Monsanto pierde caso clave contra Argentina
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BRUSELAS— El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) dictaminó que la normativa de patentes de la UE no se puede usar para prohibir la importación de organismos genéticamente modificados, OGM, cuyas secuencias de ADN están patentadas en la UE pero no en el país exportador.
La decisión podría abrir las puertas para aumentar las exportaciones a la UE de los fabricantes de productos biotecnológicos como hormonas naturales e insulina de países emergentes con una protección de patentes menos estricta. "Esto afectará a todos los inventos en los que se usa material genéticamente activo como método o producto", dijo Arnout Gieske, abogado especializado en patentes de la firma Van Diepen Van der Kroef, en Amsterdam.
El fallo del martes está relacionado con la importación desde Argentina de harina de soya producida con soya transgénica para resistir grandes dosis del herbicida glifosato.
Monsanto Co., firma estadounidense que es el mayor productor mundial de semillas, posee la patente de la secuencia del ADN inyectada en la soya. Esta modificación genética permite a los agricultores proteger sus cosechas de soya de malas hierbas rociando glifosato sin destruir la cosecha.
Después de que Monsanto no consiguiera la protección de patente en Argentina para su soya transgénica Roundup Ready, dejó de venderla en ese mercado. Los agricultores, sin embargo, siguieron usando semillas recicladas cada año de sus cosechas, sin pagar las regalías que reclama Monsanto.
La empresa pasó a la ofensiva y llevó su queja a la UE. En 2005, Monsanto intentó frenar las importaciones de harina hecha con su soya al demandar a los importadores en un tribunal de Holanda. La corte holandesa trasladó su caso al TJUE. Después de que el tribunal indicara en un dictamen provisional que fallaría a favor de Argentina, Monsanto trató de llegar a un arreglo con las compañías que importaban la harina de soya a Europa.
La semana pasada, Monsanto alcanzó un acuerdo con los dos importadores, la operadora alemana de bienes básicos Alfred C. Toepfer International y la importadora holandesa de semillas Cefetra BV. A cambio de una cifra no revelada, Monsanto retiró su demanda.
Los jueces comunitarios determinaron que la protección de patente sólo se aplica cuando el producto patentado realiza la función para la que fue diseñado. En este caso, dijo el tribunal, la harina de soya es un producto inerte obtenido después de que la soya haya pasado por varios procesos de transformación.
"Esta decisión respalda la interpretación de la comisión de la normativa biotecnológica", dijo un funcionario de la Comisión Europea, cuyo trabajo no le permite ser citada por nombre. Por lo general, la comisión apoya el uso de organismos transgénicos, mientras que los estados miembros de la UE —ante la presión de los grupos ecologistas— intentan impedir la invasión de los cultivos de OGM. La UE permite la importación y la venta dentro de sus fronteras de muchos productos transgénicos, pero sólo uno, un tipo especial de maíz producido por Monsanto, se puede cultivar dentro de la UE.






