
Los ETF, una opción segura y simple a la hora de invertir
Los fondos cotizantes, que replican índices o commodities, son atractivos y fáciles de operar
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No todos los conocen, pero son una buena opción para aquellos inversores que buscan diversificar su cartera sin la necesidad de contar con montos de dinero muy elevados: se trata de los fondos cotizantes, más conocidos como ETF (siglas en inglés de exchange traded funds), que cotizan en una bolsa de valores de la misma forma que una acción u otro título público.
Su característica principal es que replica el rendimiento de otro activo, que puede ser un índice, un sector, un subsector, commodities o cualquier otro instrumento. Así, por ejemplo, se puede invertir en oro sin comprar el lingote o en un mercado determinado, como el Bovespa brasileño o el Dow Jones estadounidense.
Según Mariano Sardans, presidente de FDI Gerenciadora de Patrimonios, un inversor local puede adquirir los fondos a través de una sociedad de bolsa porteña o un broker de los Estados Unidos. "La operación se hace igual que la compra de una acción que cotiza en el mercado de valores americanos –agrega el gerenciador–. En el segundo de los casos, resulta más barato."
Paula Premrou, directora de operaciones de Porfolio Personal, inversiones online, señala que una de las ventajas de los ETF está dada por los menores costos que demandan, respecto de, por ejemplo, los fondos comunes de inversión. "Como tienen una administración pasiva, es decir que se autogestionan replicando siempre el comportamiento de un benchmark o un grupo definido de activos financieros, su costo de administración es más bajo", comenta la ejecutiva.
En el caso de que se haga con una sociedad de bolsa, se abre una cuenta en cualquiera de ellas, mediante la que se puede operar en mercados que tengan reciprocidad con la Bolsa porteña. Si se opta por un broker de descuento de los Estados Unidos, se abre una cuenta con él y se la fondea a través de una transferencia bancaria. "Cobran US$ 10 por operación sin importar el tamaño de la transacción", precisa Sardans. "El costo de hacer una operación con una sociedad de bolsa local es de 1% de la transacción con un costo mínimo de US$ 50", acota.
Otra diferencia radica en su forma de negociación: mientras que los fondos comunes de inversión se compran y venden de acuerdo con el valor neto de los activos que componen la cartera al final del día (que se fija al cierre de cada rueda bursátil), los ETF permiten una negociación intradiaria, con lo que pueden operarse en cualquier momento. "Tampoco obligan a un monto mínimo de inversión ni a un plazo", destaca Premrou.
Pero hay una cualidad que ha tornado atractivos a los ETF y que ha llevado a que sus activos administrados se multipliquen por 14 en la última década (hoy ascienden a US$ 1400 millones): su mayor rentabilidad respecto de otras estrategias.
Según un estudio de Vanguard, uno de los administradores de activos más grandes del mundo, menos de tres de cada 10 fondos de acciones registrados en los Estados Unidos logran ganarle al mercado donde invierten. Un análisis de FDI Gerenciadora de Patrimonios, sobre la base de datos de Vanguard, muestra que en el mismo universo de fondos de acciones, pero en su versión de registro offshore, que son en los que pueden invertir los latinoamericanos, sólo dos de cada 10 fondos logran ganarle al mercado. "Esto muestra que es más seguro invertir en ETF", opina Sardans.
En cuanto al costo anual de administración, mientras que el de un fondo local que invierte en los Estados Unidos es de 2%, el de un ETF puede ubicarse entre 0,09% y 0,62 por ciento. "Si se quiere tener exposición a Estados Unidos, se puede comprar un ETF administrado por la compañía BlackRock, una de las administradoras de fondos más grandes del mundo, que sigue la evolución del índice S&P 500", sugieren desde FDI.
Premrou sugiere mirar bien quién es el emisor del ETF (en general, se trata de pocas y grandes compañías), observar la liquidez de ese fondo y analizar la comisión que cobra por armarse y desarmarse. "Otro punto importante es estudiar la correlación que tiene con el activo con el que se quiere cubrir, porque no siempre es igual a uno, sino que se sitúa un poco por abajo o un poco por encima", añade la especialista.
Pese al auge de estos instrumentos en la última década, la Argentina no cuenta con uno que refleje el Merval, a diferencia de Brasil, que desde 2000 tiene su EWZ, que espeja exactamente la composición del Bovespa. También México, Chile y Perú tienen los suyos, que replican la composición del IPC, IPSA y BVL, respectivamente. "Sería bueno que el país tuviera el suyo, porque son rentables, seguros y más baratos", concluye Sardans.
Claudio Zuchovicki, analista financiero, apunta que lo que sí existe en la Argentina es el CEVA (certificados de valores), que representa las acciones que más mueve el Merval. "Pero es un instrumento con poco volumen", aclara. "Además, sin ser un ETF, el Rofex tiene futuros de oro, de petróleo y soja Chicago, que serían instrumentos similares, pero sobre un precio futuro. Y el Matba está en un proceso parecido", agrega Zuchovicki.
GUIA FACIL
Qué son
- Son fondos de inversión manejados por un portfolio manager que cotiza como si fuera una acción, y cuyo objetivo es replicar el rendimiento de otro activo, como pueden ser índices, sectores o commodities.
Como se compran
- Igual que una acción que opera en el mercado de valores americano. En la Argentina se hace a través de una sociedad de bolsa o de un broker de los Estados Unidos.
Ventajas
- Tienen un costo menor, porque su administración es pasiva. Además, se pueden rescatar en cualquier momento del día.
Rentabilidad
- Un estudio revela que sólo dos de cada 10 fondos de inversión logran ganarle al mercado, que es un índice al que se ata el ETF.
mibolsillo@lanacion.com.ar






