Easy se expande con una inversión de $ 15 millones
Abrirá manaña en Liniers su local número veintidós
1 minuto de lectura'
Con una inversión de 15 millones de pesos, Easy -la cadena de venta de productos para la construcción y el equipamiento del hogar- inaugurará mañana en Liniers su local número veintidós.
Así, la empresa del grupo chileno Cencosud (dueño además de los hipermercados Jumbo y el shopping Unicenter) quebrará la sequía de apertura de sucursales que vive el sector minorista desde que estalló la crisis económica a fines de 2001.
Lo hará, además, en pleno proceso electoral, un contexto que históricamente provocó el congelamiento temporal de inversiones y anuncios, pero que no espantó al management de Easy. "Gane quien gane, el escenario más improbable es que este año sea peor que 2002. Veo un país saliendo de su crisis, sin grandes logros sino con pequeñas victorias", razonó Diego Sola Prats, gerente general de la cadena.
Easy ya había aprovechado la recesión para crecer cuando, en octubre de 2001, adquirió las cuatro sucursales que tenía su hasta entonces principal competencia, la norteamericana Home Depot, que entonces decidió irse del país.
Pero más allá de pronósticos optimistas, la estrategia de Easy se apoya sobre números muy concretos: tras sufrir el peor año de su historia, las ventas medidas en cantidad de tickets treparon un 20 por ciento hacia diciembre pasado. Y este año, de la mano de una incipiente reactivación de las obras de refacción de viviendas particulares y del crecimiento del "hágalo usted mismo", la compañía espera facturar 700 millones de pesos, 100 millones más que en 2002, y abrir entre dos y tres bocas más en Capital y Gran Buenos Aires.
Demanda
"En materia de construcción, el segmento de la población que hoy está activando la demanda es el de mayor poder adquisitivo. También hay actividad en las zonas rurales, que fueron beneficiadas por la devaluación y el aumento de exportaciones que ésta impulsó", explicó Sola Prats. El directivo también dijo que, por la crisis económica, la Argentina pasó de ser el país del "háganlo por mí" (incluso en el segmento socioeconómico bajo) al del "hágalo usted mismo".
Para poder abastecer esta incipiente demanda y hasta ayudar a generarla a partir de una readecuación de los precios a los enflaquecidos bolsillos de los argentinos, Easy desarrolló un programa de sustitución de proveedores extranjeros por locales.
Productos como pinturas, pisos y revestimientos siguieron la marcha del dólar lentamente, pero en el caso de herramientas y máquinas eléctricas los precios se dolarizaron inmediatamente tras la devaluación de enero de 2002, razón por la que la cadena tuvo que sustituir importaciones vía proveedores argentinos para sostener las ventas.
El local que abrirá mañana en Liniers empleará a 200 personas y cuenta con una superficie total de 8000 metros cuadrados y 30 cajas.










