Objetivo 2022: Multiplicar el tiempo desde el significado
La mayoría de las decisiones acerca de cómo se maneja la agenda responden a factores emocionales
3 minutos de lectura'


Temporada alta de protector solar y planificaciones en agendas recién estrenadas. Las listas de deseos se empiezan a apilar nuevamente con la energía renovada que nos dan estos bordes sociales que marcan un nuevo inicio. Pero para que las ganas de este nuevo envión no se empañen rápidamente, es mejor priorizar de la mejor manera posible nuestro tiempo y energía.
Un error común es empezar a aplicar métodos, apps o sistemas de una manera puramente lógica, cuando en realidad mucho de cómo invertimos nuestras horas del día se explican más desde lo emocional. Por eso, abandonar una visión unidimensional hacia una multidimensional puede ser una guía más realista.
Rory Vaden, especialista en estrategia, propone que a lo urgente (¿qué tan rápido importa hacer algo?) y lo importante (¿cuán importante es hacerlo?) le agreguemos el significado: ¿por cuánto tiempo será importante lo que hacemos? Vaden sostiene que esta tercera variable es la que nos habilita emocionalmente a invertir tiempo hoy en cosas que nos darán más tiempo en el futuro.
Para lograr priorizar desde el significado, una buena estrategia es pasar nuestras acciones por este filtro de cuatro preguntas: la primera, ¿puedo eliminar esta tarea? Más a menudo de lo que creemos la respuesta es sí, pero accedemos a hacer cosas por culpa o no decepcionar (o creer que decepcionamos). Eliminar tareas hoy muchas veces multiplica el tiempo en el futuro.
Segunda pregunta: si no puedo eliminarla, ¿puedo automatizarla? Usamos mucho tiempo cotidiano en tareas automatizables, como pago de cuentas o compras reiterativas, usar unos minutos para automatizar esto nos libera tiempo en el horizonte.
Tercera, ¿es delegable? No podés hacer todo (me lo digo a mí primero), pedir ayuda, enseñarle a alguien o pagar por un servicio es una inversión que retorna en bienestar y tiempo libre muy rápido.
Y la cuarta es ¿realmente tengo que hacerlo ahora o puedo agendarlo para otro momento? Sería, dice Veden, una procrastinación consciente. Esto no es retrasar una actividad sin cesar y sentirte mal por ello. Él dice: “Hay una diferencia entre esperar para hacer algo que sabemos que deberíamos estar haciendo versus esperar para hacer algo porque estamos decidiendo que ahora no es el momento adecuado”.
Cuando se espera a propósito, eventualmente podemos decidir si lo mejor es eliminar, automatizar o delegar la tarea, o si aumenta su importancia, urgencia o significado y es hora de accionar y tacharla de nuestra lista.
Aquí a mi lado, está mi agenda prístina esperando su contenido 2022. Así que vamos con las preguntas filtro que quiero usar mi tiempo con todo el significado posible.








