
Heladeras nacionales que copan el mercado
Ganan con la demanda y la traba a la importación
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ROSARIO.- La industria nacional de heladeras se recuperó y creció hasta obtener el 75% del mercado argentino en los últimos años, pero enfrenta desafíos importantes en lo mediato: la obtención de algunas de las materias primas, el incremento de los costos internos, el tipo de cambio y una competencia de jugadores globales, con la llegada de nuevas inversiones en Brasil.
Así lo reconocen los principales ejecutivos del sector, que tiene su principal polo productivo en Rosario. Aquí se produce el 65% de las heladeras nacionales, que a su vez representan el 50% de las ventas en un país en el que rigen las licencias no automáticas contra las importaciones.
La sumatoria de millonarias inversiones en los últimos años llevó a casi triplicar la capacidad de producción hasta el 1,2 millón de unidades anuales y a una fuerte incorporación de tecnología no sólo en la líneas de producción, sino que se tradujo hasta en un mejoramiento de la eficiencia energética y de materiales de los equipos.
Para un mercado "maduro" como el local, el presidente de Briket y de la Cámara de Industrias de Refrigeración y Aire Acondicionado, Roberto Lenzi, prevé que 2011 cerrará con 930/950.000 unidades vendidas en el país. "La continuidad de los planes de cuotas de los comercios minoristas sigue siendo una de las claves para el sostenimiento del consumo de productos de línea blanca en los últimos años", acota Lenzi.
Las ventas de heladeras durante el primer trimestre de 2011 crecieron entre el 5 y el 10% en unidades. "El año arrancó bien, pero no fue extraordinariamente bueno como ejercicios anteriores", aclara Gabriel Grignaffini, gerente general de Frimetal (Gafa, del conglomerado chileno Sigdo Koppers).
La región de Rosario es el cónclave más importante del país en la fabricación de equipos de frío: heladeras, freezer y equipamiento para supermercados. Gafa, Briket, Bambi, Inelro, la italiana Constant y Arneg, junto con un grupo de pequeñas firmas proveedoras, emplean de forma directa a más de 3000 trabajadores y exportan a varios países del resto de América del Sur.
Las proyecciones de los ejecutivos para el mediano y largo plazo son de un crecimiento sostenido en América latina. Sin embargo, los industriales observan crecientes nubarrones dadas las fusiones y adquisiciones entre gigantes del sector, que están provocando un nuevo salto en las escalas de producción. También por los incrementos de los costos internos.
Fernando Galante, gerente general de Constant, coincide con sus pares en que las preocupaciones están relacionadas con la tasa de cambio, los costos locales medidos en dólares y el acceso a determinados componentes críticos. El tsunami y la posterior catástrofe nuclear en Japón, sumados a la demanda de Asia, estarían provocando faltantes de insumos como acero, cobre, hierro y derivados del crudo.




