Los precios de una salida a un boliche se cuentan de a cien
Entre la entrada y un trago se necesitan cerca de 200 pesos por noche
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Qué ponerse puede ser, para algunos, la principal preocupación antes de salir a bailar. Otros quizás improvisen un atuendo cualquiera. Pero de lo que ambos deben preocuparse necesariamente, si el plan incluye la entrada a un boliche, algún trago y los traslados, es de tener la billetera abultada.
Es que la oscuridad no oculta a la diversión nocturna de la inflación que alcanza a toda la economía. Salvo excepciones, el ingreso a los boliches porteños cuesta alrededor de $ 100, o más. En algunas taquillas , donde las mujeres conservan el tradicional beneficio de pagar una entrada más barata que los hombres, el billete más alto es apenas el piso de las tarifas.
Empresarios y relacionistas públicos de distintos locales de la ciudad de Buenos Aires justifican con distintas explicaciones las subas que se encontraron los jóvenes en las reaperturas, tras las vacaciones. El incremento de costos operativos, de las bebidas en las barras -especialmente las importadas-, y de los alimentos, en los lugares que ofrecen cenas, fueron los fundamentos repetidos.
"El proveedor de bebidas ya nos trajo la lista con un 30% de aumento, y más adelante seguramente vuelva a subir", cuenta Sebastián Barceló, propietario y relacionista público de Club Shampoo, ubicado en Quintana al 352, en Recoleta. ¿Llegará a la barra? "No se puede trasladar todo a la gente -dice Barceló-; trataremos de mantener lo que podemos, como el fernet nacional, en 50 pesos, y los demás tragos, rondarán los 60 pesos". El RRPP explica que, sin embargo, Shampoo también funciona como un club, donde no se cobra la entrada. "Cuando se cobra, son 100 pesos los varones, y 60, las mujeres", detalla.
Además de ser parte de Shampoo, Barceló organiza fiestas privadas en las que las subas se sintieron fuerte. "Los salones están imposibles. No se consigue nada por menos de $ 50.000. Y a eso hay que sumar otros costos, como la seguridad y la barra. Antes podías conseguir un barman por $ 300; ahora, no baja de $ 600", precisa. El personal de seguridad es un servicio tercerizado en agencias, que se rigen por convenios colectivos.
En Modena, sobre Figueroa Alcorta, el precio de la entrada fue escalando durante el año pasado hasta llegar a los valores con los que recibió a los jóvenes este mes: $ 100 para las damas, $ 120 para los caballeros, en ambos casos con una consumición incluida.
La disco Ink, en Niceto Vega al 5635, empieza las noches con una comida. También allí se las rebuscan para sostener la rentabilidad. "Vamos adaptando los platos a las subas, reemplazando ingredientes, para no tener que encarecerlos. El menú básico cuesta $ 100, lo mismo que la entrada. La veníamos aguantando a $ 70, pero este mes ya no se pudo más", detalla Leo Gaeta, RRPP del boliche de Palermo, donde la competencia no permite subir demasiado los precios.
El desembolso en el ingreso da derecho a una cerveza o un fernet, ambos productos elaborados en el país. Según Gaeta, "más de la mitad de los componentes de una barra son importados", por lo que, el efecto del encarecimiento del dólar no pasó inadvertido. El precio de un trago se ubica, en promedio, en los $ 70. "El tema del dólar llegó hasta la gráfica -agrega el RRPP-. En la imprenta aumentaron 35% por las tintas y el papel, que viene de Brasil."
A cuadras de ese local, sobre la avenida Juan B. Justo, está Esperanto. En diciembre, detalla Javier Tedesco, relacionista público del lugar, se cobraba $ 80 a los varones y $ 40 a las mujeres. El aumento más reciente impactó más fuerte en el bolsillo de los caballeros, que ahora pagan $ 120. Para ellas fue de apenas $ 10. Según Tedesco, hay posibilidades de ahorrar anotándose en listas. El público ajusta sus gastos: "Ya no es como antes. Todos se cuidan mucho más de gastar en la entrada y adentro: toman menos tragos o sacan un champagne entre varios". Allí, los tragos parten de entre $ 60 y $ 70, en adelante. Y existe la posibilidad de reservar mesas vip para 10 personas, por $ 7000, de los cuales $ 6000 sirven de crédito para canjear en la barra.
La competencia mencionada por Gaeta es otro de los factores de la cuenta. "A los relacionistas públicos se les paga mucho más que antes. Alrededor de $ 15 por persona que entra", indica Santiago San Miguel, director de la productora de eventos Brief, que también maneja dos bares. "Hay tantos bares, que se regala muchísimo; entradas, consumiciones o lo que sea, para que la gente vaya", cuenta. Una vez adentro, el negocio es la barra. Hasta allí también llegan las estrategias para morigerar los incrementos. "No se cambian las marcas, pero se cambian las recetas, con menos alcohol, más hielo y vasos más chicos, para mantener los márgenes", revela San Miguel.
Más allá de los boliches, el taxi se suma a los gastos de la salida. La bajada de bandera entre las 22 y las 6 cuesta $ 13,20 ($ 2,20 más que de día), y cada ficha, $ 1,20. La inflación no se pierde detalle de la noche.









