El maravilloso mundo de Moreno
Si no fuese por los estudios de consultoras o de las provincias, sería complejo cotejar los datos del Indec
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La Argentina registró el año pasado una inflación de 10,9%, muy lejos de los preocupantes registros que mostró Venezuela (27,2%), el país que tuvo la mayor suba de precios en 2010 en todo el mundo. Apenas San Luis, una provincia que no comulga con los preceptos del gobierno nacional y que tiene su propia medición, se acerca a Venezuela, con una inflación en 2010 de un 26 por ciento.
Ya es tiempo de dedicarse a otros temas, como la educación o la seguridad. La pobreza ya dejó de ser un problema en la Argentina. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la pobreza afecta al 12% de los habitantes del país.
Algo así sería la Argentina virtual que ha pretendido crear artesanalmente el alquimista de los números argentinos, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Si finalmente el funcionario lograra el cometido que se ha propuesto en las últimas semanas, acallar las voces de las consultoras privadas, pues podría suceder que los únicos números con los que poder cotejar la realidad fueran las deslucidas estadísticas del Indec.
La inflación es el caso que más irrita a la población. Quizá por la facilidad de hacer una comprobación empírica en cualquier comercio. Pero no es el más grave.
De acuerdo con los datos del Indec, la inflación fue de 10,9 por ciento en 2010. Pero es el único que estima que los precios subieron algo menos que un 1% mensual. Mientras el mundo entero hizo esfuerzos por bajar la inflación, la Argentina prefirió ocultarla. "La tasa de inflación promedio en el mundo se redujo de 18,3% en la década del 90 al 3,7% en 2010. La inflación promedio de los países emergentes bajó de 57,5 a 6,2%, y en América latina, de 129,2 a 4,9 por ciento", recuerda un informe de Econométrica firmado por Mario Brodersohn.
Pero las consultoras privadas y algunas facultades que miden la inflación se encargan de abrir ventanas en la realidad que intentan construir Moreno y su gente. La Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), Ecolatina y Bs As City hablan de que la inflación rondó el 26% en 2010.
Con la pobreza pasa algo similar. Para el Indec llega a un 12%. Pero lo real es que el cálculo se realiza a partir de la canasta básica alimentaria, que se construye con los precios del Indec. Si se toman los precios de mercado, la canasta se duplica. Para Sel Consultores, una firma que dirige Ernesto Kritz, la pobreza afecta al 25%, y para el Observatorio Social de la Universidad Católica (UCA), es del 40%.
Con el desempleo hay percepciones pero no refutaciones concretas. Sucede que nadie realiza mediciones propias como sí lo hace el Indec, que estima el desempleo a fines de 2010 en 7,3% desde el 8,4% que mostraba en diciembre de 2009. Pero los privados que siguen ese sector creen que al menos un par de puntos más habría que sumar.
Las ventas de los shoppings y de los supermercados también están cruzadas por la realidad virtual. Las ventas a precios corrientes de centros comerciales en enero subieron un 27,9% respecto del mismo mes del año anterior. Y los supermercados tuvieron una variación positiva de 15,2%. Claro que si a estos indicadores se los cruza con la inflación real, las sorpresas son muchas, hasta el punto de comprobar que en enero pasado los supermercados vendieron más que el año anterior.





