Hubo una convertibilidad en 1899 que fue un éxito histórico

Permaneció catorce años, generó confianza, y fue uno de los mejores programas monetarios entre los países emergentes
Jorge Oviedo
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1 de abril de 2001  

La Argentina tuvo en el siglo XIX lo que podría considerarse la primera crisis de balanza de pagos y default típico de una economía emergente. Entonces el "piloto de tormentas" fue el presidente Carlos Pellegrini y en 1899, bajo la presidencia de Julio A. Roca, se sancionó una convertibilidad que estuvo en vigor hasta 1914 Gerardo della Paolera, rector de la Universidad Torcuato Di Tella, estudió ese proceso, en el que se basó la convertibilidad que hoy cumple diez años.

-¿Cómo nació la convertibilidad de 1899?

-La Argentina tiene una famosa ley monetaria de 1881 que establece que un peso papel se cambiaría por un peso oro. Durante la década de 1880, Julio Argentino Roca mantiene la conversión. Luego se le escapa el tipo de cambio y ocurre una crisis de balance de pago en 1884. Viene Juárez Celman, famoso por la famosa crisis de Baring: la primera crisis financiera típica de un país emergente. La Argentina hacía entonces flotar una gran cantidad de bonos nacionales, provinciales y municipales en el mercado. El tipo de cambio se va prácticamente a $ 3,50 de papel por peso oro.

Renuncia Juárez Celman y asume el vicepresidente Carlos Pellegrini, que hace una negociación de la deuda externa con el Banco Finland, de Inglaterra, que es el primer antecedente de prestamista de última instancia y un poco un prestamista a usanza del FMI.

Se le exigen a Pellegrini algunas pautas, se le adelanta un préstamo puente de 15 millones de libras para que la Argentina no caiga en default. Los tenedores estaban atomizados como ahora.

-Hubo un blindaje...

-La Argentina nunca entra en default de los bonos. En 1895 hay un cambio en la situación internacional, las inversiones que se hicieron en los años 80 maduran. Por lo tanto se produce a partir de 1895 una revaluación nominal del peso papel. Había llegado a un máximo de 3,70 por peso oro y empieza a caer a 2,80, y luego a 2,50. En 1898 se produce una famosa discusión en la que participa el entonces senador Pellegrini. Se debate qué tiene que hacer la Argentina, si ir a la convertibilidad uno a uno, que significaba desinflar aún más el tipo nominal de cambio, o ir a la convertibilidad con el tipo de cambio del mercado del momento que era de 2,27 peso papel por peso oro.

Pellegrini estaba por esa postura, dice que la desinflación es muy mala para la economía, para el exportador. Hay un famoso pensador argentino-alemán llamado Silvio Gesell que saca un artículo que se llama "La anemia monetaria", en donde habla a favor de un tipo de cambio fijo porque es un buen momento. Hay entrada de capitales, moneticemos esta entrada de metálico.

-La convertibilidad se hizo para capitalizar la recuperación...

-Es por eso que cuando Roca asume su segunda presidencia, José María Rosa, que va a ser el ministro de Hacienda, redacta la ley de conversión de 1899, que va a ser una ley que va a dar lugar a la famosa convertibilidad argentina que duró 14 años a principios del siglo XX.

Esa famosa convertibilidad no tiene muchos resultados ni en 1900 ni en 1901, porque justo se da vuelta la situación internacional, está la guerra en Sudáfrica contra los boers y hay bastante volatilidad en los mercados internacionales.

Entre el 1900 y el 1901, la famosa caja de conversión no tiene mucha actividad, no hay gente que vaya con oro a comprar pesos. Pero empieza a ser muy exitosa, desde el punto de vista de la expansión monetaria endógena, a partir de 1902.

-Comienza el auge económico...

-A partir de entonces y prácticamente hasta 1913 es uno de los programas más exitosos en la historia monetaria de los países emergentes. Es un tipo de cambio fijo de 2,27 a uno que está en vigencia durante casi 14 años, en donde la caja de conversión claramente tenía atributos más reducidos que el actual Banco Central.

En ese entonces no existía una ley bancaria especial, los bancos se regían por el Código de Comercio. Entonces, no había un prestamista de última instancia en la eventualidad de una crisis combinada, cambiaria y financiera.

Durante la época exitosa hay una gran expansión de los saldos monetarios reales, hay una gran expansión, una mejora del poder adquisitivo. Los que van a apoyar muchísimo el patrón oro van a ser los socialistas, porque veían en las devaluaciones una licuación del salario real, como ellos representaban a los trabajadores, la clase urbana se aventajaba con una moneda fuerte.

Además, había una famosa tensión con los exportadores que estaban a favor de hacer alguna corrección para hacer un tipo real de cambio alto.

