
Los Soma, otro grupo investigado
Golpe: la Justicia seguía de cerca a los hermanos José y Pedro Soma, ya que se sospechaba que trabajaban en una planta autoarrendada y en quiebra.
1 minuto de lectura'
La última embestida judicial contra la evasión fiscal en el comercio de ganados y carnes entregó como saldo el desbaratamiento del denominado grupo Soma, una asociación ilícita sospechada de evadir fondos por 20 millones de dólares. Encabezada por los hermanos José y Pedro Soma, la organización trabajaba aparentemente de manera similar a la de los también denunciados hermanos Guerra y al grupo Samid. El titular de la Oficina de Control Comercial Agropecuario (Oncca), Ricardo Sosa, señaló que este grupo fue fiscalizado muy de cerca desde que el año anterior se descubrieron irregularidades en la facturación de una de sus plantas. En esa ocasión, explicó el funcionario, se les impuso una multa por 50.000 pesos y el frigorífico fue clausurado por treinta días.
Consultado Sosa acerca de cómo aún mantenían una matrícula que les permitía faenar -Frinca-, el funcionario aclaró que las irregularidades no eran suficientes para cancelarla.
En el ambiente ganadero la noticia de la detención de varios componentes del grupo no fue novedad alguna. Según algunas fuentes del sector, los dos hermanos retomaron el negocio de su padre fallecido y que, además de plantas frigoríficas, son propietarios de una estación de servicios en la zona de Luján y de excelentes campos ganaderos -12.000 hectáreas-. En este sentido, algunos informantes comentaron que resultaba extraño un manejo holgado de fondos por parte de los hermanos.
El titular de la Oncca consignó que presuntamente se autoarrendaban el frigorífico Bancalari, en quiebra e hipotecado, para faenar bajo la firma Frinca, también propia.
Samid contra la pared
En otro orden, el fiscal ante la Cámara Federal, Germán Moldes, elevó un pedido para que se revea la decisión del juez Carlos Liporaci en la causa que se le sigue a Alberto Samid por asociación ilícita, en la cual se lo consideró participe y no cabecilla del grupo evasor.
De hacerse lugar a esta solicitud, esta circunstancia podría cambiar drásticamente la situación del empresario frente a la Justicia si la Cámara decide anular el fallo y lo procesa como jefe de la banda.





