
Tres argentinos crearon un GPS para cirujanos, ganaron un premio y buscan expandirse
Navian combina inteligencia artificial y realidad aumentada para asistir a neurocirujanos durante las operaciones; tras validar su tecnología en 21 intervenciones junto con Fleni, busca la aprobación de la Anmat y tiene abierta una ronda de inversión de US$300.000
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Un neurocirujano puede planificar una operación con imágenes detalladas del cerebro de un paciente, pero al llegar al quirófano no siempre cuenta con herramientas tecnológicas que le permitan orientarse durante la intervención. Para reducir esa brecha, tres bioingenieros argentinos desarrollaron un sistema, que fue galardonado esta semana en Buenos Aires y se prepara para un certamen mayor.
Pablo Salmón (26), Lucciano Mannelli (26) y Tiago Sarthou (25) crearon la startup Navian y desarrollaron una plataforma que funciona como un GPS quirúrgico: procesa estudios médicos con inteligencia artificial y proyecta información anatómica en lentes de realidad aumentada para que el profesional pueda consultarla mientras opera.
Los tres se conocieron cuando estudiaban Bioingeniería en el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA). Pero la oportunidad apareció cuando tuvieron que definir el tema de sus tesis: les interesaba la cirugía porque les permitía identificar un problema concreto y desarrollar una solución tecnológica que pudiera utilizarse en la práctica médica.
La empresa fue reconocida en una competencia de startups realizada en el marco del Venture Day Buenos Aires, organizada en conjunto por la Cancillería Argentina, el Ministerio de Desarrollo Económico de la Ciudad de Buenos Aires, IE University y South Summit. El galardón le dio un pase directo a la final de South Summit Madrid o South Summit Brasil 2027, dos de los principales encuentros internacionales vinculados al ecosistema emprendedor y de innovación.
Para entender las necesidades del sector, comenzaron a entrevistar médicos y llegaron a los neurocirujanos. Allí detectaron una limitación: “Nos dimos cuenta de que había muy pocas herramientas para que los neurocirujanos planifiquen una cirugía y de que, al momento de entrar al quirófano, muchos operan sin demasiada asistencia tecnológica”, explicó Salmón a LA NACION.

Para el emprendedor, el problema no es menor. Según los datos que recopilaron, más del 70% de los hospitales de la Argentina y de América Latina no cuenta con asistencia tecnológica intraoperatoria de este tipo. Y mientras que algunas instituciones pueden adquirir equipos especializados, muchas otras deben trabajar con recursos más limitados.
En ese contexto, los fundadores encontraron en la realidad aumentada una posible respuesta. La tecnología permite superponer elementos digitales sobre el entorno real y, aplicada a la cirugía, puede ayudar a trasladar al quirófano la información que el profesional obtuvo durante la planificación.
Cómo funciona el GPS quirúrgico
El sistema de Navian parte de estudios que el paciente ya tiene indicados por su médico, como una resonancia magnética o una tomografía. A partir de esas imágenes, un proceso que combina inteligencia artificial y software identifica y organiza información relevante para la intervención.
En una operación neurooncológica, por ejemplo, puede mostrar la ubicación del tumor, las venas, los tractos nerviosos y otras estructuras anatómicas que el cirujano necesita tener en cuenta.
Esa información puede ser consultada en modelos tridimensionales y luego superpuesta, mediante lentes de realidad aumentada, sobre el campo quirúrgico. La idea es que el profesional pueda contrastar lo que observa durante la operación con la planificación previa y confirmar dónde se encuentra.
Salmón lo compara con conducir por una ciudad desconocida sin un sistema de navegación. “Es posible manejar sin GPS, pero es muy ineficiente y seguramente te pierdas. Hoy ponemos Waze o Google Maps y nos lleva por un buen lugar, en el menor tiempo posible. Navian es eso, pero para el neurocirujano”, explicó.
La compañía no fabrica sus propios lentes: trabaja con dispositivos comerciales que ya existen en el mercado. Esa decisión forma parte de su estrategia para evitar el desarrollo de hardware propio y concentrar sus recursos en el software, el procesamiento de imágenes y la experiencia de uso durante la cirugía.
Además del sistema de realidad aumentada, Navian trabaja en una plataforma web desde la que los profesionales podrán cargar los casos, visualizar modelos en dos y tres dimensiones y consultar información científica vinculada con el paciente. La herramienta incluye un asistente basado en inteligencia artificial, especializado en neurooncología, que permite hacer preguntas sobre el caso y obtener respuestas apoyadas en publicaciones científicas.
Validación y el próximo paso
Para avanzar desde la idea inicial hacia una aplicación clínica, los fundadores buscaron la colaboración de profesionales e instituciones de salud. Y en ese proceso, establecieron un acuerdo con el Fleni.
La colaboración permitió evaluar la tecnología en 21 intervenciones y comparar variables, como el tiempo de planificación, la preparación del paciente en el quirófano y la precisión del sistema frente a otra tecnología utilizada en ese ámbito, conocida como neuronavegador. De acuerdo con Salmón, los resultados fueron positivos.

Por ahora, el uso de Navian se desarrolla en el marco de protocolos de investigación autorizados por los comités de ética correspondientes. Para comercializar el producto, la empresa avanza con los requisitos regulatorios y obtener la aprobación de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat), uno de los objetivos centrales de la ronda de inversión de US$300.000 que mantiene abierta —de la que ya consiguió la mitad, según contó Salmón—.
La propuesta comercial de Navian apunta a que los hospitales paguen por el uso del sistema, en función de la cantidad de cirugías en las que lo implementen. Según Salmón, los equipos tradicionales de cirugía guiada por imágenes pueden partir de los US$500.000, lo que representa una barrera para instituciones que no tienen suficientes recursos o volumen de intervenciones para amortizar una compra de ese tamaño.
Otros mercados
En esta primera etapa, Navian está enfocada en cirugías cerebrales, particularmente en neurooncología. Sin embargo, sus fundadores ya trabajan para ampliar el alcance del sistema a otras áreas, como cirugía de columna y procedimientos de cabeza y cuello. A más largo plazo, también evalúan otras especialidades.
Otro de los objetivos futuros es incorporar funciones de asistencia en tiempo real. La intención es que el sistema pueda advertir al cirujano cuando se aproxima a una estructura anatómica sensible o a una zona que requiere especial atención.
La expansión geográfica también forma parte del plan. Después de avanzar en la Argentina, la empresa apunta a llegar a Chile, Brasil, Colombia y México. Más adelante, sus fundadores ven oportunidades en mercados como Estados Unidos, Europa e India.




