Los bienes públicos y los privados no son iguales
Paul Samuelson dice que los estados cobran sus productos con impuestos; y el que no esté conforme... que se mude
1 minuto de lectura'
Tiene importancia el hecho de que el caramelo que come usted no lo pueda comer yo, pero que cada uno en su auto pueda escuchar el mismo programa de radio? Los suecos Johan Gustav Knut Wicksell y Erik Robert Lindahl intuyeron algo, pero propusieron soluciones utópicas para resolver la dificultad que encontraron.
Por eso conversé con Paul Anthony Samuelson (1915-2009), quien en 1954 explicó de manera rigurosa la naturaleza del problema. La monografía, referida a bienes privados y públicos, buscaba principalmente ejemplificar las ventajas del uso de la matemática en el análisis económico (como muy pocos entendieron lo que dijo, al año siguiente publicó la versión gráfica).
-¿En qué sentido un caramelo y un programa de radio son "diferentes", en tanto que un caramelo y una computadora no lo son?
-Como en el caso de los caramelos hay exclusión en el consumo (el que usted come no lo puedo comer yo, y viceversa), quien lo demanda no tiene más remedio que comprarlo. Mientras que en el caso de un programa de radio, como que uno escuche no le impide escuchar a los demás, es posible hacerlo sin pagar. El caramelo (bien privado) obliga a revelar las preferencias; un programa radial (bien público) permite que uno se beneficie mintiendo.
-Bien público y privado, entonces, no tiene nada que ver con si lo provee el Estado o los particulares.
-Efectivamente. Hay Estados que fabrican bienes privados, como viajes en avión o acero, y algunos privados fabrican bienes públicos, cuando financian investigaciones que les sirven a todos.
-¿Por qué es importante calificar a un bien como privado o público?
-Por el diferente mecanismo de financiamiento. Cuando no hay más remedio que revelar las preferencias, la producción se financia con los fondos que proveen los demandantes.
Pero si un mismo ejército defiende a toda la población, uno está tentado a "hacerse el burro" cuando le piden contribuciones voluntarias, rezando para que otros se hagan cargo de los gastos necesarios (en el caso de la radio, los auspiciantes).
-¿Y entonces?
-Esto obliga a que el financiamiento de la producción de los bienes públicos sea? ¡impuesto! El Estado puede venderles pasajes aéreos a los usuarios, pero no puede "facturar" con el mismo mecanismo servicios como defensa, seguridad, sistema de seguridad social basado en el reparto, planes sociales, etcétera.
-Legalmente, ¿qué pueden hacer los ciudadanos que están disconformes con los gastos públicos y los impuestos, además de votar?
-Charles Mills Tiebout sugirió que podrían "votar con los pies", mudándose según los impuestos que cobra y los bienes públicos que ofrece cada localidad. El lo pensó entre municipalidades, pero a comienzos de 2010 el presidente de Uruguay, José Mujica, lo imaginó a nivel internacional, cuando a los empresarios argentinos les dijo: "Vengan que no los vamos a matar con los impuestos".
-¿Impuesto a qué?
-Una misma cantidad de fondos transferida del sector privado al sector público produce efectos diferentes según cómo se cobran los impuestos. Los economistas recomendamos que las bases imponibles, aquellas manifestaciones de la realidad que se gravan, sean lo más generales posibles -el ingreso o el consumo, el valor agregado, el patrimonio, etcétera-, y que las alícuotas sean únicas o poco progresivas.
-¿Por qué?
-Para dificultar la elusión, es decir, gambetear un impuesto dejando de consumir un producto gravado para consumir uno exento; y para reducir las presiones sectoriales y regionales. Porque en la práctica las excepciones y alícuotas diferenciales tienen mucho menos que ver con criterios objetivos que con el grado de presión que diferentes integrantes del sector privado pueden ejercer sobre las autoridades.
-¿Y la evasión?
-También es un elemento para tener en cuenta. Por eso no tenemos inconveniente en aceptar la existencia de impuestos que recaen sobre bienes específicos, pero como mecanismo de pago a cuenta de impuestos generales.
-Don Paul, muchas gracias.
1La inflación en febrero en la ciudad se desaceleró al 2,6% y acumula un 32,4% interanual
- 2
El precio más alto en casi dos años: la soja vive una jornada muy volátil por la guerra en Medio Oriente
3Según el Citi, la Argentina podría volver a los mercados “si el Gobierno quisiera”
4Guerra en Medio Oriente: qué puede pasar en 9 sectores clave de la economía argentina si continúa la escalada



