La sorprendente historia del arquitecto que se aburrió de la Argentina y se convirtió en un hito europeo
Lleva más de medio siglo en Europa; su firma está en la identidad de marcas reconocidas
4 minutos de lectura'

CORDOBA.- El cordobés Mario Eskenazi se fue a los 25 años a España porque, aunque había estudiado Arquitectura, sentía que lo suyo era el diseño. Tiene 72 años y no sólo cumplió su proyecto de ser diseñador, sino que ya es un ícono; decenas de marcas llevan su firma. Hace 40 años comenzó su escalada con la Banca Catalana y se fueron sucediendo éxitos como Evax (Procter & Gamble), Banco Sabadell, Canaribank, Grupo Tragaluz, Banco de Crédito Andorrano, Transporte y Limpieza de Barcelona, Cervezas Damm y editoriales Planeta y Paidós, entre otras muchas.
En diálogo con LA NACION desde su estudio en Barcelona, cuenta que decidió emigrar porque no se sentía cómodo en la Argentina: “Eran años de violencia, ya se veía mucha censura. Yo veía mucho cine europeo y eso me fue impulsando a mirar hacia Europa”.
Por aquellos años, estudiaba y trabajaba en los Servicios de Radio y Televisión (SRT), su mentor decidió irse a Venezuela y él concursó y ganó el cargo, donde siguió aprendiendo al lado de Cachoíto, un diseñador e ilustrador muy reconocido en Córdoba.
“Estuve dos años, pasaron (Juan Carlos) Onganía, (Roberto) Levingston; el canal pasó a ser gestionado desde Buenos Aires; dejó de ser lo que era. Se acabó el diseño y decidí que no podía seguir, no me gustaba el país. A Buenos Aires no me quería ir y decidí viajar a Europa. Tenía muy poco dinero y empecé por España por el idioma, pensando en Londres después, que era la meca del diseño”.
Eskenazi recuerda que una excompañera, instalada en Estados Unidos, le decía que fuera para allá y “no al medioevo”. Aunque en España le tiraba Barcelona, ya referencia del diseño y un centro editorial importante, como el avión llegaba a Madrid, aprovechó a un conocido ahí, lo contactó y lo recomendó para un estudio en Islas Canarias.
Allí trabajaba como arquitecto y como diseñador freelance. “La vida era fácil, pero no estaba haciendo diseño -continúa-. Pensé ‘si me quedo un tiempo más no me moveré más’, así que de nuevo a buscar”. Pasó un tiempo por Londres, donde tenía la idea de sumarse a un estudio de ilustraciones que, por esos años, eran muy importantes. Una visita al de Pentagram y ver a jóvenes de su edad “pegando letras” lo hizo recapacitar. “Si entro, termino así”.

Eskenazi asegura que el “culpable” del 80% de lo que él es se lo debe a otro argentino, América Sánchez, fotógrafo, dibujante, profesor y diseñador gráfico muy reconocido en España. Trabajaron juntos un tiempo y después -aun siendo amigos- se separaron. Se sumó como colaborador de otro profesional para diseñar unas latas de aceites y al poco tiempo apareció el proyecto para Banca Catalana.
“Ya no paré más”, dice. En su estudio nunca fueron más de cuatro porque a él le gusta participar “de todo”. “No sale nada sin pasar por mi mano, nunca quise ser una agencia, una empresa de diseño; nunca tuve representante”, enfatiza.
Sostiene que no es “soberbio” como para decir que “elige” en qué trabajar, pero sí señala que opta por aquellas iniciativas en las que hay trato personal: “Me tengo que creer al cliente, al producto; cuando me llaman para un proyecto nuevo en la reunión ya veo si habrá feelling o no; sino lo que hago los presupuestos muy altos porque si lo hago tiene que ser por mucho”.
Indica que hace “mucho gratis, por gusto” y que, al igual que cuando comenzó, la esencia del diseño se mantiene. “Es cultura e identidad; lo que ha cambiado es la tecnología”. Eskenazi repasa que en su carrera muchas veces modificó la forma de trabajar, empezó con los tipos de metal, después la fotocomposición y ahora, lo digital.
“Tenía el sueño de trabajar para un centro de arte y lo hice hace 10 años, en el de Santa Mónica -concluye-. Me gustan los diseños que están en la calle, que están vivos, los proyectos culturales y sociales”.
1El multilateralismo aún resiste en América Latina
2Visa expande sus negocios en la Argentina con la compra de Prisma, Banelco y Pago Mis Cuentas
3Paro general: comercios abiertos, pero con menos clientes y el delivery como refugio en la Ciudad
4Carrefour congela la venta en la Argentina y anuncia un plan de aperturas





