
El fin del conflicto con el campo reactivó la venta de ropa
Impactaron además las liquidaciones de fin de temporada; diseñadores consultados por LA NACION ven ahora un escenario positivo para la moda
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El fin del conflicto del campo terminó, entre otras cosas, con una temporada dura para la indumentaria. Luego de más de cien días en los que se registraron bajas desde el 20 hasta el 40% en las ventas en las firmas de moda y, en mayor medida, en marcas de diseñadores independientes, suspensiones de órdenes de compra desde el interior del país y la cancelación del sistema de ventas por cuenta corriente, soplan nuevos aires.
"De a poco se está retornando a la habitualidad de los negocios, -destaca Oscar Pérez Larumbe, presidente Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria-. Se está recomponiendo la cadena de pagos en el interior del país, y en las ciudades, con el cambio de ánimo del consumidor y estos días de frío, las ventas – que estaban amesetadas – vuelven a encarrilarse y ya se nota un impulso positivo."
Adriana Costantini, diseñadora, aporta: "Hay otra predisposición, antes la gente estaba con la cabeza en el problema, ahora se permiten comprar". Un clima más optimista que se complementó con un conjunto de circunstancias que favorecieron este repunte de las ventas: liquidaciones desde el 20 y hasta el 50% y promociones especiales.
Así lo destaca la diseñadora Janet Wise, que tiene boutiques propias y también maneja el segmento mayorista. "Yo venía con liquidaciones del 50% y la semana pasada sumé una promoción de unos cupones del 20% de descuento y tuve muy buena respuesta de la gente, y en el interior la gente comenzó a salir a la calle, a entrar en los locales, algo muy positivo".
La diseñadora Mirta Armesto, cuyas ventas mayoristas son en mayor proporción en la zona agraria de nuestro país nota este cambio de humor y señala: "Antes la gente tenía que cerrar su local para ir a apoyar el piquete, tenía que hacerse cargo de lo que pasaba en su ciudad, en su pueblo. Ya están entrando los primeros pedidos de la colección primavera-verano y las perspectivas son muy positivas".
Sara Cardoso, diseñadora, se anima a precisar cifras: "Se notó un incremento en las ventas cercano al 20%, y en el interior la diferencia es abismal, pero no sólo el fin del conflicto y las liquidaciones influyeron en esto sino también el miedo a la inflación que hace que la gente compre en liquidación porque no sabe como se van a disparar los precios después".
Pero no todas son las voces optimistas, Marcelo Sorzana, empresario del sector, asegura: "Es un cambio de clima mental más que una realidad. Los empresarios están preocupados en cómo se va a pagar el déficit fiscal y la gente, en espera… Dentro de tres meses se comenzará a resolver el tema de las bajas de las ventas, algo que recién se notará para próxima temporada."






