
El leasing, una opción para llegar al auto propio
La modalidad ofrece el pago en cuotas y otorga ventajas impositivas
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La compra de autos en la Argentina está de moda. Claro que no tanto por el auge de la industria o por un boom de consumo, como por la imposibilidad de opciones financieras que protejan los bolsillos de los consumidores de la tan temida inflación.
Además de los diferentes planes de financiamiento, algún que otro nacido de las huestes oficiales, o de la posibilidad de comprar un auto en dólares a cotización oficial, existe una modalidad poco conocida y extendida, por lo menos entre las personas (sí es más usual en el caso de empresas): se trata del leasing o alquiler con opción de compra.
La alternativa, dicen quienes la ofrecen, tiene algunas ventajas impositivas como la no inclusión del vehículo en la declaración de Bienes Personales –ya que durante la vigencia del contrato el bien no está a nombre de quien lo usa y tiene la opción de compra–, o la posibilidad de deducir del impuesto a las ganancias las cuotas que se pagan por el vehículo, aunque esto último es válido si el auto está afectado a una actividad productiva.
Para el caso de las empresas, incluso de los autónomos que trabajen con el auto, una ventaja es que los responsables inscriptos pueden reducir el costo financiero del IVA (crédito fiscal), según describe Nicolás Scioli, vicepresidente ejecutivo del Banco Provincia.
El leasing se realiza usualmente por medio de bancos, aunque también pueden actuar otras entidades financieras. Se firma un contrato que fija una cantidad de cuotas (habitualmente son 36, aunque puede extenderse a los 48 o 61 meses). Al final del plazo se dispone de la opción de compra, lo que exige el pago de entre el 3% y el 10% de lo ya abonado. La tasa de interés que se cobra depende de cada institución, pero es de entre el 15% y el 25%, si es actividad productiva, y del 28% para los particulares.
"El cliente elige el auto y hace un contrato con el banco. El auto queda a nombre del banco", explica Lisandro Mazzarello, subgerente de Leasing de BBVA Francés, que tiene algunos contratos con marcas, como BMW. "El banco cotiza diferentes seguros y el cliente elige cuál toma", agrega el directivo.
En el caso del Banco Galicia, se puede acceder al leasing si el vehículo adquirido está afectado a una actividad económica. Con esa condición, el banco ofrece contratos para vehículos nuevos, de origen nacional o importado. "Permite financiar el 100% del valor del bien a largo plazo sin desembolso inicial, no se piden garantías adicionales, el cliente usa el bien, genera ingresos y de lo producido cancela las cuotas", señalan, entre otros beneficios.
"Existe la posibilidad de que, cumplidas las tres cuartas partes del contrato, el cliente ejerza la opción de compra anticipada y abone el valor correspondiente", describe Scioli, respecto de una condición flexible que ofrece la modalidad. Siempre que se ejerce la opción, se transfiere la titularidad del dominio.




