
Firme avance del vino argentino en Brasil
La participación en el consumo total, sin embargo, es pobre, considerando la cercanía, la calidad del producto nacional y la ausencia de impuestos a la importación; las bodegas aumentan su presencia en los puntos de distribución masiva.
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SAN PABLO (De nuestro corresponsal).- Comte de Valmont, de las bodegas mendocinas Chandon, se convirtió en el vino argentino más vendido en el mercado brasileño. "En 6 años logramos convertir este vino en el argentino más consumido, y en los últimos dos años cuadriplicamos su venta", comentó Rodolfo Hrosz, director de ventas de Chandon do Brasil.
Chandon vende 200.000 botellas por año en el mercado brasileño. Los vinos argentinos ya venden 1,3 millón de litros en este país.
La clave fue aumentar los puntos de distribución por medio de la gestión de representaciones comerciales abiertas por las bodegas. Hasta hace poco era raro ver vino argentino en un supermercado brasileño. Ahora, aunque no de forma generalizada, es posible encontrar productos de Chandon, Bianchi o Trapiche, entre otros.
"Tan solo ahora los empresarios vitivinícolas argentinos empezaron a prestarle atención a este mercado", dijo a La Nación Guillermo Hunt, cónsul argentino en Brasil. Por eso, todavía hoy el vino argentino ocupa en Brasil el noveno lugar en ventas, hecho sorprendente si se considera no solamente la cercanía de los países, sino también el hecho de que gracias al Mercosur el producto no paga impuestos.
"Este vino, el Valmont, es ideal para el paladar del brasileño, que está evolucionando, pero que no es el de un consumidor maduro y no está acostumbrado a vinos más complejos", explicó Hrosz.
Chandon produce en Mendoza, Brasil y en Europa. La empresa es propiedad de Möet Henessy, controlada por el grupo francés LVMH (Christian Dior, Louis Vuitton).
A grandes rasgos, el consumo en Brasil se resume a los vinos finos de 50 a 100 dólares la botella, exclusividad de la clase alta local; los vinos chilenos e italianos, de buena calidad y un precio cercano a los 10 dólares en promedio; los alemanes de "botella azul", de 4 o 5 dólares, dulces; y los vinos brasileños de 2 dólares, de una calidad que refleja el clima desfavorable de Brasil para la vitivinicultura.
La cerveza tiene el liderazgo absoluto de las bebidas alcohólicas en Brasil; y el equivalente brasileño al mercado del vino en tetra-brik o damajuana aquí es el de la "pinga" (destilado de caña).
Refinación
Para el paladar brasileño, el vino argentino -generalmente de cepas Malbec o Cabernet Sauvignon- es demasiado alcohólico. Los especialistas lo veían hasta hace poco tiempo como un vino tosco, casi "bruto". Pero entre los especialistas, la visión ha cambiado.
"He tomado mucho vino argentino. Aprecio mucho el Catena (Bodegas Esmeralda), que es excepcional. Y ahora veo en general que la concepción del vino argentino ha evolucionado, y está creciendo la producción de vinos más sofisticados", comentó Aguinaldo Záckia Albert, presidente de la Sociedad Brasileña de los Amigos del Vino.
En la sede de esa entidad, el consulado argentino organizó una degustación a ciegas de seis vinos argentinos finos, de entre 20 y 30 dólares la botella. El Terrazas, de Chandon, un vino que va a ser lanzado en Brasil y la Argentina en los próximos meses, se llevó las palmas de los sommeliers brasileños, junto al Tempranillo (Santa Julia) y el Trapiche Medalha 96.
"La perspectiva del vino argentino en nuestro país es muy buena", dijo Záckia. "La tendencia mundial es la homogeneización del paladar, y la Argentina está entrando bien en la tendencia. Además, tienen a sus Malbec, que son vinos de la mayor calidad".
El brasileño consume poco vino -1,9 litro por cabeza al año, contra los 45 litros del argentino-, y ese poco es en su mayoría chileno, alemán, italiano y francés. Por eso, aún teniendo el liderazgo -que hasta el año último ostentaba Don Valentin, de las bodegas Bianchi-, las 200.000 botellas de Valmont representan menos del 0,1% del vino consumido en Brasil, o casi 1% del vino fino.
El bodeguero argentino, que tenía en su país al mejor cliente -90 litros per cápita por año en los 70-, le dejó el mercado mundial al vino chileno. Con casi un siglo de ventaja haciendo marketing en el mundo, las marcas chilenas ocuparon todo el lugar de las góndolas también en Brasil.
"Pero estamos comenzando a revertir la situación, y la idea de los brasileños, que piensan que nuestros vinos son gruesos, pesados, con mucho tenor alcohólico o que no aplicamos tecnología a la producción", comentó Patricia Peralta, representante de ProMendoza en Brasil.
Se vende al Brasil, aproximadamente, 1,3 millón de litros de vino argentino por año. Eso representaba, según cifras de 1996, apenas el 0,62% de todo lo que Mendoza, Río Negro, La Rioja, San Juan, Catamarca o Salta exportan en total, y 3% de las exportaciones para América latina.
La Argentina es el 4º productor mundial de vinos, después de Italia, Francia y España. El 67% del área plantada con viñedos se encuentra en Mendoza y el 23% en San Juan.






