
Los valores de corto plazo, otra opción
Son una alternativa similar a las Letes
1 minuto de lectura'

Con el acceso al crédito bancario virtualmente vedado por las altas tasas que impuso la crisis las empresas exploran ahora otra alternativa de financiamiento a través de la emisión de valores de corto plazo (VCP), instrumento que busca convertirse en una opción interesante para los inversores.
Los VCP son títulos de deuda emitidos por entidades privadas a un plazo siempre inferior a un año y que incluyen un solo pago (capital e intereses) y se concreta al vencimiento. Por sus características se emparientan con las Letras del Tesoro (Letes) que popularizó el Estado y que, por imperio del déficit cero, parecen destinadas a perder protagonismo en el mercado.
Su atractivo es que le dan al inversor la posibilidad de tomar riesgo privado con una tasa de rendimiento generalmente más atractiva que la que brinda un plazo fijo en circunstancias normales. Además de dejar abierta una puerta de salida, ya que podrá negociarse su valor en la plaza secundaria en el momento en que se requiera en la medida en que se generalice, como pretenden en la Bolsa porteña.
La opción ya está instalada. Una alianza entre el Banco Sudameris y la entidad bursátil permitió llevar adelante ya la colocación de dos series de VCP a 95 días por US$ 30 millones y US$ 20 millones, respectivamente, dentro de un programa global por US$ 200 millones. La primera serie, calificada AA por la agencia Moody´s Latin America, fue emitida el pasado 30 de agosto (vence el 3 de diciembre) y pagará a los inversores el 15% anual. El papel cotiza en la nueva sección de Obligaciones Negociables y Pagarés Seriados de Corto Plazo (hasta 180 días), cuya operatoria fue aprobada recientemente por la Comisión Nacional de Valores (CNV). La segunda serie, a 90 días, se está vendiendo por estos días.
"Le estamos dando al inversor un instrumento más para diversificar su cartera y no encontrarse totalmente expuesto al riesgo de la deuda pública argentina", dijo Nora Trotta, directora de Sudameris Capital Markets y vicepresidenta de la casa de bolsa del Sudameris. En este propósito cuentan con el firme apoyo de la Bolsa, cuyo titular, Juan Bautista Peña, no duda en calificar al instrumento como un hijo casi propio. "Es una opción pensada para empezar a competir en el mercado del dinero y bajar el costo financiero de las empresas, en la medida en que se comprometan con el instrumento y vayan fidelizando una base de inversores", comentó a LA NACION.
Peña reconoce que el momento de la emisión "tal vez no sea el más adecuado" por los temores y la distorsión de precios financieros que trajo consigo la crisis, pero se muestra convencido de la necesidad de "romper la inercia" y demostrar que el mercado bursátil puede ofrecer alternativas para captar dinero a menor costo. Pero su apuesta es más ambiciosa.
"Estuve hablando con automotrices para que emitan documentos seriados, de manera de asegurar la liquidez de sus proveedores y crear una forma de protección. Si cumplen con esa condición, nosotros podemos permitir que se negocien aquí y encuentren un mercado secundario que les sirva además de colchón y resguardo. De otra manera, podrían recurrir a los VCP para cancelar deudas con sus proveedores, que a su vez podrían venderlos en la Bolsa sin tener que recurrir al descuento de cheques en los bancos en condiciones desventajosas", dijo.
Por lo pronto, los VCP se muestran como una alternativa de inversión muy interesante para los fondos comunes de inversión (FCI) de money market que, por disposición de la CNV, están obligados a tener al menos el 25% de su cartera colocada en títulos que vencen en un plazo menor de 90 días. Aquella normativa, que buscó asegurar una corriente de demanda extra para las Letes oficiales, ahora aparece como un resquicio que las empresas pueden aprovechar para asegurarse la demanda de sus títulos de deuda.
En las gateras
Siguiendo la ruta que ya exploró el Sudameris, la constructora Caputo y el BankBoston tienen en marcha proyectos de emisión. En el caso de la empresa que se encargó de la obra del Casino de Tigre y realizó trabajos para la Corporación Puerto Madero, ya logró autorización de la CNV para emitir VCP por US$ 5 millones, aunque aguardarán que las condiciones de mercado sean un poco menos desfavorables. El objetivo es lograr un lugar en la cartera de los FCI.
También Orígenes Vivienda, del grupo homónimo, buscó fondeo por esta vía.





