El crudo balance de YPF: radiografía de la principal empresa de la Argentina ahora bajo intervención estatal

La compañía tiene 16.000 empleados, 1600 estaciones de servicio, es socia ?de decenas de empresas privadas en diversos proyectos, y ganó casi $ 5300 millones en 2011, pero tiene el desafío de revertir una producción que declina y exige inversiones multimillonarias
Diego Cabot
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22 de abril de 2012  

MADRID.- César Pelli es uno de esos arquitectos de culto en la Argentina. Entre muchas obras, construyó uno de los edificios más importantes y altos de Puerto Madero. La estrella de este gigante de vidrio es un enorme invernadero vertical en el que un imponente árbol, además de otras especies de plantas, recorren varios pisos. Los ejecutivos de Repsol YPF se sentaron en 2005 a darle forma al proyecto de Pelli. Querían posar allí la sede de la empresa más grande de la Argentina: YPF.

La obra avanzó, pero los españoles nunca llegaron a ocupar los despachos más empinados. Aunque el edificio no tiene ventanas, por alguna hendija entró el Grupo Petersen, y los cómodos sillones quedaron en poder de la familia Eskenazi. Sebastián, uno de los miembros del clan, ocupó desde 2008 el más importante, el de CEO, pese a no tener ninguna experiencia en el mundo energético.

Con los años, la hendija se convirtió en grieta y por ella ingresó nada menos que el Estado. Seguramente, ninguno de los constructores imaginó que, a poco de inaugurada, la torre iba a ser habitada por funcionarios públicos.

El lunes pasado, en un mediodía casi de verano, la torre cambió de dueños. Los ejecutivos recibieron un llamado temprano. Empacaron sus cosas en cajas, bajaron a sus cocheras y partieron. Desde entonces, el edificio corporativo más grande de la Argentina es un apéndice de la Casa Rosada.

¿Cuáles son los números que atesoran esas paredes de cristal? Los de la principal empresa argentina. Según los estados contables presentados a fines de 2011 -y que constituyen los datos públicos más actuales-, la compañía tuvo cuatro unidades de negocios: exploración y producción; refino y marketing; operaciones petroquímicas, y administración central, donde también se cuentan los negocios de construcción.

Claramente, la principal actividad es la de producción de petróleo (teniendo en cuenta el condensado y el líquido). YPF produjo el año pasado 100 millones de barriles de petróleo. De acuerdo con los balances, la empresa había producido 111 millones de barriles en 2009 y 107 millones en 2010. Dicho de otra manera, en los últimos dos años, la producción de petróleo cayó casi 10%. A modo de comparación, en el mismo período, la producción de Panamerican Energy (PAE) aumentó 3,5%, aunque la realidad es que la mayoría de las petroleras que operan en la Argentina tuvieron bajas.

La producción de gas también mermó. Por caso, en 2009 extrajo 533 millones de pies cúbicos contra 491 millones de 2010 y 441 millones de 2011.

La empresa, que ahora administra y dirige la dupla conformada por el ministro de Planificación, Julio De Vido, y el viceministro de Economía, Axel Kicillof, reportó ventas en 2011 por 56.697 millones de pesos, un 28,4% más que las de 2010.

Al igual que lo que ocurre con las cuentas públicas, donde los egresos suben más que los ingresos, a YPF también le aumentaron los costos. Sus ventas crecieron poco (28,4%) comparado el incremento de 40,2% que mostraron sus costos. Los motivos que esgrimió tienen que ver con la necesidad de comprar petróleo para reemplazar los menores volúmenes producidos, ya que los conflictos gremiales que se dieron en el segundo trimestre de 2011 en Santa Cruz y Chubut afectaron la producción. Además, el Gobierno dejó sin efecto el plan Petróleo Plus, que privó a la firma de US$ 355 millones.

Los gastos de administración también subieron (33%) y llegaron a 476 millones, básicamente, impactados por los aumentos de los costos laborales. En el último balance antes de que se inicie la gestión De Vido-Kicillof, YPF tuvo una utilidad operativa (es decir, bruta) de 8563 millones de pesos, casi $ 1000 millones menos que el año anterior ($ 9475 millones).

Ricardo Echegaray, titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), vio cómo al organismo ingresó un cheque de 2950 millones que correspondió al pago del impuesto a las ganancias. Descontados estos ítems, la utilidad neta del último período de gestión privada de YPF llegó a 5296 millones de pesos, 8,5% menos que el año anterior.

Uno de los puntos que más le cuestionaron a la empresa es la poca inversión en exploración. Los datos de la petrolera indican que el año pasado aumentaron $ 230 millones, básicamente, por la actividad exploratoria desarrollada en la cuenca Malvinas (en territorios fuera de litigio). También se realizaron erogaciones por $ 1731 millones (en 2010 habían sido 1121 millones) para la búsqueda de yacimientos no convencionales.

Según el ex secretario de Energía Emilio Apud durante la gestión de De la Rúa esta inversión es muy poca, pero es algo, en un contexto en el que la inversión general del sector cayó. "Para dar una idea, en esta década se hicieron menos de 40 pozos exploratorios por año, mientras que en la década anterior se hicieron más de 100 -señala Apud-. Algo hizo que a las empresas se les fuera el interés por invertir en su actividad."

Según Apud, cuando en 2011 Repsol empezó a contactarse con otras firmas para concentrarse en los yacimientos no convencionales, el Gobierno comenzó con sus presiones. "Hay que decir también que, si bien Repsol YPF fue la que más cayó en producción, no fue la única, ya que la mayoría de las petroleras tuvo bajas. Esto se dio exclusivamente por no adecuar las tarifas y carecer de una política energética", explicó.

