
El BBV quiere más concentración
Opinión: el director de la entidad española para América latina, José Goirigolzaría, cree que el mercado bancario local todavía está muy disperso.
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CARTAGENA (De un enviado especial).- "Es necesaria una mayor concentración del mercado bancario en la Argentina. Con dos bancos públicos que ocupan una gran cuota del total, la dispersión del sistema financiero es demasiada comparándolo con otros de la región."
Este inusual enfoque de la realidad del mercado financiero argentino corresponde a José Ignacio Goirigolzaría, director general para América latina del grupo Bilbao Vizcaya, representado en el país por los bancos Francés y Crédito Argentino.
Para este alto ejecutivo español, que representa según su definición al segundo banco privado en la Argentina, está todo por hacer en nuestro país en materia de bancarización, desarrollo interbancario, derechos de los inversores y nuevas opciones al margen del negocio financiero.
"Estamos estudiando nuevos proyectos, pero preferimos no dar nombres por razones de negociación", fue la única respuesta ante la pregunta de La Nación sobre la posibilidad de que el BBV participe en una eventual privatización del Banco Nación.
A pesar de esa respuesta, este ejecutivo español fue claro y terminante en definir las posibilidades de un pasaje al sector privado de los dos grandes bancos estatales.
"El proceso de privatización del Banco Nación que promete el gobierno es bueno para el mercado y para este país, porque ayuda a la claridad, transparencia y cumplimiento igualtirario para todos de las reglas de juego financieras. En cuanto al Banco Provincia sería deseable, pero es impensable políticamente de acuerdo con nuestras informaciones", indicó el banquero.
La Argentina, preferida
Luego de recordar que hay banca pública de peso significativo en la mayoría de los países de América latina, mucho menos que en Europa, explicó los principales negocios básicos que el BBV se plantea en la Argentina.
Además del específicamente bancario, el de fondos de pensión (mediante Consolidar), participaciones industriales y en el mercado de capitales.
En relación con el funcionamiento del Banco Central, el banquero español lo definió como "un muy buen banco, calificado en su tarea de contralor, que debe cumplir con la difícil dialéctica de asegurar que el sistema funcione bien, sin complicar la actividad bancaria para cumplir en tiempo y forma con su operatoria habitual".
El BBV se manifiesta optimista sobre el crecimiento económico del país, según su último informe dado a conocer aquí, señala como elementos positivos el crecimiento del PBI y una demanda interna "mayor de lo previsto", además del gran volúmen de créditos y de inversión.
Pero señala como la cara oscura de esta evolución "el fuerte deterioro de la balanza comercial" y expresa su preocupación por la evolución del programa de reforma tributaria presentado por el Gobierno.
"Es un programa diseñado para ser fiscalmente neutro y tiene por objeto favorecer una reducción de las contribuciones empresariales para favorecer el empleo", pero "su aprobación requerirá convencer a los gobiernos provinciales para que renuncien a su participación en las cuotas de coparticipación impositiva. El diseño final de la reforma podría diferir bastante de la propuesta inicial del Palacio de Hacienda", finaliza esta evaluación.
Para el BID, América latina crecerá 3%
Pasajera: así calificó la entidad bancaria la desaceleración que sufrirá la economía de la región tras la crisis asiática.
CARTAGENA (De un enviado especial).- La crisis asiática frenará el crecimiento de América latina este año, sobre todo en Brasil, pero la desaceleración será "moderada y pasajera", pronosticó el Banco Interamericano de Desarrollo en su informe anual.
Debido a la turbulencia financiera originada en la región del sudeste de Asia, la economía de América latina crecerá un 3% en 1998, en comparación con 5,2% logrado en 1997, según consideran los técnicos del banco.
De todas formas, la crisis que desbordó al mundo en octubre último no logró opacar un excelente año para las economías de América latina.
El crecimiento en 1997 fue el segundo más alto desde 1980. La inflación siguió bajando en la mayoría de los países y el desempleo regional cayó por primera vez desde 1989, sobre todo en nuestro país, según indica el informe elaborado por la entidad presidida por Enrique Iglesias.
Los flujos de capital hacia América latina alcanzaron un nivel sin precedentes de 70.000 millones de dólares, alrededor del cuatro por ciento del producto bruto interno (PBI) de la región.
Las corrientes de capital a la Argentina y México crecieron, aunque fueron la mitad de lo obtenido en 1993. Brasil recibió un flujo de capital muy alto que se interrumpió brevemente a fin de año con la crisis asiática.
La tasa promedio de inflación de los precios al consumidor bajó en 1997 a menos del nueve por ciento, bajando en 15 países.
El banco observó signos de desviación fiscal en algunos países. Mientras que el promedio de la región se mantuvo por debajo del 2% del PBI, los déficit aumentaron en 16 países, y alcanzaron 3 por ciento o más en 10 países.
La recuperación económica contribuyó a un aumento del déficit en cuenta corriente de la región, que pasó de US$ 35.000 millones en 1996 a casi US$ 60.000 millones en 1997, equivalente a un 3 por ciento del PBI.





