
El Banco Nación será agente financiero de Catamarca
El banco de esa provincia será liquidado al fracasar el intento de privatización
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El Banco Nación sucederá al Banco de Catamarca en el papel de agente financiero de esa provincia.
El Nación tomará a cargo esa tarea luego de que, tras fallidos intentos de privatización, el gobierno de Oscar Castillo tomó la decisión de liquidadar el banco de la provincia.
La fórmula de salida, que le permitirá al Nación el manejo de los recursos financieros de un nuevo Estado (tras la caída del Banco de Mendoza asumió de urgencia el mismo papel), está conceptualmente acordada entre las autoridades catamarqueñas y la conducción del Nación, según se pudo saber.
"Sólo resta terminar de definir algunos detalles económicos que no harán peligrar la operación", afirmaron fuentes confiables del Nación a este diario.
La combinación de traspaso y cierre del Catamarca cuenta además con el visto bueno del Banco Central (BCRA), el Ministerio de Economía y del Banco Mundial (BM).
En el ente monetario anticiparon que no habrá objeciones para esta maniobra que implica la desaparición de otro banco del interior. En cuanto a Economía y el BM, su injerencia tiene que ver con los acuerdos que, en su momento, suscribió la provincia con ambos organismos.
En el primer caso, porque al cerrar el banco y transferirle sólo una parte saneada al Nación, Catamarca deberá hacerse cargo de la cartera residual de créditos de su entidad bancaria, lo que le generaría un nuevo pasivo del orden de los $ 30 millones, no contemplado cuando esa provincia negoció con Economía su reordenamiento fiscal. La solución que se ideó es transferir esa cartera a un fondo fiduciario por crearse que será administrado por una entidad privada, cobrando una comisión por su tarea, que se dedicará al recobro de los créditos caídos.
En el segundo caso, el OK también es necesario porque Catamarca en su momento recibió un crédito del BM para organizar la transformación en sociedad anónima y posterior privatización de su banco. Pero ese proceso quedó trunco cuando fracasó el intento de venta del 60% del paquete accionario de la entidad que llevó adelante la anterior administración provincial encabezada por Arnaldo Castillo, padre del actual mandatario.
Cautela catamarqueña
En la provincia prefieren aún no hablar mucho del tema. El ministro de Hacienda y Finanzas, Jorge Greco, que recibió a La Nación en su despacho, sólo reconoció que se buscará definir la situación del banco local antes del 31 de diciembre, aunque admitió que, entre las distintas alternativas, el gobierno provincial considera más interesante la venta al Nación.
El plazo establecido por el funcionario no es casual. Ocurre que superado ese límite el Catamarca requeriría un importante aporte de capital para mantenerse encuadrado dentro de las normas de funcionamiento que fija el Central. Y desde ya, la provincia, que se halla en un fuerte proceso de saneamiento fiscal, no está en condiciones de hacerlo.
Las negociaciones que lleva adelante el gobierno de Castillo se centra en encontrar una buena salida laboral para los más de 300 empleados que prestan servicios en el Catamarca, considerando su red de 13 casas, incluidas la sede central y la sucursal en Buenos Aires. El Ejecutivo de Catamarca ya privatizó este año los servicios energéticos y los de aguas y cloacas. En su lista de asuntos pendientes queda en pie la situación del banco. "Estamos buscando definir primero un diseño de banco que realmente tienda a generar la actividad que conceptualmente dio origen a la creación de la provincia. Concretamente, queremos que haya algún esquema de fomento o de asistencia a las Pyme", dijo Greco.
Es este fundamento radica una de las razones que abren las puertas al Nación a este negocio que era apetecido por al menos otras dos entidades privadas: los grupos empresariales que manejan los bancos de San Juan y de Santiago del Estero.
"Nosotros debemos mirar las cosas desde el punto de vista de la economía de Catamarca, que está muy desarrollada en el valle central, donde están los bancos privados. En cambio, tenemos un problema de poca escala de desarrollo en los departamentos del interior. Este diagnóstico es el que nos llevó a preguntar si no es más razonable la opción del Nación", admitió.




