
Ocho años de prisión por robar datos a Coca-Cola
La ex secretaria de la compañía, Joya Williams, fue sentenciada hoy, tras ser condenada por un jurado el pasado febrero; deberá pagar US$ 40.000
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ATLANTA.— Una ex secretaria de Coca-Cola, condenada por conspiración para robar secretos comerciales de la mayor productora de gaseosas en el mundo, fue sentenciada hoy a ocho años de prisión federal.
Joya Williams, de 41 años, ex asistente del director de marcas globales, enfrentaba hasta diez años de cárcel por su intento frustrado de vender la información a la rival Pepsi por al menos un millón y medio de dólares. Fue condenada el 2 de febrero tras un juicio con jurado en Atlanta, donde la empresa tiene su sede central.
"Este es el tipo de delito que no puede tolerarse en nuestra sociedad", dijo el juez J. Owen Forrester al imponer la sentencia. Williams deberá pagar 40.000 dólares como indemnización.
Un coacusado, Ibrahim Dimson, fue sentenciado a 5 años de cárcel.
La sentencia a Forrester fue más severa que la recomendada por las pautas federales, que es de 63 a 78 meses. El juez se justificó diciendo que la gravedad del delito exigía mayor severidad y desestimó una disculpa llorosa de la acusada, en la que por primera vez admitió su culpa.
"Su señoría, he expandido mi conciencia por medio de esta devastadora experiencia", dijo Williams antes de ser sentenciada. "Este ha sido un momento muy definitorio de mi vida en la que caí en la infamia sin haber pretendido la fama".
"Lo siento por Coca-Cola y por mi jefe y por usted y también por mi familia", agregó.
El gobierno dijo que la mujer robó documentos confidenciales y muestras de productos que Coca-Cola todavía no había lanzado y que se los entregó a Dimson y a un tercer acusado, Edmund Duhaney, como parte de una conspiración para venderlos a Pepsi. Duhaney, al igual que Dimson, se declaró culpable de conspiración. Duhaney será sentenciado más adelante.
Plan imperfecto. La conspiración se frustró cuando Pepsi advirtió a Coca-Cola que había recibido una carta en mayo del 2006 que ofrecía secretos comerciales de Coca-Cola al "mejor postor". El FBI lanzó una investigación e identificó a Dimson como autor de la carta.
El juicio, que comenzó en enero, incluyó el testimonio de un anterior jefe de Williams en Coca-Cola, de su ex pareja y de un agente del FBI que formó parte de una operación encubierta que finalmente llevó a la detención de Williams y dos cómplices, Ibrahim Dimson de Nueva York y Edmund Duhaney de Decatur, estado de Georgia. Dimson y Duhaney fueron hallados culpables en octubre.
Durante el juicio, los fiscales presentaron videos de vigilancia que mostraban a Williams introduciendo documentos a su bolso en su oficina de Coca-Cola.
Además, exhibieron registros de llamadas telefónicas hechas desde el número de Dimson al de Williams poco después de que Dimson había hablado con el agente encubierto, que se hizo pasar como un tercero que representaba a Pepsi, para manifestar su interés en los documentos de Coca-Cola. Duhaney testificó que Williams, una amiga de su familia, inició el plan para robar los documentos confidenciales y muestras de productos que Coca-Cola aún no lanzaba.
Duhaney comentó que Williams le dijo que recibiría 150.000 dólares si Pepsi pagaba por los secretos.
Williams fue despedida de su puesto en Coca-Cola en la sede central de la firma después que se conoció el caso.
Agencias AP y Reuters