Ahí aparece la famosa tensión entre la clase urbana y la clase exportadora.

-La caja de conversión estaba en manos del Banco Nación...

-Era el depositario de la Caja de Conversión. De hecho, cuando Julio A. Roca propone ir a la convertibilidad en el 99, muchos se preguntaban de dónde vendría el stock inicial de reservas. Lo curioso es que la Argentina adopta entonces la convertibilidad en 1899 sin el stock de reservas, porque no había.

Se vota que habría un fondo de conversión en el Banco de la Nación, pero este banco tendría que constituir un fondo de conversión equivalente a 30 millones de pesos oro, que no se hace ipso facto, se va constituyendo a lo largo del tiempo. En 1902 había 5,7 millones y creo que a los 30 se llega sólo en 1910.

Es un experimento muy importante. Desde el punto de vista fiscal, la Argentina crea una conducta muy razonable, el gobierno no es que mantenga cada año superávit fiscales. Pero en promedio tiene un superávit primario.

El objetivo de la autoridad monetaria era tener siempre una proporción de reservas internacionales, en contra de la base constante o buena. Siempre la política monetaria fue muy ortodoxa. Esto va a cambiar con Raúl Prebish y Federico Pinedo en 1931, cuando la Argentina decide pagar la deuda externa con parte las reservas internacionales de la Caja de Conversión para no hacer default y la gente lee que es un cambio de régimen monetario, que se pasa de un régimen metálico a uno fiduciario, en donde la base monetaria no tiene el respaldo que tenía anteriormente.

-Pero no era del ciento por ciento...

-Nunca llegó a un ciento por ciento, lo máximo que llegó fue el 70% en función de la base. Pero es interesante ver que la Argentina tuvo en aquella época mucho más respaldo de reservas metálicas en función de la base de lo que tenían países como Francia, Bélgica, que tenían 35% de base monetaria interna. Eran países que aparentemente tenían un mercado de capitales más sofisticado, un sistema fiscal más sofisticado, con lo cual necesitaban menos respaldo. La Argentina para hacer creíble su sistema necesitaba un seguro enorme.

-Las inversiones de entonces eran generadoras y no destructoras de empleo.

-En la convertibilidad anterior, las inversiones eran muy generadora de empleo y era un país de tremenda absorción de trabajo e inmigrantes, porque si bien se iba agotando el proceso de incorporación de tierras, todavía seguía.

Se hizo todo el desarrollo de los ferrocarriles, hubo toda una incorporación de la economía argentina en ese momento hasta la Primera Guerra, tiene una renta internacional clara, tiene una ubicación en el tablero de la economía mundial muy claro. Está insertada en algo que genera divisas.

-¿Por eso la izquierda de entonces defendió el régimen?

-Cuando se va a crear el Banco Central en 1935, en las discusiones de 1934, Alfredo Palacios advierte que ese banco va a terminar con un país "empapelado". La izquierda tenía una forma de razonar, desde el punto de vista monetario y financiero sumamente ortodoxo, porque no le gustaba nada las políticas inflacionistas que les licuaban los salarios. Tenían una posición bastante reacia a eso.

-¿Que terminó con la convertibilidad de principios del siglo XX?

-No aguantó el shock externo que fue la Primera Guerra Mundial, que le importó una crisis cambiaria y financiera simultánea. La convertibilidad que tenemos hoy aguantó el efecto tequila. De todas maneras, lo que está aguantando esta convertibilidad de hoy, en lo cual no hay experiencia empírica e histórica tan fuerte, es una deflación.Y es interesante ver qué pasa. El de la deflación es un tema muy complicado.

-En la convertibilidad anterior hubo una decisión política de salir: ¿cómo sería hoy un proceso así?

-Si los políticos, en promedio, realmente pensaran que la devaluación es una gran cosa, ya lo hubiesen hecho. Entonces creo que la clase política tiene una evaluación correcta de que la devaluación para la naturaleza de la demanda por dinero argentino es una cosa razonablemente catastrófica. Que los costos son muy superiores a los beneficios, porque, si no, ya nos hubiésemos ahorrado todos los dramas de tener un corset monetario.

Similitudes y diferencias

"La Argentina, con la conversión de 1899, nunca llegó a tener respaldado con oro en un ciento por ciento su base monetaria; a lo máximo que llegó fue al 70 por ciento. Pero es interesante ver que el país tuvo en aquella época mucho más respaldo de reservas metálicas en función de la base de lo que tenían países como Francia, Bélgica, que tenían sólo el 35 por ciento. También es interesante ver que cuando empezó la relación entre deuda y PBI era del 53%, es decir, peor que hoy. Pero las exportaciones representaban sólo un año de exportaciones, es decir, mucho mejor que hoy. Había una mayor capacidad de generar divisas."

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