El problema de caer en manos del funcionario equivocado
Guillermo Moretti, vicepresidente 8° de la Unión Industrial Argentina y empresario de Santa Fe, interrumpió la semana pasada una exposición de Alberto Calsiano, uno de los técnicos de la entidad, sobre la situación del gas en el país. Moretti dijo que había hecho gestiones para que las fábricas santafecinas tuvieran suministro. "Venimos trabajando con Planificación Federal para que no haya problemas", reforzó después a la agencia estatal Télam.
La recuperación de parte del abastecimiento muestra que Moretti tocó, evidentemente, el timbre correcto. No fue el caso de Francisco Lobera, presidente de la Unión Industrial de Chaco, que le había transmitido hace dos meses una inquietud distinta a la ministra Débora Giorgi: el temor a que el Gobierno prorrogara la promoción industrial para San Luis, La Rioja, Catamarca y San Juan. Al igual que los mendocinos, Lobera se queja de que Chaco lleva 50 años fuera de esas desgravaciones impositivas y que eso destroza su industria textil. La provincia tiene, por ejemplo, un 70% de participación en la producción de algodón y apenas 10% en la de hilados. Los textiles les compran la commoditie a los chaqueños, pero prefieren elaborarlos en otros distritos.
La promoción termina a fines de 2010, no hay prórroga , tranquilizó la ministra. Pero el decreto 699, firmado después por la presidenta Cristina Kirchner, contradijo todo: el régimen se extendió por 15 años. Lobera habló entonces con el gobernador Jorge Capitanich, que se reunió hace dos lunes con el ministro del Interior, Florencio Randazzo. Hasta ahora, salvo dos medidas judiciales al respecto (a favor en La Rioja y en contra en Mendoza, ironías de la Justicia) no hubo novedades desde el Poder Ejecutivo.
Hay muy pocos funcionarios kirchneristas con peso político suficiente como para que un interlocutor empresarial no sienta que está hablando en el desierto. Con elegante ironía, un petrolero definió lo que llama La mesa chica de Olivos : "Néstor Kirchner consulta siempre las medidas con su mesa chica..., su mesa de luz".
El concepto es válido en cuestiones de alcance nacional y, sobre todo, de exposición mediática. Hay, sin embargo, temas periféricos para los que conviene dar con el indicado. Hace cuatro años, cuando las parcelas estaban perfectamente delimitadas en el Ministerio de Planificación, en la alemana Siemens se lamentaban de haberse contactado, para la construcción del tren bala, con Julio De Vido. La francesa Alstom, que había negociado en paralelo con Ricardo Jaime, fue la que finalmente se adjudicó el monumental proyecto. "Nos equivocamos de funcionario", sonrieron entonces ante este diario en Siemens.
Es lo que pasa cuando pierde fuerza la ley y, como ocurre con el gas, la manta del abastecimiento es corta. Algunos petroleros quedaron perplejos con un pedido que partió la semana pasada de la Secretaría de Energía: debían darle gas propano y butano, con prioridad de volumen, a la fraccionadora Cañuelas Gas. Antonio Corral y Aldo Roccini, dos de los representantes de la firma, son hombres entradores. Corral, conocido como "Tony," fue funcionario del Ministerio de Planificación hace cuatro años. Las influencias de Roccini -"el Tano" para el sector del gas-, quedan claras desde otro sobrenombre que le han puesto en algunas empresas: "El Papa". Ambos, Tony y el pontífice, pueden jactarse de haber llevado a Cañuelas Gas al tercer puesto de los fraccionadores, detrás de YPF y Total, con 13% de market share . Hace tres años tenían 9 por ciento.
Misterios de la escasez
La escasez de garrafas hizo explotar de ira al secretario Daniel Cameron días atrás en Entre Ríos, cuando aconsejó a usuarios hacer piquetes frente a fraccionadoras. Ya Guillermo Moreno, el temible secretario de Comercio Interior, y su ladero Carlos Cancelli se habían contactado dos veces con petroleros para que les bajaran el precio del gas a IPSA, fabricante de propelentes para aerosoles.
Algunos misterios no serán revelados nunca. Por ejemplo, por qué faltan garrafas sociales si el plan "Garrafas para Todos" usa sólo un tercio de lo que se produce. Lo planteó Norberto Giuliano, funcionario de la Secretaría de Energía, en una carta enviada la semana pasada a productores. "Se ha verificado que la demanda de gas licuado de petróleo -butano y/o mezcla-, al día de la fecha, está teniendo un crecimiento inusual, lo que hace necesario y conveniente adoptar las medidas pertinentes a los efectos de satisfacer la demanda nacional", advirtió. El ingeniero Giuliano se hizo conocido hace 10 días, cuando ordenó por e-mail a petroleras "quitar del mercado la sensación de desabastecimiento" y que "instalen en los medios gráficos y radiales la seguridad de que en 2010 se respetarán los precios de venta, cumpliendo en un todo el plan «Garrafa para Todos»".
Cuando cunde la desesperación, un buen contacto vale más que un yacimiento en Arabia Saudita. Llegó la hora de agregar en las escuelas de negocios argentinas las asignaturas Lobby Empresarial I, II y III.







