafales. En la última nota de prensa sobre la pobreza hay un análisis de un cuadro que materialmente está mal leído. Es un cuadro vertical y lo leen horizontalmente, cosas que en la práctica estadística son básicas.
Platzer: -Los hoteles habían acordado que no iban a aumentar sus precios más de un 10 por ciento de una temporada a la otra. El acuerdo fue un éxito: nadie aumentó más de ese porcentaje. Pero la variación de enero a enero no es la misma que de diciembre a enero, porque durante el año los precios bajan y suben varias veces. Pero si vos ponés esa variación del 10% de diciembre a enero, te da que de enero de 2006 a enero de 2007 hubo una baja extraordinaria, que es inexplicable.
-El Gobierno y el Indec han utilizado dos argumentos para desacreditar las denuncias. El primero, que se trata de una campaña de los tenedores de bonos atados al IPC para subir la tasa. El otro, que forma parte de una interna político-sindical. ¿Alguno tiene bonos?
Almeida: - Por supuesto que no.
Pok: -Si fuera así, ¡yo quiero mi parte! [Risas generales.]
Belforte: -El Gobierno tiene derecho de considerar que no hay que pagarles a los bonistas, pero tendrían que decirlo con todas las letras y no usarnos a nosotros como moneda de cambio.
Pok: - Respecto de lo gremial, esto empezó como una defensa de quienes trabajamos en el Indec con compromiso con la sociedad. Ahora, al momento de sostener estas posturas, la cobertura real de asumir con nosotros la batalla, la verdad es que la hizo ATE. Lo que es cierto es que la intervención como cuerpo de guardia convocó a UPCN [el otro gremio de empleados estatales] y ésa es su fuente de reclutamiento.
Platzer: -Yo empecé a denunciar esto antes de que ATE lo denunciara. Y me afilié a ATE porque ésta después empezó a denunciar.
-¿Queda alguna estadística confiable?
Belforte: -Un amigo me dijo: "Si me mienten en el precio del tomate, que es tan evidente, ¿por qué les voy a creer que la balanza comercial da lo que da, que es algo que no puedo controlar?".
Almeida: - No lo sabemos. En la EPH el equipo central hace sus informes de prensa y la dirección publica, otros; yo no sé si eso no ocurre también con otras estadísticas. Y no sabemos el efecto que el temor genera en otras áreas. La autocensura existe y un director puede decir: "Este número no va a gustar; lo cambio yo antes de que me lo pidan".
Belforte: -También los mismos informantes. Por ejemplo, un comerciante sabe que hay una alta probabilidad de que si dice un precio que a la Secretaría de Comercio no le gusta, le caiga una inspección mañana.
Perfiles de los técnicos
Cynthia Pok
- Comenzó a trabajar en el Indec en 1972. Desde mayo de 2003 era directora de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), a partir de la cual se calculan las tasas de pobreza e indigencia. En julio se negó a realizar los cálculos a partir de una canasta básica distorsionada y fue desplazada de su puesto (nunca se lo informaron: se enteró por Crónica TV), lo que dio origen a un extenso paro convocado por ATE. Ahora ocupa un puesto de menor jerarquía en la EPH.
Marcela Almeida
- Entró en el Indec en 2003 y desde entonces sigue en situación de "contratada". Hasta el 6 de agosto, era la coordinadora del IPC nacional, el índice que dejó más en evidencia las contradicciones de la inflación oficial. Ese día le quitaron el acceso al sistema y todavía no le asignaron una función. Como Pok y como Belforte, forma parte de la junta interna de ATE.
Luciano Belforte
- Ingresó en 1991 como data-entry. Desde hacía siete años se desempeñaba como jefe de Ingresos del IPC. Luego de declarar ante los fiscales Manuel Garrido y Carlos Stornelli, a mediados de año fue rebajado de categoría a su puesto anterior de data-entry (con el correspondiente recorte salarial). La semana pasada le informaron que, pese a estar en planta permanente, se lo transfería a una Secretaría del Ministerio de Economía, externa al Indec.
Emilio Platzer
- Trabaja desde hace 13 años en el Indec, pero nunca fue nombrado en planta permanente. Hasta abril fue coordinador informático del IPC, puesto del que fue relevado tras declarar en la Justicia. Siguió en el Indec encargado de la capacitación interna. Pero el 31 de diciembre su contrato no fue renovado y, de palabra, le anunciaron que pasaba a trabajar en el Ministerio de Economía.




