
El efectivo, en clave digital
Novacash funciona como monedero electrónico; apunta al sector de ingresos medios
1 minuto de lectura'
No todo el mundo puede darse el lujo de llevar su dinero en una tarjeta y de comprar en Internet, por teléfono y en forma personal. Con esto en mente, Juan José Hervás Ibáñez y Antonio Peña, dos jóvenes de 28 años, se lanzaron al auxilio de los no bancarizados con una idea: crear un equivalente virtual del efectivo que no requiera ni cuenta bancaria ni tarjeta de crédito tradicional.
Es así como lanzaron Nocavash, una suerte de monedero electrónico, que actualmente se encuentra operando en Internet y en comercios tradicionales.
"En este país hay mucha gente que no tiene cuenta bancaria ni tarjeta de crédito, por lo tanto, no pueden comprar por Internet o por teléfono y tienen que hacer colas", expresa Hervás Ibáñez, CEO de la compañía.
Según el ejecutivo, el sector de los no bancarizados abarca un 63% de la población, que por restricción de edad o condición crediticia no pueden acceder a un medio electrónico de pago. En este contexto, el objetivo de Novacash, es que todos ellos tengan la posibilidad de insertarse en el mundo de las compras on line, sin dinero papel.
Juan José Hervás Ibáñez y Antonio Peña, presidente de Novacash, eran compañeros de colegio. Más tarde, Peña estudió Derecho, especializándose en derecho informático y Hervás Ibáñez, Administración de Empresas. "Yo trabajé en la sección de cobranzas de una compañía telefónica", relata Hervás Ibáñez, "y después, con Antonio, pusimos una consultora de cobranzas".
En esta compañía, ambos realizaban todo tipo de gestiones y capacitaciones sobre ese tema. Y así advirtieron la carencia de un medio de pago adecuado para el segmento no bancarizado y las necesidades de seguridad de los que sí podían acceder a una tarjeta de crédito.
Buscando seguridad
"Nosotros tenemos varias características que nos hacen más seguros", dice Hervás Ibáñez, convencido. En efecto, cada tarjeta cuenta con un código de identificación de 16 dígitos. A estos dígitos, cada usuario le agrega a modo de firma su propia clave de seguridad.
Además, las autorizaciones para las transacciones son realizadas entre el usuario de la tarjeta y Novacash, sin la participación del comercio adherido. De esta manera, la compañía es la única que puede manejar los datos de sus clientes.
Otra ventaja de Novacash es que permite controlar los gastos: cada cliente decide cuánto cargará a la tarjeta. "Uno puede ir a uno de los comercios adheridos y comprar una tarjeta o simplemente recargarla", explica Hervás Ibáñez.
El Banco Sudameris se encarga de administrar los fondos de los usuarios a través de un fideicomiso de garantía al que la empresa no tiene acceso, mientras que Impsat es la empresa que desarrolló y opera la plataforma tecnológica de la tarjeta.
Las tarjetas Novacash se distribuyen actualmente en estaciones de servicio Shell adheridas, en locales de Grimoldi, de Musimundo, Dexter Life Style y Testai y en la red informática de pagos Ripsa. Y todo esto con vistas a incorporar nuevos locales y máquinas expendedoras propias en shoppings, universidades y otros centros adheridos.
Obviamente, Internet no se queda fuera del espectro de acción de Novacash, que también puede ser utilizada en sitios como Musimundo.com, Submarino.com y MercadoLibre.com, entre otros. Y próximamente se la podrá utilizar para telefonía prepaga, pago de servicios y compras telefónicas.
América latina, en la mira
"Este producto es un desarrollo argentino para una problemática típicamente latinoamericana", señala Peña,"ya que en países como Estados Unidos todos están acostumbrados a tener cinco o seis tarjetas".
"Tenemos un plan de expansión latinoamericana que este año abarca a Brasil, Chile y Uruguay, y más tarde, de México para abajo", agrega Hervás Ibáñez.
La administradora de tarjetas Cardecom SA respalda financieramente a esta tarjeta, con una inversión futura de US$ 40 millones y ya ha comprometido una inversión de US$ 27 millones para los mercados de la Argentina y Brasil. Novacash estima emitir en la Argentina más de 3 millones de tarjetas en los primeros tres años, alcanzando el "break-even point" al año y medio de haber iniciado sus operaciones. En tanto, los ingresos de Novacash provienen de la comisión que pagan los comercios por cada venta que realizan a través de la tarjeta.
"El precio de cada tarjeta es de $1", cuenta Hervás Ibáñez. Una vez adquirida, el usuario puede cargar en ella el monto que desee hasta llegar a los $1000, sin condiciones ni gastos administrativos por envío de resúmenes o recarga de la tarjeta.
Finalmente, un último beneficio de Novacash es su sistema de transferencia entre tarjetas. "Si los chicos se van de vacaciones y se quedan sin plata para la nafta, su padre puede mandarles dinero a través de este sistema", se entusiasma Peña.
"Novacash tiene como objetivo cambiar las reglas actuales del mercado -afirma Hervás Ibáñez-. "Y estamos seguros de que esta tarjeta revolucionará el sistema de pagos existente."





