
El cordero bonaerense también puede ser un buen negocio
Una empresa que nació luego de que el proyecto ganó un concurso universitario
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Si el presidente Néstor Kirchner sufre de un antojo, ya no tendrá que viajar hasta su Santa Cruz natal. Es que en la actualidad el cordero premium, su plato preferido, puede encontrarse en algunos supermercados y restaurantes de Buenos Aires.
La responsable es Cordero de las Sierras, una empresa que nació el año pasado tras ganar el concurso Naves, organizado por el Instituto de Altos Estudios Empresariales de la Universidad Austral, que hoy es la única que lo comercializa de forma desestacionalizada y con distintas variedades de cortes.
"El cordero que ofrecemos tiene una alimentación y una cruza de razas particular", explica Mónica Sempértegui, directora de la empresa, que hoy emplea a alrededor de 10 personas. Gracias a ese engorde, se logran diferentes cortes y se los presenta en las góndolas de los supermercados trozados y envasados al vacío.
El método de producción de Cordero de las Sierras le permite vencer la estacionalidad del cordero en la Argentina. "El ovino es un producto que se ofrece una vez al año. Nosotros podemos ofrecerlo durante todo el año", asegura Sempértegui, que formó la sociedad junto a Daniel Colombo, Francisco Rossi y José Ansaldo.
Además, la emprendedora explica que el método de producción logra carne más magra, tierna y sabrosa, ya que "los animales se engordan con las mejores pasturas de Sierra de la Ventana, Coronel Suárez y Pringles, en la provincia de Buenos Aires". La faena, el corte y el envasado se hacen en un frigorífico en Tres Arroyos.
Hoy, en el canal minorista se presentan cinco diferentes tipos de corte: cuadril, costillar, bondiola, paleta y pierna, que se comercializan en las principales sucursales del hipermercado Jumbo, canales minoristas como Quinta Fresca y algunos restaurantes de Buenos Aires.
El comienzo
El capital inicial de la empresa fue de 250.000 pesos, y este año proyectan facturar casi 1 millón (que equivale a 120 toneladas de carne por año, algo así como 6000 corderos). Para los próximos dos años se prevé una facturación de 5 millones de pesos.
Además, invertirán, en los siguientes 24 meses, 4 millones de pesos, "de los cuales 2 millones van a ser de la propia rentabilidad de la empresa y los vamos a abocar a acciones comerciales", afirma la directora de la firma.
Los otros 2 millones de pesos los están gestionando a través de la ley ovina, que trata de promover esa actividad en el país.
"Premium es un producto de alta calidad, con sus respectivos cánones verificados", explica Sempértegui cuando se la consulta sobre el convenio con el INTA-Balcarce, que les provee un protocolo de producción para lograr un producto final de alta calidad.
La carne ovina diferenciada es un cordero cruza de razas laneras-carniceras acorde con el gusto europeo, de alta calidad. Son corderos de entre 35 y 45 kilos en pie, con una edad inferior a doce meses y un desarrollo de grasa mínimo.
La empresa piensa consolidar su presencia en el mercado interno, aunque la idea es lanzarse "estratégicamente" al mundo en 2006.
"La pata exportadora va a ser el principal pilar el año que viene", afirma Sempértegui, que se muestra despreocupada por las retenciones del 5 por ciento a las exportaciones de ovinos que deberá soportar en su ingreso en los mercados internacionales.
"Estamos iniciando actividades con Brasil porque no tiene barreras sanitarias", comenta. Entre los principales destinos se destacan Francia, Inglaterra y China. Hoy, el principal competidor externo es Uruguay.
"Estamos buscando nuevos canales de comercialización en las varias cadenas de supermercados. Algunas ya se han interesado", subraya Sempértegui, que afirma que el precio promedio en el canal minorista es de 20 pesos el kilo. Pero además de las ventas en los supermercados la empresa espera que el boom turístico impulse el consumo en restaurantes y hoteles.
"El consumidor argentino va derecho al costillar; en cambio, el extranjero tiene más conocimiento del cordero, por lo que puede pedir otro corte. Eso nos beneficia", sostiene Sempértegui.
El cordero patagónico no es lo mismo, se encarga de aclarar la directora de Cordero de las Sierras. "Las principales diferencias están en la presentación y en que la pata de la variedad patagónica se vende entera y congelada. El gusto es muy subjetivo", sugiere.
Igualmente, el Presidente y los amantes de este tipo de carne ya festejan la posibilidad de degustarla.





