La publicidad llegó a las camisetas de los clubes de rugby y rompió el tabú
Hace poco menos de un año que la Unión de Rugby de Buenos Aires autorizó el aprovechamiento comercial de las casacas; Consolidar es la empresa que más invirtió hasta la fecha para auspiciar este deporte
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El San Isidro Club (Consolidar), Pueyrredón (BankBoston), La Plata (Banco Municipal de La Plata); San Cirano (Lloyds Bank), Atlético de Rosario (Consolidar), Banco Nación (Nación AFJP) y Pucará (Mistura Fina), son los clubes de primera división de la Unión de Rugby de Buenos Aires (URBA) pioneros en lucir sponsors en sus camisetas.
Córdoba Athletic (Córdoba), Maristas y Los Tordos (Mendoza), son las entidades del interior que, auspiciadas por Consolidar, también tendrán publicidad en el pecho sin ningún tipo de complejos.
Tema tabú en este deporte durante muchos años, la publicidad encuentra un nicho virgen para afincarse. En febrero último, la URBA admitió la utilización de leyendas publicitarias en la indumentaria de planteles superiores. En el comunicado de la entidad, se aclaraba que la autorización quedaba limitada a un solo producto o firma a publicitar, que la superficie máxima por utilizar no podrá superar los 350 centímetros cuadrados (la medida convencional es de 30 centímetros de largo por 10 de alto), y que la identificación del fabricante de la indumentaria -marca o logotipo- mantendrá las medidas actuales (13 centímetros cuadrados), salvo que coincida esa condición con el hecho de ser el auspiciante, en cuyo caso regirán las pautas indicadas inicialmente.
En 1993, la Unión de Tucumán fue la primera en utilizar un sponsor en su camiseta naranja. Se trataba de la gaseosa Seven Up, que le había aportado al entonces bicampeón nacional cerca de 60.000 dólares más los pasajes para los seleccionados de Ontario (Canadá) y de París, que habían sido invitados a participar de un certamen. Pero la medida despertó una gran controversia y fue rechazada por 16 entidades de la Unión de Buenos Aires.
Cambio radical
En 1995 la International Board (algo así como la FIFA del rugby) aceptó el profesionalismo, un antecedente bien pesado como para replantear un cambio de usos y costumbres en la Argentina. Así fue que el primero de septiembre de 1997, en una sesión extraordinaria, los presidentes de los clubes de la URBA aprobaron la sponsorización, tanto en la camiseta del seleccionado como en la de los equipos que participan en los torneos de esta unión.
A mediados de abril último, la URBA firmó un contrato con la compañía aseguradora Provincia ART para que el certamen local lleve el nombre de esa firma durante esta temporada y la próxima. Por el acuerdo con la empresa, la Unión recibió 150.000 pesos. Por primera vez el torno local recibe el nombre de una empresa, como ocurre con los torneos Apertura y Clausura de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) que son auspiciados por Pepsi.
Alberto Pagliano, gerente general de Provincia ART dijo que su firma entiende que "el rugby es un deporte en el que la preparación y fortaleza mental y física del jugador son elementos determinantes para participar de una competencia que lo exige al máximo. Por eso merece todo nuestro apoyo".
Por otra parte, el 12 de mayo último quedó rubricado el vínculo comercial entre la URBA y la compañía de seguros Aetna. Por ese acuerdo anual, la URBA se aseguró 140.000 pesos y además de lucir la publicidad en la camiseta, utilizará pelotas con la inscripción comercial y pintará el logo en el césped de la cancha donde actúe como local.
En materia de clubes que participan en la URBA, San Cirano fue el primero que pateó el tablero y recibió 30.000 dólares de parte del Lloyd´s Bank. El tradicional San Isidro Club, último campeón del certamen local tampoco se quedó atrás y firmó contrato con Consolidar por 300.000 dólares por lo que resta del año y las dos próximas temporadas.
Según indicaron voceros de La Plata Rugby, la entidad de Gonnet recibió 80.000 pesos del Banco Municipal para lucir durante dos años la publicidad de la entidad financiera en su camiseta amarilla. Por su parte, Banco Nación fue el último de de los equipos de primera que se sumó a la moda de los sponsors.
La que más invirtió
Luis Alberto Matilde, gerente de comunicaciones y relaciones institucionales de Consolidar, explicó que la empresa invirtió 700.000 dólares en el auspicio de clubes de rugby:"Encontramos un campo virgen en este deporte. Además el rugby es un deporte accesible, ya que no se manejan las cifras del fútbol".
Consolidar realiza contratos por tres años con los clubes a los que auspicia, en busca de lograr continuidad.
A diferencia de lo que ocurre en el fútbol, las casas de deportes no venden las camisetas de rugby con la publicidad en el pecho. Hay determinadas marcas que son de uso oficial en los equipos de primera, como Topper con el San Isidro Club, o Le Coq Sportif con Pucará.
"Auspiciamos al equipo de primera y a la intermedia, y en algunos casos a la preintermedia. Las divisiones inferiores no juegan con nuestro logo, salvo que estén utilizando una camiseta de primera o intermedia", acalró.
Sin embargo, Matilde subrayó que están en negociaciones con las marcas de ropa deportiva y los clubes para que también se vendan camisetas con la publicidad impresa a los jugadores y seguidores.
No todos los clubes cotizan igual. Por ejemplo, Córdoba Athletic recibirá 60.000 pesos por llevar la publicidad de Consolidar durante tres años. La firma se reserva el derecho de utilizar las imágenes de los partidos, a disponer del equipo para participar en un torneo de Consolidar y en eventos que realice el club. Además el logo de Consolidar debe estar en la pelota cuando el auspiciado juegue de local. El club más caro es el San Isidro Club: 300.000 pesos por tres años de auspicio.
Atlético de Rosario, que tiene un equipo jugando en el torneo de la URBAy otro en la Unión de Rosario, recibirá 150.000 dólares por tres años de auspicio de los dos conjuntos (50.000 pesos por año).
Pero en caso de que el Atlético de Rosario gane el certamen de la URBA recibirá 10.000 dólares más por año, una cláusula innovadora en este tipo de contratos.
Con la fuerza y la unión de un scrum, el negocio del rugby gana sus primeros metros a paso firme en el campo del sponsoring.





