La AFIP dice que las cerealeras pagan poco
El titular del organismo, Alberto Abad, afirmó que hay una fuerte pérdida de recaudación por triangulación de exportaciones
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Veintitrés veces menos que el resto de los sectores de la economía. Las principales empresas exportadoras de cereales pagaron impuestos a las ganancias por US$ 19.000.000 en los últimos cinco años, el equivalente a apenas un 0,08% de su facturación. El perjuicio fiscal habría ascendido a 400 millones de dólares.
La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) "está perdiendo mucha recaudación" por las maniobras de triangulación, en las que se utilizan presuntamente intermediarios ficticios, denunció ayer el titular del organismo, Alberto Abad. Según la AFIP, entre 1997 y 2001 las siete empresas más importantes del sector tributaron menos del 1% de su facturación, que en el último quinquenio alcanzó a US$ 22.500 millones. El aporte es 23 veces inferior al 1,8% que realizó el resto de las personas jurídicas de la Argentina en promedio durante el mismo período, según informó Abad.
Este año, agregó, se realizaron fuertes ajustes a estas compañías, ya que "las empresas determinaron pagos en ganancias durante el primer trimestre de este año de tres millones de pesos, que nosotros subimos a $ 72 millones".
En un almuerzo organizado por el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Capital Federal, Abad dijo que "las siete empresas cerealeras, que representan un 60 por ciento de las ventas (del sector), pagan impuestos significativamente por debajo de lo que lo hace la media de las empresas en la Argentina".
Ante un auditorio de contadores y empresarios, el titular de la AFIP defendió el paquete antievasión enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso, que incluye, entre otros ejes, una modificación al sistema de pago del precio de transferencia. En su disertación, se refirió a los planes del organismo para reducir la evasión.
La AFIP considera que las empresas deberían pagar impuestos respecto del precio de la mercadería al final de la cadena de comercialización y no al principio, tal como ocurre en la actualidad. Según la AFIP, varias empresas utilizan a intermediarios "ficticios" o "fantasmas" para triangular las operaciones de venta de cereales y "refacturar" el producto.
"Pagan impuesto por cinco y luego terminan vendiendo a ocho, con la participación de traders muchas veces vinculados con la empresa que vende", se indicó.
Elusión
La propuesta oficial consiste en que, en lugar del precio pactado, para determinar el pago del impuesto se utilice el valor de mercado del día de la carga de la mercadería.
Abad indicó que con esta modificación se evitarían las maniobras de elusión detectadas, que habrían perjudicado al fisco en unos US$ 400 millones desde 1997.
El funcionario descartó que el cambio afecte las operaciones de comercio exterior, ya que se trata de una modificación específica para evitar maniobras delictivas. Pero el director ejecutivo de Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara), Alberto Rodríguez, indicó a LA NACION que "es falso" que el fisco no pueda determinar el precio real con la metodología utilizada en la actualidad por la Secretaría de Agricultura.
Las acusaciones del organismo fiscal, según el ejecutivo, "no se condicen con la realidad, ya que hace dos años que la AFIP investiga a las principales empresas del sector y no ha efectuado ninguna denuncia".
Aunque Rodríguez no quiso referirse a las cifras ingresadas por las empresas del sector en concepto del impuesto a las ganancias, un especialista tributario indicó a LA NACION que "es lógico que las cerealeras hayan pagado menos porque su margen de rentabilidad fue menor al de otros sectores". Según la fuente, "desde hace casi 30 años que hay intenciones de la DGI de acusar a las empresas por evasión en los precios de transferencia, pero el único caso que llegó a la Corte lo ganó el contribuyente".
En cuanto a la iniciativa legislativa impulsada por la AFIP, el abogado aduanero Héctor Vidal Albarracín dijo a LA NACION que violaría las normas del Acuerdo General de Tarifas y Comercio (GATT), firmado por la Argentina en 1967.
"No deberían fijar los precios del mercado porque habría discrecionalidad", sostuvo el especialista.
Contadores contra el monotributo
Los contadores dispararon contra el monotributo. El titular del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Capital, Horacio López Santiso, dijo que el impuesto que pagan los pequeños contribuyentes debería reducirse al mínimo. Antes de la disertación de Abad, López Santiso señaló que ese tributo incentiva el "enanismo fiscal" y que sólo debería ser aplicado a los contribuyentes más chicos.
El directivo del CPCE destacó la labor de Abad en el encuentro desarrollado en la sede de la entidad, pero cuestionó algunos de los ejes del paquete antievasión impulsado por el Gobierno. Al respecto, precisó que la entidad "no comparte" la creación de la figura de asociación ilícita para evadir y la modificación del monotributo, que incrementa las alícuotas. Ambos cambios deben ser aprobados por el Congreso.
Entre un plato de atún y otro de carne, López Santiso reiteró las quejas del sector por la falta de aplicación del impuesto a las ganancias, que derivaron en una suba de la recaudación. Entre los 300 asistentes al encuentro estaban el titular de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), Mario Vicens, y el titular de la Bolsa de Comercio, Julio Werthein, entre otros directivos.
Al comenzar su disertación, Abad recordó que López Santiso fue su profesor.






