
El juicio a Gates divide opiniones
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WASHINGTON (EFE).- Con la propuesta de dividir Microsoft ante un tribunal de Washington, expertos y competidores polemizan sobre este remedio antimonopolio y muchos sostienen que una decisión salomónica es la menos mala de las soluciones.
Según decidió a comienzos de este mes el juez Jackson, la empresa es un monopolio que ha impedido la competencia con prácticas ilegales alrededor de su sistema operativo Windows. Ahora deberá dictaminar un remedio que solucione el problema.
Si finalmente el juez federal opta por la separación en dos de la compañía informática, una controlará el sistema operativo Windows, el más poderoso hoy en el mercado, y otra, las aplicaciones de software, principalmente programas, desarrolladas hasta ahora.
En un debate de la cadena de televisión CNN, varios consumidores opinaron ayer que la división en dos de la compañía provocará una baja de los precios de los productos, pero algunos expertos advirtieron que esto no será necesariamente así.
Entre quienes esperan una mayor competencia si el juez acepta el plan del gobierno figura James Barksdale, que fue jefe ejecutivo de Netscape, una de las principales empresas rivales de Microsoft.
"Esto dará a la industria el tipo de empuje que necesita para restablecer la competencia", ha dicho Barksdale, quien asegura que no era partidario de la división, pero le parece la solución menos mala.
Una de las opciones barajadas por el departamento antimonopolio de Justicia era la fragmentación de Microsoft en múltiples pequeñas empresas, pero se ha desestimado y muchos la consideraban excesiva.
Desde Silicon Valley
En Silicon Valley, California, donde está el corazón de la tecnología estadounidense, las opiniones también están enfrentadas.
Thomas Draper cree que la fragmentación del gigante informático puede "arruinar la economía", porque Microsoft ha sido el "buque insignia" del fuerte crecimiento industrial que ha registrado el país. Draper opina que la división en dos de Microsoft es una especie de "aviso a los navegantes" en el mundo industrial del departamento de Justicia. "¡Adelante! Háganse grandes, pero no demasiado, o el Gobierno arruinará su vida para siempre", sostiene.
Otros, como Kelly Jo MacArthur, de la compañía RealNetworks, consideran que da lo mismo lo que decida el juez. "Si hay una compañía para el sistema operativo y otra para las aplicaciones -apunta-, nosotros seguiremos haciendo negocios con las dos."
Incluso hay opiniones, como la que hoy recoge el diario The Washington Post, de Bob Metcalfe, fundador de 3Com Corp, que apuntan a que tanto Bill Gates como el jefe ejecutivo de Microsoft, Steven Ballmer "deseaban secretamente la fragmentación", para dividirse en un imperio informático que será así más operativo.
Microsoft tiene hasta el 10 de mayo para responder a la propuesta del gobierno, antes de que el juez Thomas Penfield Jackson comience a finales de mes las audiencias que le permitirán tomar una decisión final. La decisión se espera para el verano, pero las apelaciones que sucederán al veredicto, según algunos expertos, pueden demorar la solución final durante años.





