
Massalin se robustece en la Argentina con Nabisco
Complemento: fuentes cercanas a la operación niegan que la compra de Terrabusi y de Canale implique despidos o cierres de fábricas.
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Las fusiones de gigantes internacionales están redibujando el mapa de los negocios en la Argentina. La reciente compra de la norteamericana Nabisco por su compatriota Philip Morris en 14.190 millones de dólares (más la absorción de una deuda de 4000 millones) no constituye una excepción.
Las filiales locales de ambas empresas prefirieron guardar silencio sobre su futuro común. Fuentes cercanas a ellas, en tanto, predijeron que "en lo inmediato no habrá cierre de plantas ni despedidos".
Kraft, la división de alimentos de Philip Morris, fabrica en la Argentina los chocolates Suchard y los jugos en polvo Tang. Nabisco posee aquí Terrabusi (galletitas, alfajores y pastas), Oreo (bizcochos), Royal (gelatinas, flanes y polvos para elaborar tortas), pastas Vizzolini, Ritz (snacks) y Canale (también galletitas), que le compró el año pasado al grupo Macri.
Massalin Particulares, filial local de Philip Morris, facturaba antes de la adquisición unos 1700 millones de pesos, de los cuales la mayor parte provenía de la venta de cigarrillos (Marlboro es su principal marca). Ahora, con Nabisco, tenderá a equiparar la facturación de esa división con la de alimentos, según las fuentes arriba citadas.
Ante un freno en el crecimiento del consumo de tabaco hace 15 años, Philip Morris decidió apostar por la industria alimentaria. Primero compró la cerveza Miller, que importó sin éxito a la Argentina. Después adquirió Suchard, cuya planta local sorprendió en ese entonces a los norteamericanos por lo obsoleta. Anteayer se hicieron de Nabisco, cuyas instalaciones argentinas sí cuentan con el visto bueno.




