Gustavo Valdemoros: "Los argentinos tenemos reflejos para manejar la inflación"
El gerente general de Red Link dice que la caída del consumo no afecta su negocio; afirma que ve el contexto económico actual con mucha expectativa y destaca la consolidación de la tecnología
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Opina que el avance tecnológico se produce sin tener en cuenta quién esté en el Gobierno, afirma que se va hacia la digitalización de las operaciones monetarias, pero que el dinero en efectivo durará unos cuantos años más, y destaca que su negocio mira hacia el futuro. Quien habla es Gustavo Valdemoros, gerente general de Red Link, que además dice que ve el contexto económico con mucha expectativa, y concluye: "Los argentinos tenemos reflejos para manejar un proceso inflacionario".
Red Link brinda servicios a más de 24 millones de clientes, supera los 14 millones de transacciones diarias y administra más de $ 145.000 millones por mes. Su nuevo centro de procesamiento de datos demandó una inversión de US$ 12 millones, a los que suma otros US$ 5 millones anuales para mantenimiento.
-¿Cómo está el negocio de Red Link?
-Es un negocio creciente que evoluciona año tras año en cantidad de transacciones. Hace unos días tocamos el pico transaccional histórico de Red Link de 15 millones de transacciones en un día. Eso se apoya en la mejor democratización del uso de la tecnología, la Argentina es uno de los países con mayor penetración de Internet en América latina. Hoy tenemos más transacciones Web que transacciones por cajeros automáticos. Sólo el 25% de nuestros resultados proviene de cajeros automáticos.
-¿Cómo se transformaron?
-En realidad, Red Link provee servicios tecnológicos al mundo financiero. Hay casi 39 bancos que operan con la red, una veintena de tarjetas de crédito y ocho redes internacionales. Los bancos le piden a nuestra empresa que les dé servicios tecnológicos para asistir a su clientela. Primero surgió lo de cajeros automáticos, luego esquemas de recaudación fuera de línea, después el home banking. Montado en esto se creció también en plataformas móviles, que crecen a una tasa de tres dígitos. La tecnología móvil está transformando la manera de consumir, y en lo que hace a banca en particular es significativo.
-¿La caída de consumo en general impacta en su negocio?
-La caída de consumo no registra un cambio de comportamiento transaccional. Hay otros elementos que hacen que se saque más o menos dinero o se transfiera más o menos. Lo que sí vemos es que se usa más el servicio de banca en forma remota mes a mes. Eso se da por fenómenos yuxtapuestos, mucho más fuertes que una caída temporal del consumo.
-¿Por qué se produce?
-Creo que porque prima la facilidad y eso hace que los clientes se vuelquen más a los canales electrónicos. Ese fenómeno es muy marcado, vamos hacia una mayor bancarización digital. La gente quiere más digitalización de su economía. Esto nos hace tener una cantidad de proyectos significativos. Para tener una idea, tuvimos en 2016 más del doble de proyectos que en todo 2015.
-¿Cómo se traduce eso en inversiones?
-Viendo este comportamiento a largo plazo, Red Link hizo una inversión muy significativa en su nuevo data center. El futuro de Link es el cambio que está teniendo la forma de consumir de nuestros 24 millones de tarjetas en el mercado. De hecho, nuestro data center no es tradicional, sino que es de alta performance y puede operar 7 por 24, porque está pensado para crecer en un mercado donde el consumidor quiere más y en forma instantánea. La gente hoy tiene una mentalidad online, es demandante y va a buscar una solución de la forma más rápida posible.
-¿Cuánto invirtió y cuántopiensan invertir?
-Invertimos US$ 12 millones en el nuevo data center. Y estamos invirtiendo US$ 5 millones anuales para mantener esta inversión, porque una empresa tecnológica debe incorporar siempre nuevas soluciones, nuevas tecnologías. La aceleración tecnológica cada vez es más grande y hay que estar preparado para eso. De hecho estamos trabajando en un motor biométrico que le dé servicio a todos nuestros usuarios, para distintos usos. Este tipo de tecnología hace diez años era muy costosa de desplegar en forma masiva, pero hoy es más accesible. Así se democratiza la tecnología.
-¿Cómo se soluciona el tema de que los fines de semana largos no haya efectivo?
-El primer paso está dado, que es la incorporación de un billete de mayor denominación. Hoy casi el 60% de la falta de servicio en la Argentina está asociado a la falta de efectivo, y eso tiene que ver con un tema logístico: no hay manera de distribuir semejante masa de clientes en la población. Con el billete de $ 500 esto se va a normalizar y con los de $ 1000 vamos a empezar a trabajar para que los cajeros den cambio. Hoy todos los cajeros están cargados con billetes de $ 100 y eso dificulta la provisión.
-¿Hay mucha inseguridad?
-Sí. Y de hecho la inseguridad es uno de los enfoques de nuestro negocio. Un enfoque es la operación permanente y otro es la inseguridad. Tenemos un monitoreo permanente de la seguridad de los cajeros y plataformas para prevenir el fraude. El fraude en la Argentina no es significativo, es un décimo del estándar mundial en redes de este tipo. Los fraudes son mínimos y las medidas de protección que tenemos son muy efectivas, tanto en el cajero como en el uso de las tarjetas.
-¿El efectivo va a seguir o vamos hacia una digitalización total?
-Vamos rápidamente hacia una digitalización del intercambio monetario, pero el efectivo va a seguir por muchos años más. La tendencia de digitalización de las transacciones financieras está consolidada por una mayor accesibilidad y conectividad en gran parte de la población, y por infraestructura adecuada en telecomunicaciones. Hay una tendencia muy consolidada hacia la banca móvil y nos espera un futuro donde gran parte de las operaciones y las compras se hará por canales digitales.
-¿Cómo ve el contexto económico actual?
-Con mucha expectativa. Lo que vemos es que gran parte de los bancos donde estamos trabajando tienen muchos proyectos en danza, no son proyectos coyunturales, sino que apuntan al futuro. Los proyectos no se hacen si no hay una visión a largo plazo. Nuestra infraestructura está dimensionada para un futuro donde gran parte de las transacciones se resuelvan en Link y nos permitan crecer. De alguna manera, esto muestra cómo vamos a plantear el futuro. Hay una visión a largo plazo mucho más de relación con el cliente, de vuelco a la tecnología. Es inentendible un servicio financiero de calidad sin una aplicación tecnológica de calidad.
-¿Cómo impacta la alta inflación en su negocio?
-La inflación no es un elemento nuevo, es un elemento que las empresas argentinas gestionan desde hace muchísimos años. Los argentinos tenemos reflejos para manejar un proceso inflacionario. Hasta ahora no ha generado un cambio en el comportamiento de consumo. Los procesos de decisión siguen siendo los mismos porque la inflación existe desde hace varios años. Sí lo que hay ahora es una expectativa de baja de la inflación y el hecho de que esté dicho con todas las letras es un buen signo, porque significa que se identifica el problema y se lo quiere resolver.
-¿Tuvieron en cuenta el cambio de gobierno para hacer su inversión?
-No. Lo comenzamos a hacer con la administración anterior. El gobierno anterior estaba a pleno cuando tuvimos la decisión de hacer ese cambio, porque los procesos de cambios en la sociedad, acompañados por la revolución de la tecnología, las redes sociales y las nuevas formas de consumir, no identifican gobiernos, se producen igual. Es un cambio sociológico. No por nada la "primavera árabe" nació con Facebook y Twitter.





