
Lucchetti amasa pérdidas y busca vender tres filiales
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La retirada de las empresas chilenas de la Argentina parece no detenerse.
Lucchetti, firma de pastas del grupo trasandino Luksic, analiza la alternativa de una venta de sus filiales en nuestro país, además de Chile y Perú.
Consultados, voceros de la firma de los dos lados de la frontera negaron la venta. Sin embargo, distintas fuentes de los sectores bancario y alimentario puntualizaron que la empresa de pastas está siendo ofrecida.
La carpeta de Lucchetti ya llegó a Refinerías de Maíz -que desestimó la compra- y a Molinos Río de la Plata. Esta última estaría estudiando la operación que la posicionaría como líder en pastas en la Argentina, ya que controla Matarazzo y Favorita y acaba de comprar Don Vicente. Asimismo, le sumaría espacio en Chile y le permitiría ingresar en Perú, donde la empresa de Perez Companc no tiene presencia.
Consultado Molinos Río de la Plata, una fuente de la empresa prefirió no hacer comentarios al respecto.
El gerente general de Lucchetti, Fernando Pacheco, en octubre último reconoció en medios chilenos que se analizaba la posibilidad de integrar un socio de envergadura en el rubro de alimentos, para que aporte marcas y distribución. En ese sentido, la idea de Quiñenco -grupo dueño de la firma- sería reflotar el proyecto original que marcó el ingreso de la italiana Findim en la propiedad de Lucchetti hace un par de años, iniciativa que finalmente no prosperó. El fracaso, en julio de 1999, de la corta asociación estratégica, que duró sólo un año y cuatro meses, frustró lo que supuestamente se traduciría en una mayor transferencia tecnológica para la compañía.
Números que no cierran
Por aquellos días de 1999 también trascendió un informe elaborado por el banco de inversión francés SG Cowen, en el que se analizaron las principales compañías de Quiñenco, que arrojó un veredicto concreto: de no mejorar los retornos de Lucchetti en los futuros seis meses, el holding chileno podría desinvertir en esa empresa.
Los números de Lucchetti no pueden contradecir el mencionado informe: en 1998 registró pérdidas por $ 12 millones y, a junio de 1999, las mermas ya alcanzaban los $ 11 millones.
En la Argentina, Lucchetti invirtió en 1997 alrededor de $ 37 millones en una planta en Tortuguitas, cuya capacidad de producción de 45.000 toneladas no aprovecha. Es la tercera marca del rubro pastas secas, detrás de Molinos y Nabisco (Terrabusi y Vizzolini). Tiene alrededor del 12% del mercado y factura cerca de $ 27 millones. Importa de Chile la línea de pastas al huevo, pero no desarrolló en el país su marca de aceite, caldos y conservas.
Quiñenco, de la familia Luksic, tiene además bajo su alero el Banco Edwards, la firma de bebidas CCU, Madeco, Hoteles Carrera, Telefónica del Sur y de Coyhaique y participa en la propiedad del Banco de Chile y Entel.





