
Inquietud por Parmalat en el país
La filial local de la firma italiana dice que no está afectada
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Las repercusiones del éscandalo Parmalat parecen no tener fin. Después de la detención, ayer, del ex director de la subsidiria de la firma en Venezuela, Giovanni Bonici, la Argentina parece no estar a salvo, ya que algunos productores lecheros manifestaron cierta inquietud por el futuro de la empresa. Por este motivo se realizaron esta semana reuniones informales entre grupos de tamberos para analizar la situación.
Consultados por LA NACION, tanto Guillermo Draletti, de la Unión General de Tamberos ( UGT), como Manuel Ocampo, de la Asociación de Productores de Leche ( APL), dijeron que sus respectivas asociaciones no registraron problemas de cumplimiento por parte de la firma, pero señalaron que como medida de precaución recomendaron a sus afiliados que acorten los plazos de pago con la empresa o soliciten garantías especiales (como por ejemplo, pagos adelantados).
Por otro lado, un alto directivo de Parmalat Argentina dijo que la operación de la filial "es normal y la crisis internacional no ha afectado su producción, comercialización ni los compromisos con sus proveedores", y que incluso ayer " se efectuaron pagos a productores por adelantado".
Parmalat Argentina "ha tenido en 2003 su mejor año desde que llegó al país", afirmó el ejecutivo, que pidió reserva de su nombre.
Ante la posibilidad de que la crisis que está golpeando a las filiales de la región produzca un efecto negativo en la subsidiaria argentina, la fuente desechó esta posibilidad, ya que "no depende de otras filiales latinoamericanas", dijo. Tampoco, agregó, tiene dependencia económica respecto de la casa matriz en Italia ni con la subdsidiria de las islas Caimán, Bonlat, una de las piezas clave del escándalo financiero más grande de la historia.
Un detalle a tener en cuenta es que la empresa es auditada en el país por la sucursal argentina de Deloitte & Touche, la misma auditora que fue salpicada por el escándalo en Italia, adonde dos de sus ejecutivos están siendo investigados por el fraude. En la causa italiana, los fiscales sospechan que los ejecutivos de Deloitte Adolfo Mamoli y Giuseppe Rovelli contribuyeron en el fraude por medio de manipulaciones de informes a la Bolsa de Valores. Mamoli, irónicamente, formaba parte de la comisión creada por el gobierno para analizar las repercusiones en el país del escándalo de la empresa Enron.