Otro de los puntos álgidos es la refinación. De los datos compilados por LA NACION surge que el año pasado se refinaron 290.000 barriles de petróleo por día, lo que significa una caída de 4,6% frente a 2010 (304.000 barriles diarios). "Esta disminución, además de la incidencia de los paros de planta de 2011, fue consecuencia de la menor disponibilidad de crudo y de los conflictos sindicales en Santa Cruz y Chubut", declaró la empresa en su última memoria.

Socios en duda

No pocos se preguntaban por estos agitados días qué pasará con los numerosos consorcios o uniones transitorias de empresas (UTE) en los que YPF está asociada a otra compañía. Los proyectos de exploración que la tienen de socia son 17, y están distribuidos en las provincias de Salta, Chubut, Tierra del Fuego, La Pampa, Mendoza, Santa Cruz, Formosa y Neuquén. De esos 17 campos opera cuatro. Los demás se reparten entre sus socios transitorios, que son Pan American Energy (de los hermanos Bulgheroni), Total, Tecpetrol (de Techint), el grupo chileno Enap, Petro Andina, Pluspetrol, Petrobras y Petrolera L.F. Company.

Todo parece indicar que, además de la petrolera, las acciones expropiadas le darán derecho a la dupla De Vido-Kicillof a mandar también en una compañía estrella de la que YPF es accionista: Profertil. La mayor fabricante de urea del país está en una industria cuyo principal insumo es el gas. A su vez, YPF tiene participación accionaria en Mega, Refinería del Norte (Refinor), Oleoducto del Valle, Terminales Marítimas Patagónicas, Gasoducto del Pacífico, Central Dock Sud, Inversiones Dock Sud, Pluspetrol y Oleoducto Trasandino, además de otras sociedades como, por ejemplo, A-Evangelista, que presta servicios de ingeniería y construcción.

Nicolás Gadano, economista y autor del libro Historia del petróleo en la Argentina , opina que lo que hicieron con YPF Gas (incluirla en la expropiación porque no era controlada directamente) indicaría que el Gobierno tiene en mente el universo de empresas que controlaba la petrolera, en especial, las que pueden ser relevantes como Profertil. "Habrá que ver cómo lo reciben los demás accionistas, socios de YPF en cada una de esas empresas", acota.

La dupla deberá vérselas entretanto con 2209 juicios pendientes que arrastra la compañía. Varios de ellos tienen origen en disposiciones del Gobierno, por ejemplo, con los cortes a las exportaciones que se decidieron cuando se inició la crisis energética. "En reiteradas ocasiones, desde 2004, la empresa se vio forzada a suspender parcial o totalmente sus entregas de gas natural a clientes de exportación con los cuales tiene asumidos compromisos firmes para la entrega de volúmenes de gas natural", declara YPF en las notas del balance.

Por caso, AES Uruguaiana, una firma brasileña que construyó una central en la ciudad de Uruguayana y que dejó de funcionar hace años por falta de combustible, inició un arbitraje que en estos días está en plena etapa de alegatos. YPF aduce razones de fuerza mayor que llevaron a interrumpir el suministro, argumentos que AES rechaza.

YPF es una de las pocas empresas del sector, junto con Petrobras y en menor escala Oil, la petrolera de Cristóbal López, que están integradas, es decir, que extraen crudo, lo procesan y lo venden al público.

El portafolio de productos es variado. Entre los combustibles, la empresa viene, año tras año, entregando cada vez más al mercado interno. Las mononaftas (donde se cuentan las premium, súper y comunes) despacharon 67.924 barriles diarios (bd), casi un 10% más que el año anterior. Para el caso del gasoil, en 2011 se vendió la mayor cantidad de barriles diarios, con la excepción de 2008, que estuvo apenas por encima. El año pasado, YPF vendió 150.917 bd, el período anterior había sido de 142.662 y en 2008 el volumen llegó a 151.383 bd.

El combustible para aviones, JP1, estuvo estable en los últimos cinco años en torno a los 16.580 bd, mientras que el despacho de fueloil cayó desde los 38.585 bd de 2007 a los 23.479 del año pasado. Claro que en este período la comercialización de este combustible fue monopolizada por Enarsa.

Estaciones y empleados

La dupla deberá lidiar además con los algo más de 16.048 empleados que tiene el Grupo YPF y con las 1600 estaciones de servicio que conforman la red en todo el país, la más grande, por lejos del mercado local.

¿Qué puede pasar con el personal? Hasta ahora, lo que se conoce es que sólo se despidió a los directivos, pero el resto seguirá sin cambios. ¿Y con las estaciones? Rosario Sica, presidenta de la Federación de Empresarios de Combustibles, no espera cambios. "Nuestro trabajo es de mucho esfuerzo, sacrificio y poca rentabilidad, así que esta gente no se va a meter con eso. Ellos están en los grandes negocios, como Vaca Muerta."

En las 160 de Opessa (Operadora de Estaciones SA), que son propiedad exclusiva de YPF, puede ser, según Sica, que se intente planchar los precios para usar en las mediciones del Indec. "Pero son todas suposiciones. Nadie sabe qué puede hacer esta gente", agregó.

Sin duda que empieza una nueva etapa para YPF y para el mundo energético argentino. Nada será igual para nadie en este estratégico pero vapuleado sector. El Gobierno se mira en el espejo de Petrobras y se ilusiona con convertir a YPF en una empresa similar. Para lograrlo, confió el timón al principal responsable de la particular situación energética actual: Julio De Vido. Eso sí, secundado por el funcionario estrella, el economista de origen marxista Axel Kicillof.

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