
Las AFJP invirtieron mejor en un año que fue negativo
Pese a la caída en la rentabilidad general del sistema de capitalización, la crisis ayudó a comprar más barato
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En promedio no superan los 40 años de edad y por sus manos pasan casi 10.000 millones de pesos que pertenecen a las jubilaciones futuras de 7 millones de argentinos afiliados al sistema de capitalización.
En 1998 soportaron el peor invierno en los 4 años de vida del sistema. Sus carteras se vieron sacudidas por la crisis mundial y comenzaron a tener rendimientos negativos.
Mariano Aberasturi (Consolidar), Daniel Cagnoni (Máxima), Alberto Términe (Siembra), Ricardo Blüdgen (Orígenes) y Guillermo Donadini (Previnter) son los gerentes de inversión de las cinco primeras administradoras de fondos de jubilaciones y pensiones (AFJP) que manejan el 80% de los fondos del sistema.
Los cinco coincidieron en que en 1998 la tarea más difícil fue explicarle a la gente por qué hubo resultados negativos y cuál fue el impacto en sus inversiones. Un clásico problema de quien tiene la responsabilidad de administrar dinero ajeno.
"La primera pregunta que me hice era si sería capaz de transmitir a la gente lo que uno estaba seguro de estar haciendo bien. Sabía que iba a tener que explicarles qué estaba pasando a mis amigos, a los vecinos y conocidos", expresó Donadini.
Términe recordó que "en nuestro equipo la presión real pasaba por la comparación con el resto de las administradoras. Entre las líderes siempre hay alguna que gana y otra que pierde".
Sin embargo, muchos señalan que las estrepitosas bajas en los valores de los activos financieros también dejaron al desnudo excelentes oportunidades de compras.
En busca de oportunidades
El gerente de Consolidar recordó que "hasta en los peores momentos seguíamos tranquilos porque estábamos armando una estrategia que nos salió bárbaro. En medio de la crisis compramos US$25 millones en acciones". Para Donadini, "en épocas de crisis hay que buscar las perlitas, oportunidades que estén ridículamente baratas y se espera a que venga el nuevo ciclo. No se sale a vender nada, ni se toman medidas drásticas".
"Las fluctuaciones son parte del mercado y a largo plazo las inversiones que estamos haciendo son excelentes", recalcó Blüdgen.
Términe no dejó de reconocer que es un mercado muy volátil que, si bien ofrece oportunidades, provoca altos grados de presión por la incertidumbre bajo la que se opera. "El stress no fue sólo por el sube y baja, sino porque no se tenía mucho por hacer. Había posiciones que teníamos que cambiar, pero no podíamos porque los precios no se recuperaban."
Los operadores destacaron que más allá de las críticas por la caída en el valor de algunas carteras, las AFJP tuvieron un papel positivo para la estabilidad y la liquidez del mercado de capitales.
"Si no hubieran existido las AFJP, la Bolsa hubiera caído aún mucho más. Cuando hay ventas muy fuertes, las administradoras tienen plata para salir a comprar y aprovechar las grandes oportunidades que se dan con mercados volátiles", dijo Aberasturi.
Cagnoni recordó que "en cuatro años, y con los efectos de las crisis del tequila, Asia y Rusia en el medio y con una inflación del 1% en dólares, el resultado final promedio del sistema es del 13% de ganancia anual".
Por primera vez, en 1998, las AFJP tuvieron resultados negativos y cerraron con una rentabilidad anual promedio de -1,47%. En ese lapso el crecimiento de sus carteras se debió a los aportes de los beneficiarios y no por el manejo de sus inversiones.
Para Aberasturi, ésta es una opción a largo plazo. "Los fondos de pensión están generando 11.000 millones de dólares de crédito. Una parte fue al Estado, a empresas a través de acciones y otra parte por plazos fijos y bonos. Eso es bueno para la Argentina."
Mientras tanto, las AFJP tienen fondos líquidos listos para entrar a jugar. Y esperan, con los ojos puestos en Brasil y en los resultados de un año electoral, que 1999 sea más estable. "Es que la crisis que vivimos en 1998 fue histórica, va a figurar en los libros", cerró Donadini.






