
El Galicia lanzó el canje de acciones
Creó un holding que controlará el banco para evitar una compra hostil
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El recientemente creado Grupo Financiero Galicia (GFG), controlado por las familias Escasany, Braun y Ayerza por medio de EBA (un holding cuyo nombre reproduce las iniciales de los apellidos de los socios), lanzó ayer al mercado su propuesta de un canje de acciones, con la que busca acrecentar su participación en el Banco Galicia: del 46,34% que hoy posee, a un mínimo del 70 por ciento.
El presidente de la entidad, Eduardo Escasany, fundamentó la formación del grupo y el canje en que "la competencia en el sistema financiero argentino es enorme y no sólo hay operadores locales, sino también extranjeros".
La apuesta es el primer paso de una operación que busca transformar la estructura accionaria del banco para incrementar su blindaje y reducir la posibilidad de padecer un ingreso hostil. Si lo consigue, el GFG (conglomerado que integrarán otras empresas subsidiarias) buscará luego emitir capital fresco para financiar una expansión sin riesgo de perder el control de la compañía y en procura de convertirse en un jugador de alcance global. Según explicó a La Nación uno de los arquitectos de la reforma, la idea es que logre un tamaño tal que le permita enfrentar con mejores posibilidades la fuerte tendencia a la concentración que muestra el negocio bancario mundial.
La operación fue presentada ayer en el comienzo de un road show que apunta a explicar sus alcances y a prevenir un posible brote de mal humor; sobre todo, teniendo en cuenta que se lanza después del realizado por Perez Companc, que dejó disconformidad en el mercado (ver aparte).
El GFG propone entregar 2,5 acciones clase B del conglomerado por cada acción clase B del Galicia que rescate, o un ADS de GFG por cada ADS del Galicia. Pero el acuerdo depende de que por lo menos el 70% de los accionistas del Galicia (23,7% más de lo que hoy ya tienen las familias) lo acepten.
Los accionistas tendrán incentivos para ir al canje, que se hará efectivo hacia fines de junio. Si la adhesión supera el 89%, los que reciban los papeles del GFG a cambio de los del Galicia se beneficiarán con una baja en los honorarios que cobran hoy, por estatuto, los directores del banco (en el último ejercicio alcanzaron los 30 millones). Este ahorro se transformará en un aumento automático del 6% en las utilidades que recibirán los accionistas comunes. Si la aceptación es menor al 89%, pero superior al 70%, lo que recibirán será el pago de un dividendo efectivo compensatorio del 130 por ciento.
La nueva estructura procurará desarrollar el potencial de crecimiento de los negocios afines, como las tarjetas de crédito regionales, los seguros e Internet. "El objetivo es liberarlos de los límites que supone estar alcanzadas por las regulaciones del Banco Central", se informó ayer en la presentación.
Poca resistencia
Eduardo Escasany y Abel Ayerza deben haberse tranquilizado mucho ayer, tras superar con éxito el examen al que se sometieron ante agentes e inversores de la bolsa porteña.
Los banqueros, que llegaron al recinto recordando lo ocurrido en noviembre último con Perez Companc (una reunión similar terminó en escándalo), demostraron tener un mejor dominio de la situación o mejores argumentos.
"Lo que tratamos de hacer es no vender el banco, por eso les ofrecemos renovar la sociedad que tenemos en esta nueva etapa", los convidó Escasany al responder una de las preguntas. "Si vendiéramos sería malo para la Bolsa y para el país", buscó convencer el directivo, aludiendo al problema que enfrenta el mercado local por el éxodo de empresas cotizantes.
El banquero sólo debió enfrentar unas pocos cuestionamientos. "Ustedes hablan de crear valor, pero parece que sólo para los accionistas controlantes", disparó un agente al comenzar las consultas. Pero su crítica quedó en solitario, lo que permite suponer que el canje arranca con buen plafón.
Otra señal en ese sentido fue el comportamiento del papel en los mercados: ayer cayó un 1,42% (cerró a 3,47) en Buenos Aires y un 2,2% en Wall Street. Ambos valores resultan módicos frente a la baja cercana al 5% que padeció en iguales circunstancias Perez Companc. Pero muchos analistas consideran que la diferencia tiene que ver con que este canje ya había sido anticipado por el mercado, mientras el de PC lo tomó por sorpresa. "Por algo la acción del Galicia ya perdió 25% en el último mes", indicaron.





