
Economías más productivas para alcanzar sociedades más justas
La responsable del Departamento de Integración del Banco Interamericano de Desarrollo cree que América latina debe encarar reformas que aumenten la competitividad de sus Pyme para solucionar el desempleo y la pobreza; y dice que, a diferencia del ajuste, éstos son cambios "amigables con el usuario"
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La colombiana Norah Rey de Marulanda es gerente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y está a cargo el Departamento de Integración y Programas Regionales. De ella depende el Instituto de Integración de América latina y el Caribe (Intal) , que tiene sede en Buenos Aires y que es parte del comité técnico que asesora a los negociadores del Area de Libre Comercio de las Américas, que en el nivel de viceministros comenzarán aquí esta semana.
Activa, de excelente humor y decisiones rápidas, Rey de Marulanda subraya que es "muy optimista" respecto del proceso de integración. "La apertura y la competencia hacen mejorar la productividad, lo que quiere decir aumentar los niveles de vida", señaló, antes de agregar: "A fin de cuentas, es para eso que hemos hecho el Pacto Andino o el Mercosur".
También reconoce que con la estabilidad y el progreso económico no alcanza para resolver las enormes desigualdades sociales en América latina, y cree que a los planes asistenciales hay que sumar una "reforma microeconómica" que aumente la productividad de las Pyme y generar una gran mejora de los sistemas de educación.
Recuerda que "con la crisis de los años 80, la participación de América latina en el comercio mundial cayó dramáticamente", y agregó que "lo más importante que hemos visto en la región en los últimos años es que el motor de crecimiento más grande ha sido el comercio intrarregional. Ha crecido mucho más que el intercambio con otras regiones".
-Como en Europa...
-¡Claro! Lo que ocurría antes en América latina era simplemente que no se permitía que ocurriera. Y era porque teníamos tanta protección con nuestros vecinos, que no comerciábamos mucho con ellos. Al bajar esas protecciones -si no hay barreras geográficas- es que se incrementa el intercambio.
Además, hay una ventaja adicional y es que entre nosotros comerciamos bienes con más valor agregado. A Europa le mandamos carne, bananas, pero entre nosotros comerciamos bienes de capital, herramientas, con lo cual ganamos en ese diferencial tan importante.
-Como sucede entre Argentina y Brasil.
-La Argentina exporta manufacturas al resto de América latina. Pero más al Norte la situación es peor. América Central y el Grupo Andino no venden casi nada. Colombia está algo a salvo porque tiene petroquímicos y algo de manufacturas y Venezuela porque tiene petroquímicos y aceros y sus derivados. Los países más pequeños, si no fuera por el comercio intrarregional venderían sólo azúcar, banano y café, con lo cual la vulnerabilidad es del ciento por ciento.
El comercio intrarregional permite agregar valor y desarrollar toda la capacidad y habilidad para producir bienes más complejos. Este desarrollo no llega de un solo golpe. Pero impulsa el desarrollo de las redes microeconómicas necesarias para esta producción.
Michael Porter dice que ya nadie discute la necesidad de las reformas macroeconómicas, pero lo que a América latina le falta por hacer son las reformas microeconómicas que le permitan aumentar la productividad.
Y esas reformas son probablemente de mayor aceptación en la población, porque permiten aumentar el empleo. No son recortes, son lo que en computación se define como "amigable con el usuario", en vez de las otras, que eran muy difíciles.
Porter dice que cuando uno mira la historia de los países industrializados, uno encuentra un conjunto de medidas macroeconómicas, pero el entramado de medidas micro es muy importante también.
-¿En el nivel sectorial?
-En los niveles de encadenamientos. Italia es muy buena haciendo zapatos, pero eso es porque también tiene muy buenos encadenamientos con la industria del cuero, y con los ganaderos, y con la metalmecánica. Ese tipo de cosas son las que debemos desarrollar en América latina, y no son reformas que vayan a causar dolor, sino todo lo contrario.
-¿Es la vía para solucionar los problemas sociales?
-Yo estoy muy contenta de que los jefes de Estado hayan decidido que el tema que los congregó (en la Cumbre del ALCA, en Santiago, Chile) sea la cuestión educativa. Porque eso tiene un impacto en los organismos multilaterales.
Además, nadie está descubriendo que el agua moja. Está bastante estudiado que la educación es absolutamente central, pero no sólo la cantidad, sino también la calidad.
Y desafortunadamente, a pesar de que todo el mundo sabe eso, en América latina estamos muy atrasados. Indudablemente estoy aquí hablando en uno de los países más adelantados en esta materia. Pero igual aquí hay muchas cosas que se pueden hacer, aunque comparativamente con el resto de América latina estén mucho mejor.
-¿Y cuál es el camino?
-Las acciones que se requieren son de dos tipos. las de corto plazo son necesarias. Porque cuando el desempleo está muy alto, la pobreza ha subido y uno no puede decir: "Esto se va a arreglar en cinco años". Hay unas acciones específicas por a realizar.
Pero la corrección más de fondo requiere acciones que se demoran más, y son básicamente las relacionadas con inversión en capital humano, que tiene que ver con la educación, la salud y todos aquellos elementos que puedan hacer que la población sea más productiva. Y eso no se hace de la noche a la mañana.
