Devaluación: Advierten que la falta de dólares oficiales también puede generar pobreza

El Presidente dijo que "devaluar es una máquina de generar pobreza", pero la inflación podría dispararse también si el acceso a los dólares oficiales se sigue restringiendo
El Presidente dijo que "devaluar es una máquina de generar pobreza", pero la inflación podría dispararse también si el acceso a los dólares oficiales se sigue restringiendo Fuente: Archivo - Crédito: Fabián Marelli / LA NACION
Sofía Diamante
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26 de octubre de 2020  • 19:02

El presidente Alberto Fernández dijo hoy que devaluar "es una máquina de generar pobreza". Nadie discute esa afirmación: un salto en el tipo de cambio se traslada casi en su totalidad a los precios de los alimentos y provoca que menos personas puedan acceder a ellos, lo que causa un aumento en la pobreza y en la indigencia.

Por ahora, el Gobierno está controlando este dólar que se toma de referencia con la imposición del cepo cambiario, pero, en la medida en que menos empresas puedan acceder a la compra de divisas en el mercado oficial y lo deban hacer en el paralelo, la inflación terminará aumentado igual, lo que generará un incremento de la pobreza.

El grado de devaluación estará explicado, a su vez, por la diferencia que haya entre el precio del dólar oficial y los paralelos, que actualmente es del 130%.

"La mayor parte de los precios de la economía está explicado por el dólar oficial. En la medida que aparecen cada vez más restricciones a las importaciones y se ensancha la brecha cambiaria, gana participación el dólar brecha en detrimento del oficial", explicó Martín Vauthier, economista del estudio EcoGo.

Por ejemplo, indicó, los bienes que están más dolarizados, como los autos y los productos electrónicos, tuvieron un incremento en sus precios que fue tres veces por arriba de la inflación. "Estos bienes están captando el ensanchamiento de la brecha cambiaria, que es lo que ocurre en los contextos de incertidumbre. Si no aparecen señales para enfriar las expectativas de devaluación, los precios mirarán cada vez más la brecha y menos al oficial", agregó Vauthier.

Esteban Domecq, director de la consultora Invecq, coincidió en que, "en la medida en que los importadores puedan seguir accediendo al dólar oficial mayorista, el aumento de los tipos de cambio paralelos tendrá poco traslado a precios". Sin embargo, advirtió que los importadores también fijan sus precios en base al costo de reposición, por lo tanto, "a medida que la brecha cambiaria se vaya agrandando, crecerá la expectativa de devaluación, por lo que se marcará un valor mayor para cubrirse".

El presidente Alberto Fernández dijo hoy que devaluar "es una máquina de generar pobreza"
El presidente Alberto Fernández dijo hoy que devaluar "es una máquina de generar pobreza" Crédito: Captura Presidencia

"La no devaluación seguirá estrangulando el mercado de cambios por el problema distorsivo que genera la brecha: cada vez más importaciones erosionado las reservas y los exportadores tienen menos incentivos a liquidar los dólares. Para no devaluar, la brecha tiene que ir a la baja y se deben acumular reservas", agregó Domecq.

Los funcionarios económicos repiten como mantra que el tipo de cambio oficial, el mayorista de $78,13, está en niveles altos en términos históricos. Durante el año, el Banco Central lo fue actualizando entre 2,7 y 2,8% por mes (en la jerga financiera, haciendo crawling peg) para que no pierda valor frente a la inflación.

Sin embargo, el problema argentino son los impuestos: por las retenciones que deben pagar los exportadores (los que generan las divisas que necesita el país), el tipo de cambio que reciben es mucho menor al $78,13; para los exportadores de granos de soja, por ejemplo, es de $55 con retenciones del 30% que deben pagar.

A su vez, si los exportadores quieren dolarizar luego sus ingresos para cubrirse de la inflación, solo pueden acceder a US$200 por mes, a un valor de $138,44, y el resto al blue, que cotiza a $190. O, como alternativa, pueden comprar todos los dólares al valor del MEP, a $157. De hecho, con las últimas restricciones impuestas al acceso a los dólares, se calcula que solo 750.000 personas pueden comprar el "dólar turista", mucho menor que los casi 4 millones que lo hacían anteriormente.

El segundo gran problema, que tiene relación directa con el anterior, es que el Banco Central se está quedando sin reservas. Por lo tanto, al haber menos oferta de un producto, el precio tiende a subir y eso es lo que miran los actores económicos al momento de tomar sus decisiones. Esto se vio con claridad en los datos de la balanza comercial del mes pasado: a pesar de la profunda recesión generada por la pandemia, las importaciones crecieron 3,1% interanual y las exportaciones se derrumbaron 18%. Es decir, se anticiparon compras porque se espera un precio mayor a futuro y, por la misma razón, se posponen las ventas de los exportadores.

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