Los fabricantes de robots sostienen que no destruyen empleo

Las firmas se defienden de la visión de que las máquinas reemplazan al hombre
John Markoff
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17 de febrero de 2013  

CHICAGO.– La industria de equipamiento de robots tiene una palabra para quienes predicen que un robot está por robarle su empleo: ¡Tonterías!

Ése era el sentimiento en la feria Automate 2013, que se realizó a fines de enero. Allí, durante una presentación, Henrik I. Christensen, el titular de la cátedra Kuka de Robótica del College de Computación del Instituto de Tecnología de Georgia, criticó duramente un informe reciente sobre la automatización, basado en un trabajo de los economistas Andrew McAfee y Erik Brynjolfsson, del MIT.

Ellos escribieron en 2011 Race Against the Machine, libro que renovó el debate acerca de la relación entre el ritmo de automatización y el crecimiento del empleo. Sostienen que el primero se está acelerando y que la robótica está entrando en nuevas áreas de la fuerza laboral, como empleos de cuello blanco que antes se creía que estaban fuera del alcance de las computadoras.

Durante su charla, Christensen dijo que las evidencias indican que lo cierto es lo opuesto. Si bien la automatización puede transformar la fuerza laboral y eliminar ciertos puestos de trabajo, también crea nuevos tipos de trabajo que por lo general tienen mejor paga y requieren trabajadores más capacitados.

Paralelamente, un ingeniero de robótica alemán sostuvo que la automatización es vital para preservar puestos de trabajo y para que las economías nacionales puedan sostener programas sociales.

"Los países con alta productividad pueden tener buenos sistemas sociales y de salud", afirmó Alexander Verl, jefe del Instituto Frauhofer para la Ingeniería Industrial en Alemania. "Se ve eso hasta cierto punto en Alemania o Suecia, países altamente automatizados, pero que gastan fondos en el cuidado de los mayores y en sistemas de salud".

En un informe de la Federación Internacional de la Robótica, se ve que Estados Unidos va a la zaga de Alemania, Corea del Sur y Japón en la densidad de robots industriales empleados. Corea del Sur, en particular, aumentó mucho su razón de robots/humanos en los últimos tres años y Alemania tiene el doble de densidad que Estados Unidos, según una presentación de John Dulchinos, miembro del directorio de la Asociación de Industrias de Robots y CEO de Adept Technology.

El informe indica que si bien China y Brasil están incrementando la cantidad de robots en sus fábricas, siguen a la zaga de los países industriales avanzados. Por otra parte, Dulchinos señaló que Estados Unidos sólo puede culparse a sí mismo por la declinación de su sector manufacturero en la última década.

"A fines de la década de 1990, el mayor segmento de mi compañía estaba dedicado al mercado de los celulares", afirmó. "Casi de la noche a la mañana la industria se fue, en parte porque no hacíamos lo suficientemente bien las cosas como para hacerla competitiva".

Para él, si los robots estadounidenses hubiesen sido más avanzados hubiese sido posible para esas compañías mantener el costo más bajo de producción en el país. "Se mudaron a China", dijo. "Hoy se producen más de mil millones de celulares al año y ni uno solo se produce en Estados Unidos."

A pesar de la creciente ansiedad por los efectos de la automatización sobre la economía, hay una cantidad de cosas positivas. La industria está generando ahora US$ 25.000 en ingresos anuales. La federación espera que se produzcan 1,6 millones de robots al año para 2015.

Según Drew Greenblat, dueño de Marlin Steel, una de las ventajas de los robots es que no se toman descansos. "Mis robots van a trabajar durante el Super Bowl", dijo. "¿Se imagina lo popular que sería si les pidiera a mis obreros que trabajaran durante el Super Bowl?"

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