
El actual titular del mayor foro de pensamiento empresarial argentino asegura que, para el Estado, llegó la hora de la refundación
La prioridad del momento es la reconstrucción institucional, seguida por el rescate de la educación, la salud y el empleo
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Tras el redoble de la crisis que se abatió en diciembre sobre la castigada Argentina, las prioridades de toda la sociedad se alteraron. A pesar de eso, en el Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA), uno de los foros de dirigentes de empresas más importantes del país, creen que sigue siendo momento de pensar en “La Argentina del Bicentenario. Eligiendo el buen camino”. Así titularon su coloquio anual número 38, que se realizará en Mar del Plata del 6 al 8 de noviembre próximo.
“Seguimos pensando en volver a crecer en el mediano y largo plazo, pero también creemos que hay un paso previo que es reconstruir las instituciones”, dijo Juan Carlos Masjoan, presidente del coloquio
“Lo que nos pasó a los argentinos es culpa de todos. Todos hemos tenido nuestra cuota parte de responsabilidad. Es tal el tamaño de la crisis y la necesidad de refundar el país que no se puede ser indiferente”, explicó.
–¿Tuvieron que replantear los objetivos del coloquio?
–Claro, cuando empezamos, el año pasado, pensábamos qué tiene que hacer la Argentina para volver a crecer. El año pasado lo dedicamos a la economía real, entre el coloquio y los cuatro precoloquios. Habíamos pensado que sería interesante pensar en un país que tuviera algo así como 70.000 millones de dólares de exportaciones y un ingreso per cápita de 14.000 o 15.000 dólares hacia el final de la década y llegar al bicentenario con un país más grande.
Y realmente cuando uno miraba los problemas de la economía, eran solucionables y existían oportunidades en distintas industrias.
La idea del coloquio de este año era insistir en lo que la gente nos había dicho sobre la necesidad de un sistema impositivo más simple, más racional, que había que hacer cumplir las regulaciones de todo tipo, que necesitábamos un Estado más eficiente y que el crédito fuera más barato. Y la idea era que el Estado dejara de absorber toda la capacidad de ahorro de la sociedad para financiar su déficit. La idea era seguir con lo mismo, cuando vino diciembre y después enero y pasó lo que pasó, hubo que repensar el coloquio.
–El lema pasó a ser “eligiendo el buen camino”.
–Sí, es un coloquio extraño. Sin perder la idea de que a largo plazo hay que volver a pensar en cómo volver a crecer, creemos que hay un paso previo, que es reconstruir las instituciones.
La primera prioridad es reconstruír la Nación porque hemos perdido el sentido de sociedad en la búsqueda del bien común. Y el coloquio será un abanico de temas, empezando por la gobernabilidad, la reforma política, la seguridad jurídica, la justicia, la solidaridad, la necesidad de tener una administración... porque eso son los gobiernos, administraciones. A veces los argentinos tendemos a ver al gobierno como el padre que nos dice lo que tenemos que hacer. Pero es elegido por nosotros para administrar nuestro dinero.
Tenemos que volver a insistir en la eficiencia y la responsabilidad del Estado. Con tener un sistema impositivo transparente, simple, equitativo, donde todos cumplan. Eso cierra el primer día.
El segundo día lo arrancamos con un tema más económico, hay mucho para hacer. Existe en la Argentina una capacidad de exportación en muchos rubros. Uno de los principales problemas que enfrenta la economía argentina hoy es el crédito. El año pasado nos quejábamos de que era caro, este año no hay crédito.
También la falta de una estrategia como país para empujar la producción en el exterior. A veces uno mira con envidia lo que pasa en Chile, hace 17 años que trabajan sobre la misma idea de aumentar las exportaciones, con instituciones que no han variado
–Son políticas de Estado y no de un gobierno.
–Exactamente.
–¿Cómo está la relación de las empresas con los bancos en este momento?
–Los bancos son víctimas, intermediarios entre el que pone la plata para ahorrar y el que usa ese ahorro para generar riqueza. Creo que la relación con las empresas es normal.
Y precisamente después de hablar de exportaciones, en el coloquio hablaremos del sistema bancario. El país no tiene moneda, sin una moneda en la que la gente confíe no hay ahorro, no hay crédito ni actividad económica. Entonces hablaremos de la moneda, del sistema financiero, de las alternativas para restituir el financiamiento.
–¿Qué esperan del Gobierno?
–Este gobierno termina su mandato en mayo; no hay mucho tiempo, ya que las reformas que hacen falta llevan mucho tiempo.
Del próximo gobierno esperamos que inicie el buen camino tomando alguna de estas ideas.
También nos ocuparemos del tema social, que es grave, gravísimo. Un chico que no recibe la alimentación suficiente en sus primeros años lo paga toda la vida. Eso es injusto desde el punto de vista ético y no se puede permitir.
El desempleo y el subempleo son grandes problemas. Y también nos ocuparemos de la educación, ya que invertir en capital humano es una cuestión central.
Lo que ha pasado en la Argentina es que el Estado, en lugar de trabajar sobre la eficiencia, ha trabajado sobre la presión impositiva. Eso hace que la riqueza que se genera, en lugar de volcarse a cuestiones sociales y educacionales bien hechas o a reinvertirse para generar más riqueza, se termina despilfarrando.
“Telecom es viable”
- Telecom Argentina tiene una deuda de 3200 millones de dólares, que hoy cotiza en el mercado al 30% de su valor nominal. Está renegociando con sus acreedores y hay algunos interesados en comprarla. Tras negarse rotundamente a hablar de su gestión al frente de la compañía y de la crisis por la que atraviesa, Juan Carlos Masjoan aseguró que “por supuesto que Telecom es viable, todo es viable si se hacen las cosas bien”.
Golfista y cordobés
- Juan Carlos Masjoan es cordobés y tiene 61 años. Es ingeniero en electromecánica y recibió su título en la Universidad Nacional de Córdoba. Llegó a la ciudad de Buenos Aires a los 26 años; antes había trabajado tres años en San Nicolás.
- Ingresó en el mundo corporativo como ingeniero en IBM, luego fue presidente y gerente general de Movicom y presidente de Telecom Argentina.
- Está casado, tiene tres hijos y cuatro nietos. Sus hijos son profesionales “y se quedaron en la Argentina, todos”, dice.
- Es hincha de River, pero hace tiempo que no va a la cancha a ver a su equipo: “Hago golf y hasta hace un tiempo, esquiaba”.
- Tras su salida de Telecom le dedica tiempo a un hobby que había abandonado, la fotografía. “Este fin de semana saqué tres rollos con mi Nikon.”