Yo creo que los países están trabajando, pero es que tenemos lo que se ha dado en llamar una "deuda social" o "brecha social" tan grande que no la vamos a solucionar con una varita mágica.
-Lo más sorprendente es saber que la región es la socialmente más desigual del mundo.
-Sobre todo, si se tiene en cuenta que es la más desigual desde que se llevan estadísticas. No es que la crisis nos llevó a esto, ocurría aun cuando crecíamos a tasas altas.
Además, los niveles de pobreza son altos y en algunos países muy ricos son muy altos; están concentrados geográficamente y demás, pero son muy altos.
-El último informe de la CEPAL muestra que los pobres aún no se recuperaron del tequila.
-Efectivamente. Si uno mira las estadísticas de la región lo que se advierte es que la pendiente de crecimiento de la curva de la pobreza se aplanó. Está habiendo, a un ritmo menos intenso, cada vez más pobres, lo cual es un consuelo estadístico.
-Aquí el secretario de Industria, Alieto Guadagni, ha dicho que incluso con crecimiento puede ocurrir que los más pobres no salgan de la marginación.
-Claramente hay que tomar acciones para resolverlo. Las de inversión en capital humano, que son de mediano plazo. Pero eso no es suficiente tampoco. Porque si no se genera la actividad económica para absorber a esa gente, estaremos todos regiamente educados y no habrá trabajo. Allí es donde estas reformas microeconómicas tienen mucho que hacer.
-¿Cuáles serían algunas de ellas?
-Acceso al crédito y al capital. La pequeña y mediana industria en América latina es la que soporta, por así decirlo, al grueso de la población. Y tiene enormemente restringido el acceso al capital. Es difícil de solucionar. Hablamos de millones de empresas. Pero tenemos que hacerlo si queremos que haya empleo genuino. No se puede pedir a las empresas que empleen más gente que la que necesitan, porque es trasladar la ineficiencia del Estado a los privados. El reto es desarrollar este sector, para que crezca y atienda mercado interno y exportaciones. Es encontrar con la apertura la forma de que el capital llegue a este sector.
-¿De qué modo llegan las Pyme a eso?
-Con unos mecanismos que probablemente no sean pequeños y medianos y requiera asociaciones. No hablo de cooperativas. Pero serán gremios, que permitan llegar a los estándares internacionales de calidad, que nos están faltando. Porque sin ello, no podrán atender siquiera el mercado interno.
Yo creo que alguien hará esto, pero por conveniencia, por lucro, no por beneficiencia.
-¿No el Estado?
-Probablemente no será el Estado.
Más informados, gracias a la integración
Norah Rey de Marulanda cuenta como uno de los productos del proceso de integración el hecho de que por primera vez haya disponible en el nivel público, una enorme base de datos y estudios sobre el comercio en América latina.
Para poder sentarse a discutir la integración del ALCA los funcionarios necesitan de mucha información, que ha sido trabajosamente recopilada y que ahora está al alcance de cualquier usuario con acceso a Internet. Por esta vía, junto a otros muy importantes trabajos del Intal ha llegado para muchos países la solución para una carencia casi histórica de estadísticas sobre comercio.
"Desde el comienzo, en las tratativas del ALCA, junto con la OEA y la Cepal, el BIDha asistido a los grupos de negociación, con recopilaciones de datos, creación de bases de datos, compendios legales e institucionales. Nuestro trabajo ha sido técnico, de apoyo para la toma de las decisiones y esa información es volcada en una página del ALCA en Internet, que la pone a disposición del público", explicó.
En la primera reunión de negociaciones concretas en el nivel de viceministros que comenzará la semana próxima, continuará el Comité Tripartito haciendo el trabajo técnico.
"Yo trabajo en esto del comercio desde hace 20 años y nunca había visto una recopilación tan grande de información, muy seria y muy productiva", señaló, antes de recordar que en algunos casos se ha desarrollado software específico para la tarea.
De este modo, los países y sus empresarios cuentan con datos que tienen una utilidad mucho mayor que las negociaciones por formar el área de libre comercio y que permiten ver situaciones de intercambio con todos los bloques.
"Este mes lanzaremos la denominada Redint, que será una red de centros de investigación en temas de integración y comercio", explicó, antes de detallar: "Pediremos a todos los centros que se inscriban trabajos. Y el primero serán de diagnósticos y análisis de impacto de la apertura y la globalización por sectores".
Los análisis serán por regiones, estarán realizados por los centros de investigación que resulten ganadores en una selección y por primera vez habrá una cantidad importante de análisis de impacto del nuevo escenario internacional en cada una de las regiones de América latina.
Rey de Marulanda aclaró que en este nuevo trabajo no está en perspectiva sólo el ALCA. "El BIDpresta apoyo a los países de la región en todas sus relaciones comerciales, no sólo con una determinada área o en vías de un solo proceso de integración", subrayó.
"Todos los trabajos que hacemos son luego puestos a disposición del público y esto es muy importante, porque, por ejemplo, a veces los datos que podían servir a las empresas estaban en un país, pero sólo disponibles en la capital -destacó-. Ahora, con Internet y los desarrollos de las bases de datos y de la información en CD-ROM del Intal, se disemina a costos muy bajos."




