
Las Pyme de Brasil tienen un organismo que les marca el camino
El Servicio Brasileño de Apoyo a las Micro y Pequeñas Empresas (Sebrae). Desde hace siete años asesora, capacita y ayuda a exportar a los hombres de negocios de Brasil; el modelo ya está siendo imitado por los socios del Mercosur
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SAN PABLO (Especial).- Las pequeñas y medianas empresas representan el 98 por ciento de los emprendimientos brasileños y emplean al 60 por ciento de la mano de obra del país. En la tierra de Tom Jobim, la voz que representa a esa fuerza productiva se llama Sebrae, y a medida que el Mercosur se expande, esa voz produce cada vez más eco.
El Servicio Brasileño de Apoyo a las Micro y Pequeñas Empresas fue creado hace siete años, cuando comenzaban a darse los primeros pasos en la formación del Mercado Común del Sur. Hace una semana el gobierno le acaba de otorgar 50 millones de dólares para que identifique nuevos mercados y cumpla la meta esperada de doblar las exportaciones en los próximos tres años.
Su sede central está en Brasilia, pero cada unidad de la federación brasileña cuenta con un Sebrae absolutamente autónomo. Sólo el Sebrae-SP -el mayor de todos- cuenta con un registro fijo de 150.000 empresas que tienen relación directa y reciben mensualmente la publicación de la entidad. En las oficinas se recibió en 1996 a 550.000 personas, que generaron 810.000 consultas en los diferentes departamentos. En 1997, durante este mes, las atenciones a pequeños y medianos empresarios ya están por encima de las 940.000.
Principios
El Sebrae es un organismo sin fines de lucro, creado a partir de la sustitución del estatal Centro Brasileño de Apoyo a la Pequeña y Mediana Empresa, existente desde 1972. "La entidad se basa en el principio de la unidad por la diversidad. Cada unidad tiene autonomía para desarrollar sus proyectos a partir de la realidad de su Estado o municipio", explicó a La Nación Sylvio Goulart Rosa, presidente del Consejo Deliberativo del Sebrae-SP.
Parte de los recursos que el Sebrae administra proviene de la contribución obligatoria del 0,3 por ciento de los salarios pagados por las empresas. Otra parte está constituida por la cobranza de servicios prestados a los asesorados.
El Sebrae no funciona como sindicato o asociación, por lo que no tiene un cuadro asociativo. "Toda persona es cliente potencial de sus servicios y puede recurrir a su atención, sea para orientarse sobre la apertura de empresas, mercados, legislación o impuestos. Es decir, el cliente del Sebrae es tanto la empresa ya constituida como el emprendedor que quiere dar forma a su idea", explicó Goulart Rosa.
Algunos de los servicios son gratuitos, y otros tienen precios más o menos acordes con la realidad de los pequeños empresarios. En su artículo 179, la Constitución brasileña prevé un tratamiento tributario diferenciado para las Pyme. Sin embargo, el Sebrae debió luchar mucho para que ese artículo fuera reglamentado y puesto en funcionamiento. Finalmente, el año último el gobierno brasileño creó el Simples, un sistema unificado de pago de impuestos y contribuciones federales, cuyo objetivo es facilitar la vida de estas empresas. Jorge Rincón, economista y presidente de la consultora empresarial privada ITC, dijo a La Nación que "lo más notable de Sebrae es que tiene una muy buena adaptabilidad a la realidad empresarial diversa de cada región del país".
Roberto Barbosa, propietario de RB Comercio e Industria Ltda. estuvo en la Argentina dos veces con objeto de conquistar nuevos clientes para sus productos: dulces y legumbres en conserva. En junio visitó una feria en Buenos Aires e hizo contactos con cuatro posibles interesados, aunque ningún negocio se cerró. En agosto, por medio de Sebrae-SP, participó de la Rueda de Negocios Indalagro 97, dirigida para el sector agroindustrial. "El Sebrae-SP me agendó varias reuniones y me dio una oportunidad concreta que yo no había tenido la primera vez -dijo Barbosa-. "Conversé con productores, distribuidores y representantes comerciales que dan asesoría a supermercados y grandes redes de distribución. Estamos en tratativas y con grandes posibilidades de acordar varios negocios." El empresario ya está enviando este mes para la Argentina 5 mil kilos de productos para saber cómo es la aceptación del consumidor local. La RB, ubicada en el interior paulista, tiene capacidad para producir 3 mil kilos de productos por día.
