
EMI, BMG y Sony unen sus fuerzas de venta
Los tres sellos de discos unificarán la forma de distribución
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Sony, EMI y BMG, tres de las cinco discográficas multinacionales que operan en la Argentina, decidieron fusionar sus departamentos de venta y distribución. La crisis del negocio del disco logró vencer los recelos entre competidores y las filiales locales de las tres compañías prefirieron reducir sus costos de operación, aun a costa de tener que compartir con sus rivales la fuerza de venta.
Por el momento, en EMI Argentina, la empresa que está comandando el acuerdo, no quieren hablar de una fusión, sino de una gestión compartida de ventas y cobranzas. Sin embargo, en los hechos la distribución y comercialización de los discos quedaron en manos de una única estructura, que responde a los tres sellos.
El convenio, a su vez, podría ser el puntapié inicial para la conformación de una nueva sociedad independiente de Sony, EMI y BMG, que tendría a su cargo la negociación con todos los canales de venta, desde las cadenas de disquerías hasta los distribuidores mayoristas. Por fuera del acuerdo, sólo quedaron dos multinacionales: Warner y Universal, que a su vez comparten un mismo distribuidor en el interior: la firma local DBN.
Este tipo de acuerdos es el primero que realizan competidores directos en la Argentina, aunque en el nivel internacional no son totalmente nuevos.
De hecho, en varios países donde alguno de los grandes sellos internacionales no tiene presencia directa, le licencia a uno de sus rivales la edición de discos para ese mercado.
Bajo una misma estructura de venta quedará englobada gran parte de las primeras estrellas locales e internacionales del mundo de la música, como Shakira, Soledad (Sony), Los Nocheros, Britney Spears, León Gieco (EMI), Diego Torres y Bandana (BMG).
El acuerdo entre los tres sellos discográficos sólo incluye las áreas de venta y distribución y no se extenderá a los departamentos de administración, marketing y producción artística.
El mercado discográfico en la Argentina está atravesando su peor crisis en una década. En 2001 las ventas totales rondaron los 11 millones de unidades (aproximadamente US$ 110 millones), muy lejos, no sólo de los 23,3 millones de unidades de 1998, sino también de los 15 millones de discos de 1991, año en que se lanzó la convertibilidad.
Industria en problemas
El negocio se vio afectado por la crisis económica y también por factores propios de la industria, como el crecimiento de la piratería (que ya mueve la misma cantidad de discos que el mercado legal), la competencia de Internet y la convocatoria de acreedores de Musimundo.
El gran interrogante que deja el acuerdo entre Sony, BMG y EMI es hasta qué punto hay lugar en la Argentina para cinco sellos multinacionales.
En el sector no descartan que se podría tratar del primer paso para el inicio de un proceso de concentración de la industria por medio del retiro de algún jugador internacional.






