
Knauf inaugura en Mendoza una planta productora de placas de yeso
La compañía alemana invirtió 41 millones de dólares para la construcción
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La empresa alemana Knauf GmbH inaugurará hoy la planta productora de placas de yeso para la construcción en seco ubicada en el parque industrial de Luján de Cuyo, en Mendoza. Con una inversión de 41 millones de dólares, la compañía familiar, que inició sus actividades comerciales en la Argentina en 1998, apostó al crecimiento del mercado local de la construcción en seco y espera facturar US$ 8 millones este año.
Knauf, que tiene más de 100 fábricas en 30 países, comenzó la construcción de la planta el año último, con los beneficios impositivos que otorga la ley de promoción minera, entre ellos la devolución anticipada del IVA y la estabilidad fiscal por 30 años.
La construcción tiene una capacidad máxima de elaboración de 8 millones de metros cuadrados de placas de yeso por año. El gerente general de Yesos Knauf Argentina, César López, informó que "la planta comenzará a operar con un turno de producción y fabricará alrededor de 3 millones de placas, con el yeso extraído de las canteras de Puente del Inca".
La fábrica contará con un plantel de 30 personas, y la firma estima que generará más de 400 puestos de empleo directos e indirectos. Knauf necesitará tres turnos de producción para lograr rentabilidad y ocho años para recuperar la inversión. Las ganancias serán colocadas en el país y, en primera instancia, "servirán para ampliar la fábrica para producir perfiles (soportes de metal)".
En 2003, el establecimiento comenzaría a trabajar con dos turnos, pero igualmente "no generará pérdida porque la producción local será más rentable que la importación de las placas de Europa y Brasil".
Según López, la planta "abastecerá los mercados de Chile, la Argentina y Uruguay. Destinará el 70% de la producción a Buenos Aires y tomará como segundo receptor el país trasandino, que consume por habitante 6 veces más que la Argentina. Se trata de un mercado local "chico", donde "sólo el 20 por ciento de las viviendas locales fueron edificadas con placas de yeso", afirmó López. En la actualidad, un argentino consume 0,23 metro de placa por año, y en total el país genera una demanda de 9 millones de m2.
La firma empezó con un 4,5 por ciento de participación en el mercado y hoy cuenta con el 25 por ciento. En el porcentaje restante compiten las empresas Durlok y Placo.
La estrategia de Knauf, sin embargo, no apuntará a ganar el espacio de sus adversarios, sino "a ampliar el mercado de la construcción en seco" y ofrecer los servicios integrales de asistencia como ventaja comparativa sobre los competidores. López espera que en "tres años el mercado se triplique" y la actividad de la construcción, que acumula una caída del 5,9 por ciento en el primer cuatrimestre de 2001, se reactive.
En el país, el principal obstáculo, según López, es la cultura de los argentinos, "que no están acostumbrados y prefieren la solidez del ladrillo". La compañía desarrollará tareas de capacitación obrera para ampliar el uso de las placas y facilitar su instalación.
La firma confía en las ventajas del producto, que permitiría una construcción "más ágil, rápida, barata y limpia". Según el ejecutivo, una edificación de 18 pisos, que tarda un piso por mes, puede ser construida en 8 meses con las placas.
Las obras en seco son estructuras compuestas por paredes de yeso ensambladas con soportes de metal. En cuanto a costos, el sistema resulta más barato que las construcciones de ladrillo, no por el precio de los materiales, sino porque requiere menos mano de obra. Entre las construcciones en seco, se distinguen en el país el hotel Hilton, Bayer y el Museo de Arte Latinoamericano.