Eliete Buriola, propietaria de la textil Del Tamaño del Brasil, debió pasar también por una sacrificada experiencia antes de llegar al Sebrae. "Sin ningún tipo de asesoramiento, nos largamos a la Argentina a tratar de vender nuestro producto: ropa para gorditas, con talles del 44 al 54." De 18 empresas que buscaron, no consiguieron conversar con ninguna. Casi todas habían cambiado o de rubro o de dirección. "Eso no habría ocurrido si nos hubiéramos registrado en el Sebrae, cosa que ya hicimos y comenzamos a recibir propuestas y contactos". Del Tamaño del Brasil cuenta con 10 empleados y una facturación mensual de 80 mil dólares.
Escritorio propio
SAN PABLO (Especial).- Uno de los primeros pasos que el Sebrae-SP dio luego de ser fundada fue montar un escritorio en Buenos Aires. Esta oficina, pensada inicialmente para representar las acciones de las Pyme paulistas en la Argentina, se convirtió también en un nexo entre Sebrae-SP y autoridades políticas locales, que acuden cada vez más en busca de asesoramiento.
"Organizamos misiones comerciales y ruedas de negocios, workshops, divulgación de oportunidades comerciales para formar sociedades, contamos con una base de datos para empresarios paulistas de empresas del Mercosur, asesoramos a empresas argentinas que pretenden instalarse en San Pablo y a las paulistas que quieren hacerlo aquí. Elaboramos perfiles sectoriales y tenemos convenios con bancos, instituciones financieras y centros tecnológicos", explicó a La Nación Roberto Cristaldi, el argentino que dirige la oficina porteña del Sebrae-SP.
Recientemente, el ministro de la Producción y el Empleo de la provincia de Buenos Aires, Victorio Migliaro, solicitó a esa oficina la información y el know how del programa Vuelta al Campo, que tiene como objetivo principal frenar la migración del campo a la ciudad y crear nuevas fuentes de empleo en el campo. Esto incluye asistencia tecnológica y financiera al empresario agrícola. A partir de noviembre viajarán técnicos de ese programa a la provincia, para hacer una evaluación de la realidad rural local y adaptar el programa paulista a la geografía e idiosincrasia bonaerense.
También solicitó asesoramiento para implantar este programa en Santiago del Estero el senador José Figueroa, presidente de la Comisión de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa del Senado de la Nación. La provincia de Buenos Aires mostró interés, además, por las "incubadoras de empresas" y los "parques tecnológicos", ideados por el Sebrae-SP.
A la vez, la Secretaría de Pyme, creada hace un mes y con la dirección de Ana Kessler, ya tomó contacto con la oficina del Sebrae en Buenos Aires, y según Cristaldi, "el escritorio también aportó la información necesaria para crear el proyecto de impuesto de monotributo, basado en el Simples, al cual se acogen las Pyme brasileñas".
Programas a medida
La misión general es "orientar y apoyar a las empresas de pequeño porte para la creación, desarrollo y consolidación de negocios competitivos" -explicó Goulart Rosa, del Sebrae-SP-.
"Lo hacemos- continuó el directivo- a través de cinco líneas maestras: información, educación, negocios, articulación institucional y programas de creación, desarrollo y consolidación de empresas de base tecnológica."
Según el directivo de Sebrae-SP, lo que diferencia a los Sebrae de los organismos de apoyo a las Pyme de otros países del Mercosur -como la Argentina- "es la variedad de proyectos que nosotros creamos". Algunos son:
- Agribusiness: departamento formado para mantener al hombre en el campo, capacitando al productor rural para que sea un microempresario rural, enseñándole a asociarse y ganar poder en el momento de la comercialización o de la obtención del crédito.
- Jóvenes emprendedores: convenio con la Secretaría de Ciencia y Tecnología de San Pablo. Los alumnos de las universidades aprenden a ser pequeños empresarios (como obtener créditos, estimar costos, cómo montar el negocio), en lugar de ser empleados de las grandes corporaciones.
- Empresas de Participación Comunitaria: bancos de inversión abiertos por pequeños ahorristas de una determinada región, que invierten su capital en la creación y desarrollo de empresas locales. Las 93 EPC de San Pablo movilizan hoy casi 3 millones de dólares.
- Programa de Democratización del Crédito: por gestión del Sebrae-SP, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) prestará entre 5 y 10 millones de dólares a países interesados en comprar productos de Pyme paulistas. Entre los países que ya se postularon están la Argentina, Perú, Africa del Sur, Ecuador, Nicaragua e Israel. La tasa de devolución será menor al 3 por ciento.
- Incubadoras de Empresas: el alumno salió de la Facultad, tiene una idea y no tiene quien lo ayude a emprender el proyecto. Con la idea participa de una competencia pública. Si el proyecto es aprobado, entra en una incubadora en la que durante dos años va a poder desarrollar la idea, comercializar el producto y ganar dinero. Sale entonces de la incubadora y sigue por su cuenta.





