
El ex dueño de Norte, con un pie en el agro
Alberto Guil: tras vender su cadena de supermercados al Exxel Group, el empresario, que sigue creyendo en el futuro del sector, se dedica al campo.
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"En la Argentina el supermercadismo está a la par del mundo, si no es el mejor del mundo. Tiene una fuerza imparable", sentencia Alberto Guil, que desde su temprana juventud hasta fines de 1996 fue dueño de Supermercados Norte. El empresario, que vendió la firma al poderoso The Exxel Group, permaneció al frente de Norte hasta el 29 de mayo último, mediando un sueldo mensual de US$ 80.000.
Ya definitivamente retirado, y dedicado de lleno a sus campos, Guil insiste en remarcar que las empresas extranjeras del sector están realizando competencia desleal por medio del dumping. Pero se muestra contrario a todo tipo de regulaciones en el sector.
"Las compañías familiares tienen sus épocas y necesitan de un líder para que funcionen, si no se hace muy difícil. Van entrando las nuevas generaciones de dueños. Nosotros teníamos un bache en la nueva dirección de la compañía. Los chicos que venían atrás le faltaba bastante liderazgo para manejar una compañía difícil. Se presentó esta oferta y se optó por la venta", le dijo Guil a La Nación . Su hijo se dedica ahora a otra actividad comercial y su hija se metió de lleno en los negocios agropecuarios.
Trabajador incansable, Guil recorría los sábados y domingos los locales para ver el funcionamiento de las bocas los días de más venta, "porque en esos momentos se notan los pequeños defectos o errores", puntualiza Guil.
-¿Extraña aquellos días?
-Sí. Extraño una vida de trabajo muy violento de casi 40 años. Extraño el equipo de gente que se formó durante tanto tiempo.
Su último día en las oficinas centrales en la calle Cuyo, de Martínez, fue el viernes 29 de mayo. No brinda ningún tipo de asesoría. Sostiene que la cadena está en buenas manos. Casi todo su personal gerencial quedó en Norte. Su principal referente es Víctor Pereyra, actual director ejecutivo.
"El último día fue triste. Saludamos a toda la gente. Los muchachos se mataron por hacer algún tipo de reunión, pero con mi esposa no quisimos. Creo que no tiene sentido, iba a ser muy triste", recuerda Guil. "Fue emocionante para mucha gente", cierra Guil.
Del mostrador a la góndola
Alberto Guil comenzó en 1950, en un almacén de mostrador -de los que ya quedan pocos- que era de su tío, en Carapachay, provincia de Buenos Aires. En 1955, la familia abrió otro almacén en Munro. Al ver los primeros locales de la cadena norteamericana Minimax -que luego se retiró del país-, se dieron cuenta que la venta en grandes superficies podía funcionar. El primer autoservicio se instaló en la esquina de Edison y avenida Santa Fe, en Martínez. Hoy, Supermercados Norte cuenta con 49 bocas y factura $1160 millones.
-¿Alguna vez imaginó que el supermercadismo iba a llegar a los que es hoy?
-Siempre pensamos que en la Argentina el supermecadismo iba a llegar a lo que es hoy. Mediante viajes fuimos viendo lo mejor que había. En la Argentina el supermercadismo está a la par del mundo, si no es el mejor del mundo. Tiene una fuerza imparable
-¿La competencia no se complicó con algunas prácticas comerciales?
-La competencia es bastante desleal. El dumping que realizan las firmas extranjeras no es bueno. Además, surgen regulaciones en un país en pleno crecimiento. Soy contrario a todo tipo de regulación en un rubro en que la comercialización es necesario que sea transparente.
-¿Debería cambiar la relación entre supermercadistas y proveedores?
-Debiera ser otro tipo de relación. Ya está planteado así y no se va a cambiar. La fuerza ahora está en los supermercados, mandan las cadenas comercializadoras y esa fuerza cada vez va a ser mayor.
Son reglas que permitieron los mismo proveedores al no defender sus marcas y reglas de trabajo. La fuerza la da el movimiento de dinero. Posiblemente haya un exceso de poder. Hoy el proveedor está manoseado totalmente. Hay productos, de grandes marcas, que se han vendido al 50% de su valor. No creo que cambien las reglas.
-¿Quién era el competidor más temido?
-Apostamos siempre al volumen y el competidor siempre fue Carrefour Hay que vender en volumen, pero apuntando a los que tiene mayor poder adquisitivo. Pero hay que crecer donde se puede y a veces no donde se quiere.
-Ahora que se desvinculó de Norte, ¿a qué supermercado va a comprar?
-Voy a Norte porque creo que es el mejor. Este fin de semana estuvimos y cuando veo algo mal se lo digo a los muchachos y les doy algunas indicaciones. Todavía me reconocen. De fuera uno ve cosas. Voy a varios locales.
-¿Vive mejor ahora que antes?
-Yo vivo bien ahora y también antes. Cuando uno hace lo que le gusta, no tiene grandes problemas.
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