Gasoducto Néstor Kirchner: las claves de una hazaña sin precedentes
El Gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK), la obra de infraestructura energética más importante de los últimos 40 años, se llevó adelante en plazos récord –seis meses para la producción de tubos, diez meses de obra civil– gracias al músculo industrial de las empresas del Grupo Techint.
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El GPNK, inaugurado el último julio, constituye la obra de infraestructura energética más relevante que en las últimas cuatro décadas se haya construido en la Argentina. Es, además, la condición de posibilidad para potenciar el desarrollo de Vaca Muerta, transportando el gas que los yacimientos de esa formación producen hasta los principales centros de consumo.
El proyecto, planificado, impulsado y supervisado por Energía Argentina permitió ahorrar 421 millones de dólares en importaciones de energía, cifra que en un futuro podría alcanzar entre 2.500 y 4.000 millones de dólares, según datos oficiales. El gasoducto transporta hoy 11 millones de m3/día. Y con la incorporación de las plantas compresoras de Salliqueló y Tratayén podrá transportar 21 millones de m3/día.
Sin la sinergia entre las empresas del Grupo Techint hubiese sido imposible ejecutar esta obra en los plazos que se requerían: el rol de Tenaris fue el de la provisión de tubos con costura, mientras que Techint Ingeniería y Construcción en UT con SACDE estuvo a cargo de la construcción del proyecto. Como resultado, Tecpetrol aumentó su producción de gas en Fortín de Piedra.

Con esa premisa como consigna las tres empresas participaron de la Argentina Oil & Gas, la feria del sector energético más importante de la región. Sus principales referentes formaron parte allí del Encuentro con los CEOs, donde se refirieron a la necesidad de potenciar el desarrollo de infraestructura para no solo producir más y sustituir importaciones, sino soñar también con convertirse en un proveedor de energía para un mundo aún sumido en una profunda reconfiguración en el marco de la guerra Ucrania-Rusia.
“Argentina tiene una oportunidad extraordinaria de ser un jugador clave en el mapa energético mundial. Con todas las obras de infraestructura lanzadas no solo podemos sustituir importaciones: también pensar un modelo industrial agregando valor a las exportaciones de gas”, señaló el presidente de Tenaris Cono Sur, Javier Martínez Álvarez. Y enfatizó: “la agenda energética requiere una mirada a largo plazo y colaboración de todos los sectores. Argentina debe ordenar su macro, pero no podemos perder tiempo en la transición ni frenar el desarrollo de Vaca Muerta”.
Gustavo Gallino, director General del Área Sur de Techint Ingeniería y Construcción, resaltó: “lo que se hizo con el GPNK demuestra que en Argentina se pueden hacer obras con plazos que son un ejemplo para el mundo trabajando en equipo y articulando exitosamente entre empresas, nuestro cliente Energía Argentina, estado nacional, provincias, sindicatos, PyMEs y las miles de personas que hicieron posible este proyecto”.
“Argentina tiene talento, calidad académica y empresas que creen y consideran que el principal valor es la gente. Tenemos grandes oportunidades que no debemos desaprovechar y con las que podemos potenciar el crecimiento del país”, agregó Gallino.
Batiendo récords de productividad
En su planta de Valentín Alsina, Tenaris registró durante seis meses niveles récord de actividad para producir los tubos que formarían parte del GPNK. En esos “momentos récord” llegaron a producirse 2.5 kilómetros de tubería por día y 60 kilómetros en total por mes: cifras que nunca antes se habían alcanzado en la historia.
Para el rediseño y potenciación de la línea de producción se invirtieron más de 8 millones de dólares en un trabajo que implicó cerca de 150.000 horas de trabajo. Se contrató a más de 450 nuevos colaboradores para la producción y despacho de tubos, y un 10% de esa nueva dotación fueron mujeres. A los ingresantes se les brindó más de 130.500 horas totales de capacitación: un promedio de 342 horas por operario.

En el pico de obra se contrataron en la UT Techint-SACDE más de 4.000 colaboradores y se utilizaron más de 1.500 equipos con tecnologías de punta, entre ellas la soldadura automática, utilizada por primera vez en el país, las plantas de doble junta y la perforación horizontal dirigida (HDD). Los equipos de la UT trabajaron en simultáneo desde ambos extremos hasta encontrarse en el centro de la traza.
Fortín de Piedra, clave para el autoabastecimiento energético
Con el GPNK, Argentina aumentó su capacidad de transporte de gas, y Tecpetrol pudo a la vez aumentar su producción. La compañía ya produjo este invierno el 32% del gas no convencional de Vaca Muerta al lograr un nuevo récord de producción de 24 millones de m3/día en Fortín de Piedra, el yacimiento líder en la producción de gas no convencional del país. Se trata de una cifra fundamental para el autoabastecimiento energético, un volumen que permite ahorrar divisas y aumentar a la vez la capacidad de exportación. A nivel nacional, Tecpetrol está produciendo el 18% del gas que consume la Argentina incluyendo shale, tight y convencional.
“Vamos a sostener la inversión de 500 millones de dólares al año para mantener la producción en gas, vamos a ir ahora al desarrollo de petróleo no convencional y si se dan las condiciones adecuadas desarrollaremos un proyecto de Gas Natural Licuado: imagino a una Tecpetrol con más producción de petróleo y gas y excelentes resultados dentro de diez años”, vaticinó en el marco de la Oil and Gas el CEO de la firma, Ricardo Markous. “Vaca Muerta necesita infraestructura vial pero un tema clave es la capacitación –agregó también–. Hay que atraer a los jóvenes argentinos a que vengan a la industria de la energía, y para eso necesitamos trabajar de manera colaborativa, de forma coordinada con todas las empresas productoras”.
El GPNK funciona al mismo tiempo como “punta de lanza” para otros grandes proyectos de infraestructura energética, por caso la reversión del Gasoducto del Norte. Tras el declino gasífero de Bolivia y su decisión de no garantizar las entregas de gas “en firme”, esa reversión permitirá llevar el gas de Vaca Muerta a las industrias de las provincias de Córdoba, Tucumán, La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero, Salta y Jujuy. Así, una vez concluida la obra habrá un ahorro anual de aproximadamente 1.900 millones de dólares para el país y una baja el costo de generación eléctrica y del gas natural para las industrias del norte, además de exportaciones hacia el norte de Chile, el centro de Brasil y Bolivia.
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