
La educación tributaria llega en forma didáctica a los más chicos
Entidades recaudatorias y algunos bancos tienen programas especiales para enseñar fundamentos económicos a los niños
1 minuto de lectura'
Una avioneta vuela en la pantalla. Su luz recorre el territorio que se abre debajo en busca de evasores. El jugador controla el mando desde el teclado en busca de casas, piletas, galpones y fábricas no declaradas, que eluden el pago de impuestos y reducen la recaudación fiscal del Estado.
"¡Piedra libre!", tal el título del juego, no es un nuevo hit para consolas. El sobrevuelo virtual es parte del Programa Integral de Educación Tributaria de la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA), estrenado en la costa atlántica, durante el verano de 2012. Actualmente, se encuentra disponible en el sitio del organismo dirigido por Iván Budassi, al igual que otros entretenimientos también orientados a enseñar a los chicos a cumplir con sus deberes ciudadanos y a mostrarles sus derechos.
Los juegos son una forma didáctica de capacitación que se repiten en distintos organismos económicos y financieros. Sin embargo, no están del todo exentos de propaganda: por caso, el sello del gobernador, Daniel Scioli, y su color representativo están presentes en las distintas versiones lúdicas de ARBA.
Al igual que ARBA, que, según lo expuesto en la Web, persigue el objetivo de constituir una cultura tributaria desde una edad temprana, diferentes agentes del sector público y privado cuentan con iniciativas de formación para los adultos del futuro.
En el ámbito nacional, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) cuenta con un plan educativo para "elevar la conciencia fiscal", que llevan adelante equipos de comunicación y del área pedagógica, junto con responsables de implementación en el interior.
Las acciones se desarrollan en distintos ámbitos infantiles. Uno de los llamados "espacios de juego" es, por ejemplo, la República de los Niños, en La Plata. En ese lugar funciona "Itinerario", un taller en el que se describe el recorrido del dinero que se paga por los tributos. "En este recorrido, se pueden conocer los organismos encargados de recaudar los fondos públicos; cómo se distribuye lo recaudado y cuáles son las principales instituciones públicas que se sostienen con ese dinero", detalla la página del organismo. En "La isla de los inventos", un espacio que depende del municipio de Rosario, la AFIP les propone a los chicos administrar y decidir el destino de un presupuesto para crear "la ciudad soñada". Y en el Museo de los Niños del Abasto porteño, se abordan temas de educación fiscal y formación ciudadana en visitas escolares.
Además, el contacto de la AFIP con chicos tiene lugar en stands instalados en ferias, donde pueden entretenerse con juegos como el "Memotest de bienes públicos" y "La carga escondida".
En la ciudad de Buenos Aires, Rentas desarrolla un programa que abarca principios de formación y ética ciudadana, en relación con la economía. "Como los chicos aún no son objeto de obligaciones tributarias, primero se aborda su rol. Y ese aporte también se pone en relación con lo económico. Por ejemplo, se explica que cuidar las cosas en la escuela pública implica cuidar el gasto y colaborar con el presupuesto", detalla Thelma Vivoni, directora de Relaciones con la Comunidad. Los alumnos del secundario se meten con precisión directa en la formación tributaria a través del concurso "Mi factura por favor", también vigente en Río Negro, Mendoza y Salta. Las actividades se extienden por unos seis meses. Entre otras, los alumnos protagonizan un debate ficticio en la Legislatura, sobre la base de proyectos tributarios que ellos mismos inventan.
Alfabetización económica
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) también se ocupa de los niños. Desde 2007, llevó adelante un Programa de Alfabetización Económica y Financiera, difundido en escuelas y eventos públicos. El programa, interrumpido temporalmente para actualizar contenidos, tenía juegos como "El mercado de las manzanas", para transmitir nociones económicas a los chicos. En el juego, compradores y vendedores interactuaban para determinar "el precio de equilibrio del mercado, y aprender cómo se relacionan los precios con la oferta y la demanda", se escribe en el sitio Banco Central Educa.
En el sector privado, el banco HSBC se encuentra con los chicos con un banco virtual ubicado en Creápolis, un juego de Aula365-Speedy. En este espacio 3D, los usuarios crean una ciudad con casas, edificios, calles, comercios y otros componentes. Creápolis cuenta con una moneda virtual para hacer compras llamada "aulicréditos", que introduce a los chicos con los conceptos básicos del ahorro y el uso del dinero. HSBC provee una tarjeta de beneficios para consultar saldos, adquirir descuentos y productos exclusivos del catálogo del banco.






