
El ex presidente de General Electric durante 20 años y actual gurú del management recomienda a los empresarios y al Gobierno: "Hay que debatir las políticas"
Considera "triste" que los ejecutivos no formulen críticas en público y recordó que los controles de precios fracasaron en EE.UU.
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John Francis Welch Jr. es más conocido como Jack Welch y por preguntar a sus entrevistadores a qué porción de la empresa pertenecen, al 20%, al 70% o al 10%. Se refiere al sistema de gestión que aplicó cuando fue presidente y principal ejecutivo de General Electric (GE), entre 1981 y 2001: cada año, al 20% de sus mejores ejecutivos lo premiaba con bonos y opciones sobre acciones; al 70% siguiente, lo mantenía en la corporación y al restante 10, lo echaba.
Pese a su agresiva prédica de gestión, Welch, a punto de cumplir 72 años, se mostró amablecon LA NACION, en una entrevista antes de su disertación en la feria Expo Management. No hizo la pregunta del 20-70-10. Horas antes el gurú estadounidense había llegado a Buenos Aires, pero se atrevió a opinar sobre cómo deben actuar los empresarios argentinos hoy.
-Los hombres de negocios en la Argentina no se animan a criticar públicamente las políticas del Gobierno y están preocupados porque la intervención del Gobierno en los precios les reduce la rentabilidad...
-¿Los controles de precios abarcan a todos los productos?
-No todos. Son acuerdos de precios que se sellaron por este año y están renovándose para 2007.
-¿Son para combatir la inflación?
-Sí. ¿Qué deben hacer los empresarios para seguir siendo rentables y resolver el problema de su relación con el Gobierno?
-No puedo resolver estos dos problemas en una respuesta rápida, pero el diálogo entre el Gobierno y las empresas es esencial para ayudar a la economía. Uno puede no estar de acuerdo, pero un fuerte debate sobre las políticas entre el sector privado y el público es absolutamente necesario en la dirección de una economía... [Su tercera mujer, Suzy, de 57 años, con quien escribió el libro Winning , le susurra algo] Es realmente triste. Es algo triste, pero no sé cuál es la solución. Hemos visto cómo hace cuatro años tuvieron aquí un terrible caos y ahora eso ha pasado. No sé lo suficiente de la política de aquí como para comentar, pero sé que los negocios y el Gobierno tienen que tener grandes debates sobre el desarrollo de la economía, que al final traerá más gente fuera de la pobreza. Los negocios son para crear empleos.
-¿Y cómo deben actuar los empresarios en un contexto de control de facto de los precios?
-Los controles de precios básicamente no funcionan. Nunca funcionaron en Estados Unidos, en México. Las medidas de corto plazo usualmente terminan en enormes inflaciones. En los 70 pusimos controles de precios, ¿y cómo salimos de ellos? Con una enorme inflación.
-¿Y qué hace el empresario?
-Obviamente, tiene que hacer la empresa más productiva. [El control de precios] no crea más trabajo, le digo eso. El control de precios limita el crecimiento del empleo, y el crecimiento del empleo es lo que la Argentina necesita.
-¿Se necesitan diferentes estilos para ser líder en una corporación de Estados Unidos y en una compañía de un país en desarrollo?
-No considero a la Argentina un país en desarrollo. Si nos retrotraemos 70 años, la Argentina era una de las grandes economías del mundo. Obviamente que en un contexto de controles de precios, se necesitan líderes que sepan trabajar con eso, pero nuestro principal ejecutivo de GE en la Argentina (yo no trabajo más para GE) ha duplicado el negocio en los últimos tres años y cuando le pregunté sobre las perspectivas para los próximos años no dijo más que cosas optimistas. Está viviendo en un muy lindo país, con una muy linda sociedad, con buen clima y gente sonriente.
-¿El liderazgo empresario cambió en esta década, respecto de cuando usted dirigía GE?
-Hay gente entusiasta, que busca el crecimiento, con coraje para tomar riesgos, pero está más bajo escrutinio por los escándalos en Estados Unidos a fines del siglo [pasado]. El escrutinio público siempre estuvo, pero ahora es más intenso.
-Usted ha criticado las nuevas regulaciones en Estados Unidos que limitaron las jugosas compensaciones a los ejecutivos...
-No, lo que dije era que las opciones sobre acciones eran necesarias. Y como toda cosa que era necesaria se fue muy lejos. Y ahora vemos que los gobiernos nos hacen retroceder, hubo una sobrerreacción, se hizo difícil hacer negocios en algún sentido. Estados Unidos perdió la oportunidad de hacer nuevos negocios, que se fueron a Londres.
-¿Qué consecuencias traerá la derrota republicana en las elecciones legislativas de su país para la liberalización del comercio en la Ronda de Doha, donde se discuten los subsidios agrícolas?
-La gente en Estados Unidos manifestó muy sencillamente que está insatisfecha con el progreso de la guerra [en Irak] y lo expresó votando al partido opositor, que no apoya la guerra. En términos de libre mercado, las restricciones serán mayores que antes con esta barra que ahora fue elegida. Esperamos que no vengan batallas sobre aranceles, pero tradicionalmente los demócratas han sido más permeables a las restricciones.
-Pero con los republicanos no se progresó en Doha...
-Yo no creo que el gobierno de Estados Unidos sea el responsable de que Doha no progrese.




