Los teléfonos ocupados son un dolor de cabeza
Para las compañías del sector el problema no son las redes sino los picos en el uso y las líneas de los grandes clientes
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La Secretaría de Comunicaciones no registra reclamos por la saturación de algunas de las características telefónicas del Centro de Buenos Aires con las que resulta difícil conectarse en las horas pico. Tampoco la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC, ex CNT) ni la Liga Acción del Consumidor (Adelco) ni Telefónica de Argentina o Telecom.
"Si no hay reclamos pueden ocurrir dos cosas: o que aún pesa el hábito de no quejarse, o que está todo bien", dijo a La Nación Mariano Pinedo, abogado que en Adelco se ocupa de problemas en el servicio telefónico.
"No tenemos reclamos, ni problemas, ni análisis de problemas", dijo Luis Perazo, director de Relaciones Externas de Telecom, aunque luego habría de señalar que sí hay dificultades transitorias, pero no atribuibles a cualquiera de las dos grandes operadoras del servicio.
¿Hay un problema o no lo hay? ¿Cuál sería el problema?
Números para sufrir
En las últimas semanas, distintos cronistas de La Nación recogieron la inquietud de lectores y de fuentes de información -al margen de sus propias experiencias- sobre los recurrentes inconvenientes para comunicarse con teléfonos de prefijos correspondientes al microcentro y las áreas de plaza Roma, Puerto Madero y Catalinas Norte, dentro de las centrales Retiro (Telecom) y República (Telefónica).
Entre esas características estaban las 314, 318 y 319 (esta es la de La Nación y diversas grandes empresas de la zona, parte de los 50.000 clientes de la central Retiro, la más importante de Telecom). Pero a otras características, como 342, 343, 307, varias de la serie 950 y hasta alguna del Gran Buenos Aires norte (un caso, la 798) les ocurría algo parecido.
Un inconveniente similar se registró con los teléfonos celulares adheridos al nuevo esquema tarifario de "el que llama paga", y que consiste en la anteposición del 15 a los números de Movicom o Miniphone que dejaron de pagar por las llamadas entrantes.
Los teléfonos de línea y los celulares ocupados encontraron un denominador común:la aparición, de lunes a viernes, y tal vez entre las 10 de la mañana y las cinco o seis de la tarde, de una voz grabada diciendo que "la característica que intenta alcanzar se encuentra momentáneamente congestionada", y aconsejando volver a intentarlo en otro momento.
Salvo en el caso de los celulares con prefijo 15, en la oficina de prensa de Telefónica no se tenían noticias sobre el congestionamiento. Y después de averiguar, tampoco tenían registro del tema al cierre de esta nota.
Perazo, de Telecom, aseguró que el Centro de Gestión Operativa (CGO) de esa compañía, que justamente supervisa el funcionamiento de su red, no detectó saturación en las horas pico sino que el tema es que el mensaje de característica "momentáneamente congestionada" que da la máquina es "erróneo".
"Lo que pasa hoy es que los grandes clientes que contrataron troncales (conjuntos de pares telefónicos para grandes aplicaciones) calcularon mal sus necesidades y hoy están siempre ocupados", expresó. Y allí asoma el error de mensaje: "Este no dice que está saturado el destino que se quiere alcanzar, sino la característica".
Círculo vicioso
Una línea ocupada genera un círculo vicioso: "Cuando alguien no puede entrar, sigue insistiendo, y a ese que insiste se suman los intentos de otros que también quieren llamar. Y así la congestión es cada vez mayor".
Con los celulares de comienzo 15 la cuestión es distinta: "Movicom y Miniphone supusieron que con la nueva forma de cobro iba a caer el tráfico, pero al mismo tiempo ganaron nuevos clientes, y los vínculos que tienen contratados con Telefónica y Telecom resultaron insuficientes. A comienzos de la semana esto se va a arreglar".
¿No influye el que las telefónicas inviertan menos? "Nada -afirmó Perazo. Ya no volverá a repetirse un crecimiento de la red del 15% anual, y las compañías ya hicieron la inversión para recuperar el atraso del sistema. Ahora, en vez de 1000 millones, cada una invertirá 500 millones anuales. La red está en régimen y puede atender bien la demanda actual".
Deudas por 100 millones
Telefónica: las facturas no enviadas en Capital y en Mendoza le están produciendo a la empresa un desfase financiero; facilidades para pagar.
La decisión de Telefónica de Argentina de no enviar las facturas a sus clientes de la Capital Federal y de la provincia de Mendoza le ha producido un desfase financiero cercano a los 100 millones de pesos.
La licenciataria de la zona sur del país no está facturando el servicio dentro de los límites de la avenida General Paz, acatando una medida judicial que trabó la aplicación del nuevo cuadro tarifario dispuesto por el Gobierno en febrero último.
En el resto de la región bajo su competencia, Telefónica está enviando (y cobrando) las facturas de acuerdo con el nuevo esquema, que contempla aumentos de los abonos residenciales del 41%, de las llamadas urbanas hasta el 57% y rebajas en las comunicaciones de larga distancia interurbanas e internacionales del 70 al 80 por ciento.
Basándose en un fallo a favor del rebalanceo, emitido por el juez de Córdoba Ricardo Bustos Fierro, Telecom también está realizando cobranzas en toda la región norte a su cargo. La semana última, un juez de Río Cuarto también falló en contra de un grupo de vecinos que pedían la anulación de la medida.
No violar la disposición judicial en contra del rebalanceo implicaría para Telefónica seguir utilizando el viejo cuadro tarifario, con las consiguientes dificultades técnicas que supondría trabajar con dos sistemas simultáneos.
En rojo
De mantenerse esta situación, en los próximos días se sumará un nuevo bimestre a la cuenta en rojo de los usuarios del servicio en la zona.
Mientras espera que la Corte Suprema de Justicia sancione un fallo general sobre el polémico rebalanceo tarifario, Telefónica está evaluando la posibilidad de renegociar algunos pagos a proveedores para cubrir el bache momentáneamente sin tener que recurrir a nuevo endeudamiento.
Del lado de los clientes, la duda no es menor. La empresa ya anticipó que en el momento en que empiece a liquidarse la deuda "se darán a los clientes facilidades para poder abonarla".
Mientras tanto, la Comisión Nacional de Comunicaciones recomienda concurrir a la oficina comercial respectiva para cancelar la factura y evitar que se acumule.





