
La tecnología, llave para el desarrollo de Malasia
Pese a que algunos indicadores económicos son motivo de preocupación, las empresas malayas siguen haciendo planes para expandirse en el exterior.
1 minuto de lectura'
KUALA LUMPUR.- El ringgit ha perdido el 5 por ciento de su valor y, si bien Malasia está lejos de tener los problemas de la vecina Tailandia, que debe iniciar los pasos de un ajuste tanto más doloroso cuanto demorado, algunos indicadores de su economía son todavía motivo de preocupación.
El déficit de cuenta corriente en Malasia bordea un peligroso 6 por ciento del producto bruto interno (PBI), hay un fuerte endeudamiento a corto plazo y también una oferta sobresaturada en el mercado inmobiliario.
Sin embargo, nada de esto parece haber afectado hasta el momento los planes de expansión hacia el exterior que tienen previsto algunas compañías de Malasia.
"Hay preocupación, pero no temor", resume T. Y. Lee, director ejecutivo de la empresa Masscorp (Malaysian South-South Corporation Berhad), una compañía pública que coordina las inversiones de empresas malayas en mercados emergentes de América latina, Europa del este, Asia y Africa.
"Esta situación que se ha dado con las monedas de la región es un problema en el corto plazo, y nosotros pensamos en plazos más amplios -agrega-. Por otra parte, Malasia está en buena situación. Las grandes compañías han tenido importantes beneficios y el crecimiento va a continuar, aunque con un ritmo más lento, al menos por un tiempo."
El papel del Estado
Como casi todo en Malasia, Masscorp es el fruto de una iniciativa del primer ministro, Mahatir Mohamad, y de su concepto de Malaysia Incorporated.
Su punto de partida es la idea de que, para que una economía orientada hacia las exportaciones pueda seguir creciendo en el siglo XXI, es indispensable explorar nuevos mercados, como una alternativa a la dependencia con respecto a Japón, Estados Unidos y Europa.
El proyecto fue puesto en marcha después del viaje que efectuó a América latina una misión comercial encabezada por Mahatir.
"En ese momento hubo consenso entre los participantes de la misión acerca de aprovechar las oportunidades que se presentaban para inversiones y comercio con esa región", explica K. Y. Lee en una entrevista con La Nación.
"Teníamos conciencia de que, si bien nuestras compañías se habían hecho más grandes ganando conocimientos y experiencia, no podíamos esperar mantener para siempre un crecimiento promedio del 8% anual trabajando para el mercado local. Hay un límite para lo que se puede hacer en un ámbito circunscripto. Había llegado la hora de mirar hacia afuera", expresó.
Y las preferencias se orientaron hacia países en desarrollo, donde la reciente experiencia de Malasia podía ser bien aprovechada. Se trataba de adaptar en el exterior fórmulas que ya habían sido probadas.
Un Estado promotor
Masscorp es un ejemplo, entre otros, de la forma en que el Estado interviene como principal promotor de muchas actividades económicas en Malasia.
Aunque creada por iniciativa del gobierno, la entidad está organizada como una corporación cuyas acciones están en manos de compañías privadas, líderes en sus respectivos campos, que combinan sus recursos y su experiencia para invertir en otros países. Cada compañía trabaja en tándem con las otras.
"El gobierno no hace negocios por sí mismo -aclara K. Y. Lee-, pero ayuda a las compañías a penetrar en algunos medios y a resolver ciertos problemas que les resultaría difícil manejar en un contexto nuevo. Si las empresas hacen buenos negocios, el Estado se beneficia al cobrar un 30 por ciento de impuestos."
En América latina
La primera inversión de Masscorp en América latina fue la adquisición del Edificio Malasia en Santiago, Chile, que además de ser sede de la embajada del país alberga en sus once pisos las oficinas de varias compañías malayas.
Poco después, junto con el grupo Ladpac y un socio chileno, adquirió el 50 por ciento de las acciones de la empresa de cueros Cidec SA.
"Nuestra organización piensa en términos de largo plazo -reitera Lee-; no es para los que piensan en hacer dinero rápidamente entrando y saliendo de un mercado. Entre nuestros accionistas están muchas de las mayores compañías del país, con experiencia en campos tan diversos como establecimientos agrícolas, construcción, minería, desarrollo urbano, bancos, explotación de petróleo y gas, puertos y turismo. Puede ser que en el corto plazo las empresas no ganen lo que podrían ganar invirtiendo por su cuenta en otros mercados. Pero confían en beneficiarse a la larga, una vez que estén sólidamente instaladas en estos nuevos escenarios."
Dudas sobre la Argentina
En cuanto a la inversión en la Argentina, Lee -que como otros ejecutivos de este país hace constantemente referencia a los puntos de vista del primer ministro- informa que en cierto momento hubo dudas, debido a la incertidumbre con respecto a la estabilidad del peso, sobre todo a comienzos de 1995, cuando después de la devaluación de la moneda mexicana se temió que el efecto tequila se extendiese a otros países de América latina.
"Pero -insiste- el riesgo es parte de nuestra actividad."
¿Qué tiene que ofrecer Malasia, una nación que sigue dependiendo en buena medida del flujo de inversiones extranjeras?
Salto hacia la tecnología
"Creemos que nuestro aprendizaje de desarrollo rápido es algo que puede ser útil en otros países. Este era un país muy atrasado, con una economía basada en la agricultura y la extracción de minerales. En poco tiempo creamos una infraestructura y nuevas fuentes de trabajo. Pasamos de las manufacturas de mano de obra intensiva a la electrónica, y estamos preparando un nuevo salto hacia la tecnología de la información. Aprendimos mucho, y esto es algo que puede aplicarse en otras naciones que quieran crecer."





